Los límites de las palabras habladas no coinciden con los escritos
La liaison y la elisión unen el francés: "les amis" se pronuncia como una sola unidad y "je ai" se convierte en "j'ai". La señal acústica no contiene sencillamente los espacios que exige la lengua escrita. Por eso, una transcripción en francés siempre implica en parte una reconstrucción gramatical; de ahí que los modelos que entienden la sintaxis superen a los que solo comparan sonidos.





