Explora el misterio de la Eucaristía, su institución, significado y fe en este curso de adoradores impartido por Padre Jorge Pulido.
Key Takeaways
- La Eucaristía es un misterio de fe que solo puede ser plenamente comprendido y vivido mediante la fe.
- Fue instituida por Jesucristo en la Última Cena como un sacramento de amor y alianza eterna.
- La participación activa en la Eucaristía es fundamental para la vida cristiana y la unidad de la Iglesia.
- La transubstanciación es el milagro por el cual el pan y el vino se convierten en el cuerpo y sangre de Cristo.
- La devoción y adoración eucarística fortalecen la fe y la vida espiritual de los creyentes.
What the video covers
- Introducción a la consagración a Jesús Eucaristía y oración inicial invocando al Espíritu Santo.
- Lectura y reflexión sobre el relato de la institución de la Eucaristía en Marcos 14, 22-24.
- Explicación del misterio de la Eucaristía como el misterio de la fe, el más grande y sublime de los sacramentos.
- Referencia a la encíclica Mysterium Fidei de San Pablo VI y su importancia en la doctrina y culto eucarístico.
- El Concilio Vaticano II y su énfasis en la participación activa y consciente en la celebración de la Eucaristía.
- La Eucaristía como fuente y culmen de la vida cristiana, centro de la liturgia y vínculo de unidad en la Iglesia.
- Importancia de la fe para acceder al misterio eucarístico y la imposibilidad de agotarlo con la razón humana.
- El papel del sacerdocio en la celebración y la transformación del pan y el vino en cuerpo y sangre de Cristo.
- El concepto de transubstanciación y la presencia real de Cristo en la Eucaristía.
- La devoción eucarística en la Iglesia a través de exposiciones, adoraciones y procesiones.
Chapters
- 00:00Bienvenida y oración inicial
- 03:30Oración de preparación para la consagración
- 07:00Introducción al misterio de la Eucaristía
- 11:04La Eucaristía como fuente y culmen de la vida cristiana
- 15:00Testimonios y enseñanzas de los Padres de la Iglesia
- 22:23La presencia real y la transubstanciación
- 30:02Fe y comprensión del misterio eucarístico
- 36:53Devoción y culto eucarístico en la Iglesia
- 40:14Conclusiones y crecimiento en la devoción a la Eucaristía
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Speaker A
Sean bienvenidos, queridos hermanos, a este tercer encuentro de la consagración a Jesús Eucaristía para ser adoradores del Santísimo Sacramento.
Speaker A
En el día de hoy vamos a trabajar el tema del misterio de la Eucaristía. Nos vamos a adentrar en este tema tan precioso, pero antes quiero invitarles para que nos pongamos en manos de Dios e iniciemos en el nombre del Padre, del
Speaker A
Hijo y del Espíritu Santo. Amén.
Speaker A
Pamos la fuerza, la luz, la gracia, el don que viene del Espíritu Santo. Pidámosle al Espíritu de Dios que infunda su amor en nuestros corazones, ya que sin el Espíritu Santo es imposible agradar a
Speaker A
Dios, reconocerle en la consagrada. Que el Espíritu Santo nos abra el entendimiento en este momento, que nos permita ver con los ojos de la fe. Espíritu Santo, ven a habitarnos.
Speaker A
Ven a llenarnos con tu fuerza, con tu amor. Ven, Espíritu Santo, sobre todos los que estamos aquí reunidos, sobre todas las personas que en este momento empiezan a tener en cuenta la Eucaristía como lo más grande, lo más hermoso, como
Speaker A
el don más sublime. Ven, Espíritu Santo de Dios, y fortalece nuestra fe eucarística, afianza a tu Iglesia.
Speaker A
Oramos por todos los lugares donde se está perdiendo la fe, la devoción a la Eucaristía para que tú, Espíritu Santo, inunde los corazones, envíes misioneros, hombres y mujeres enamorados de la Eucaristía. Ven, Espíritu Santo, ven, Espíritu de Dios.
Speaker A
Ven, Espíritu Santo, llena los corazones de tus fieles y enciende en ellos el fuego de tu amor. Envía, Señor, tu Espíritu para darnos nueva vida y renovarás la faz de la tierra. Oh Dios, que iluminas los corazones de tus fieles
Speaker A
con las luces del Espíritu Santo, concédenos saber lo que está bien según el mismo Espíritu y gozar siempre de sus consuelos. Por Cristo nuestro Señor.
Speaker A
Amén.
Speaker A
Realicemos juntos la oración de preparación para consagrarnos a Jesús Eucaristía. La puedes seguir allí en tu casa. Señor Jesús, presente en la Eucaristía, creo firmemente que estás ahí vivo y real. Te adoro con humildad y te amo con todo mi corazón. Perdona mis
Speaker A
pecados y purifica mi alma para que pueda acercarme a ti con un corazón limpio. Enséñame a conocerte más, a amarte más y a seguirte con fidelidad.
Speaker A
Me ofrezco a ti en este tiempo de preparación con todo lo que soy y todo lo que tengo. Haz de mí un verdadero adorador capaz de acompañarte, consolarte y vivir siempre en tu presencia. Quédate conmigo, Señor, y transforma mi vida. Amén.
Speaker A
Bendito, alabado y adorado sea Jesús en el Santísimo Sacramento del altar. Sea para siempre bendito, alabado y adorado, mi Jesús sacramentado, mi dulce amor y consuelo, quien te amará tanto que de amor por ti muriera.
Speaker A
Mis queridos hermanos, como les decía, hoy voy a compartir con ustedes el tema que se titula El misterio de la Eucaristía. Quiero que tomemos la palabra de Dios en el Evangelio de San Marcos en el capítulo 15, perdón, en el
Speaker A
capítulo 14, versículos del 22 al 24. Marcos 14, 22 al 24. Es un relato de institución y dice, "Mientras comían, Jesús tomó pan y después de bendecir a Dios, lo partió y se lo dio a sus discípulos diciendo,
Speaker A
tomen, esto es mi cuerpo." Luego tomó una copa y después de dar gracias a Dios, se la dio a sus discípulos y todos bebieron de ella. Luego les dijo, "Esta es mi sangre, la de la alianza que se
Speaker A
derrama por todos. Les aseguro que no beberé más del fruto de la vid hasta el día aquel en que beba el vino nuevo en el reino de Dios." Palabra del Señor.
Speaker A
Gloria a ti, Señor Jesús.
Speaker A
Este es el relato de institución según San Marcos. Él nos da también este testimonio de que realmente Cristo instituyó la Eucaristía.
Speaker A
Recordemos, mis queridos hermanos, que el sacramento de la Eucaristía, al igual que todos los demás sacramentos, fue instituido por nuestro Señor Jesucristo. La Eucaristía fue instituida en la Última Cena. El Señor, sentado a la mesa con sus discípulos, partió el
Speaker A
pan y luego tomó el cáliz y también lo repartió entre todos los que estaban allí presentes y les dio un mandato.
Speaker A
Hagan esto en memoria mía. Es el cáliz de la alianza nueva y eterna. Es su carne, es su sangre que se entrega en sacramento a cada uno de nosotros.
Speaker A
Hablemos entonces del misterio de la Eucaristía. La Eucaristía es el misterio de la fe.
Speaker A
Cuando el sacerdote termina la consagración, dice esas bellas palabras: este es el misterio de la fe. Y todo el pueblo responde: anunciamos tu muerte, proclamamos tu resurrección. Ven, Señor Jesús.
Speaker A
La Eucaristía es un misterio.
Speaker A
Misterio de modo singular, de modo único. Misterio de la fe. El más grande y más sublime de todos los misterios, el más augusto de todos los sacramentos.
Speaker A
Misterio. Aquí debemos entenderlo no en sentido de secreto, de oculto, de raro, de inaccesible, sino en el sentido de que nos supera y nadie jamás podrá agotarlo. Es un misterio que por más que lo reflexionemos, por más que hablemos
Speaker A
de él, por más que se haga teología acerca de la Eucaristía, nunca podremos agotar el misterio. Por eso se llama misterio de la fe. San Pablo VI escribió en el año 1965 una carta encíclica titulada precisamente Mysterium Fidei, el misterio de
Speaker A
la fe sobre la doctrina y el culto de la Sagrada Eucaristía. Hoy vamos a acercarnos a este documento.
Speaker A
En la catequesis anterior tratábamos la Mediator Dei de Pío X, donde nos hablaba del sacrificio de Cristo, de cómo se renueva en el altar. Nos hablaba de los cuatro fines o propósitos por los cuales se celebra la Eucaristía, que ya
Speaker A
nosotros debemos conocer: fin de adoración, de acción de gracias, de reparación y de petición latréutico, eucarístico, propiciatorio y el otro que es el de petición, en el cual le pedimos al Señor que nos conceda beneficios abundantes.
Speaker A
Dice el Papa San Pablo VI en el numeral uno de la Mysterium Fidei, el misterio de la fe, es decir, el inefable don de la Eucaristía que la Iglesia Católica ha recibido de Cristo su esposo como prenda de su inmenso amor, lo ha guardado
Speaker A
siempre religiosamente como el tesoro más precioso. Nos está recordando que la Eucaristía es el misterio de la fe recibido como prenda de amor de parte de nuestro Señor Jesucristo. Y recuerda que el Concilio Vaticano Segundo le ha tributado una
Speaker A
nueva y solemnísima profesión de fe y culto, diciendo que la Eucaristía es la fuente y el culmen de toda la vida cristiana. En efecto, los padres del Concilio, al tratar de restaurar la sagrada liturgia con su pastoral solicitud en favor de la Iglesia
Speaker A
Universal, de nada se han preocupado tanto como de exhortar a los fieles a que con entera fe y suma piedad participen activamente en la celebración de este sacrosanto misterio.
Speaker A
Recordemos, hermanos, que uno de los propósitos del Concilio Vaticano Segundo fue realizar
Speaker A
en la Iglesia una amplia catequesis para que todos vivamos el misterio de la Eucaristía de una manera más consciente, que participemos y celebremos cada día mejor el augusto sacramento de la Eucaristía, ofreciéndolo juntamente con el sacerdote como sacrificio a Dios por la salvación
Speaker A
propia y de todo el mundo y nutriéndonos de él como alimento espiritual.
Speaker A
Miren lo que dice el Papa San Pablo VI: porque si la sagrada liturgia ocupa el primer puesto en la vida de la Iglesia, el misterio eucarístico es como el corazón y el
Speaker A
centro de la sagrada liturgia. La liturgia ocupa el primer lugar en toda la vida de la Iglesia, las celebraciones.
Speaker A
Y dentro de las celebraciones, el corazón es la Eucaristía por ser la fuente de vida que nos purifica y nos fortalece, de modo que vivamos no ya para nosotros, sino para Dios y nos unamos entre nosotros mismos con el estrechísimo vínculo de la
Speaker A
caridad. Recordemos que la Eucaristía crea la Iglesia. La Eucaristía crea la unidad en la Iglesia, vínculo de caridad, signo de unidad. Es la Eucaristía.
Speaker A
La Sagrada Eucaristía es entonces un misterio de fe. Vamos a adentrarnos en esto tan precioso. La Eucaristía es el misterio de la fe. Solo se accede al misterio de la Eucaristía mediante el don de la fe. Solo por la fe. El
Speaker A
objetivo del tema del día de hoy es que entendamos que solo por la fe podemos abrazar y sumergirnos en el misterio de la Eucaristía. Di
Speaker A
Ante la Eucaristía debemos eliminar todo racionalismo. Hay mucho racionalismo incluso en la iglesia. Ante la Eucaristía, el racionalismo no sirve de nada. ¿Qué es el racionalismo?
Speaker A
Pensar que solo existe y es verdadero aquello que yo puedo comprobar en un laboratorio, aquello que la ciencia me puede demostrar. La Eucaristía es un signo, un sacramento de fe. Si yo no tengo fe, es muy difícil vivir la
Speaker A
Eucaristía. A veces nos pasa como a Tomás, el apóstol, si no toco, si no meto el dedo, si no meto la mano, no creo. Hermanos, ¿qué dice Jesús? Bienaventurados los que sin haber visto han creído. Eres bienaventurado si crees en la
Speaker A
Eucaristía, sin necesidad de ver la carne y de ver la sangre solo por la fe, sabiendo que ahí está el Señor real, verdaderamente sustancialmente.
Speaker A
La Eucaristía es un altísimo misterio, más aún hablando con propiedad. Como dice la sagrada liturgia, es el misterio de la fe. Efectivamente, solo en él se contienen con singular riqueza y variedad de milagros todas las realidades sobrenaturales.
Speaker A
La Eucaristía contiene toda la fe de la Iglesia. En la Eucaristía está contenido el mayor, el más grande de todos los milagros. La Eucaristía es el milagro del amor de Dios. Es el milagro por excelencia. Por eso decimos en la
Speaker A
adoración eucarística, contiene en sí todo deleite. La Eucaristía contiene todo el bien espiritual de la iglesia.
Speaker A
Todas las bendiciones, todas las gracias están contenidas en la Eucaristía. Entonces, surge una pregunta, ¿cómo acercarnos a este misterio? Ya entendimos que es mediante la fe. Pero, ¿cómo más me acerco a este misterio?
Speaker A
Primero, con humilde reverencia, no siguiendo razones humanas que deben callar, sino adhiriéndonos firmemente a la revelación divina. Yo tengo que creer en las palabras de Jesús que me dice, "Tomen y coman, esto es mi cuerpo. Tomen y beban, esta es mi sangre." Yo tengo
Speaker A
que adherirme a la revelación de Jesucristo. Si no creemos a las palabras de Jesús, ¿qué estamos haciendo, hermanos? Debemos tener fe en la Eucaristía. La primera actitud es la humildad reverente. Segundo, acercarme con profunda fe. Tercero, con la más
Speaker A
alta piedad y devoción. Si es Dios humanado el que está delante de mí en la Eucaristía, yo, ¿cómo debo acercarme a él? Con piedad y devoción. Cuarto, con culto de adoración, es decir, con latría, culto latréutico de adoración.
Speaker A
Quinto postrando inclinando no solamente la rodilla, sino el corazón. Inclinando el corazón delante de él.
Speaker A
reconociéndome criatura delante del creador, reconociéndome pequeño delante del Rey de Reyes. Ese es el acto de ponernos de rodillas delante de la presencia de Jesús. Por eso, al pisar un templo donde se halle presente Cristo en la Eucaristía, yo tengo que ponerme de
Speaker A
rodillas. Es un deber, es una obligación siempre y cuando, pues no tenga una enfermedad en los huesos, en las rodillas.
Speaker A
Sexto, con silencio reverente, pero también con cánticos de júbilo. Delante de Jesús uno se debe inclinar en silencio, pero delante de Jesús uno también debe proclamar en alta voz las maravillas del Señor con silencio reverente, pero también con cánticos de
Speaker A
júbilo. Hay una tendencia que yo me he encontrado en las redes sociales y esto no es de parte de la jerarquía de la iglesia. ni de los obispos, sino de laicos, que quizás con buena intención tratan de aumentar la devoción
Speaker A
eucarística, pero se cae en un error en pensar que solamente se le rinde culto de adoración a Dios cuando estamos en silencio. Y eso está bien, el silencio es necesario.
Speaker A
Pero ojo, no podemos olvidar que delante del Rey de Reyes también hay que entonar los cánticos de alabanza. Como dice el libro del Apocalipsis, postrados los ancianos arrojan sus coronas delante del trono y cantan a una sola voz: Santo, santo, santo es el
Speaker A
Señor, Dios del universo. Llenos están los cielos y la tierra de su gloria. Silencio reverente y alabanza jubilosa se complementan, hermanos. No solamente es el silencio, sino también la alabanza que brota del corazón. San Juan Crisóstomo, instruyendo en cierta ocasión a sus
Speaker A
fieles acerca de esta verdad, se expresó en estos términos. Escuchemos lo que dice San Juan Crisóstomo.
Speaker A
Inclinémonos ante Dios y no le contradigamos. Aún cuando lo que él dice pueda parecer contrario a nuestra razón y a nuestra inteligencia, que su palabra prevalezca sobre nuestra razón e inteligencia.
Speaker A
Observemos esta misma conducta respecto al misterio eucarístico, no considerando solamente lo que cae bajo los sentidos, sino atendiendo a sus palabras, porque su palabra no puede engañar. Hermanos, uno tiene que humillar los sentidos delante de Jesús. Eucaristía delante del Señor. Uno tiene que creer a
Speaker A
la palabra de Jesús que dice, "Aquí está mi cuerpo, aquí está mi sangre." Porque si uno se deja llevar por la razón, por los sentidos, ¿qué ven los ojos? Pan.
Speaker A
Uno, ¿qué siente con el olfato al acercarse al cáliz? Vino. Huele a vino, pero no es vino.
Speaker A
Parece pan. Sabia pan, pero no es pan. Es Cristo en su cuerpo, en su sangre, en su alma y en su divinidad. Los sentidos no sirven delante de Jesús. Eucaristía.
Speaker A
Santo Tomás de Aquino decía lo siguiente, que en este sacramento se halle presente el cuerpo verdadero y la sangre verdadera de Cristo, no se puede percibir con los sentidos, sino solo con la fe, la cual se apoya en la autoridad
Speaker A
de Dios. Por la fe, hermanos, se accede al misterio eucarístico. San Cirilo de Jerusalén dice, "No dude si esto es verdad, sino más bien acepta con fe las palabras del Salvador, porque siendo él la verdad, no miente." Tenemos
Speaker A
que creer a las palabras de Jesús, no a los sentidos. Si nos ponemos en la tónica de Martín Lutero y del protestantismo, pues vamos a decir, "No, ahí no está Jesús, porque eso es un trozo de pan. Eso es vino,
Speaker A
sabe a vino, huele a vino, parece vino. Eso es pan, sabia pan. Si uno se basa en los sentidos, el gusto, el olfato, la vista, el tacto, pues no hace nada.
Speaker A
A la Eucaristía se accede solamente mediante el don de la fe. Por eso, haciendo eco al doctor Angélico, a Santo Tomás de Aquino, el pueblo cristiano canta frecuentemente: "En ti se engaña la vista, el tacto, el gusto. Solo el oído cree con seguridad.
Speaker A
Creo lo que ha dicho el Hijo de Dios, pues nada hay más verdadero que este verbo de la verdad. Hermanos, no hay nada más verdadero que las palabras de Jesús. Más aún, afirma San Buenaventura, que Cristo está presente en el
Speaker A
sacramento como signo no ofrece dificultad alguna, pero que esté verdaderamente en el sacramento como en el cielo. He ahí la grandísima dificultad, que esté presente como un signo. Ah, es que la Eucaristía es una representación de Jesús. No, pues eso es
Speaker A
fácil, pero que ahí esté sustancialmente, verdaderamente presente en su cuerpo, en su alma, en su sangre y en su divinidad.
Speaker A
Dice San Buenaventura. Eso sí es una gran dificultad. Creer esto es pues muy meritorio. Dice San Buenaventura, si tú crees que Cristo está realmente, verdaderamente, sustancialmente en la Eucaristía, eres bienaventurado, eres feliz, eres dichoso. Ya lo dijo Jesús,
Speaker A
felices los que sin ver han creído, los que creen sin haber visto, dichosos, bienaventurados. ¿Por qué la adoración eucarística es algo fantástico?
Speaker A
¿Por qué cuando tú adoras es algo maravilloso, fantástico? ¿Por qué en la adoración ante Jesús Eucaristía se humillan los sentidos?
Speaker A
Hermanos, aquí está lo fantástico de la adoración eucarística. Delante de Jesús, eucaristía se humillan los sentidos.
Speaker A
Yo no veo nada. Lo que veo es un pedazo de pan. Yo no huelo nada, me huele a pan. Si comulgo, no me sabe a carne, me sabe a harina. Mis sentidos entonces se humillan. Mi inteligencia, mi raciocinio
Speaker A
se humilla delante de Jesús. Eucaristía. Por eso la adoración eucarística es fantástica ante un mundo donde todo tiene que ser demostrable, palpable, en un mundo donde todo es imagen, donde todo es sentidos, donde todo lo que se mueve alrededor
Speaker A
vende. Si es atractivo a los sentidos, pues la adoración eucarística es fantástico, porque allí yo no veo nada.
Speaker A
Allí yo estoy delante de un trozo de pan ante mis sentidos, pero la fe me dice, "Ahí está Jesús, verdadera y realmente.
Speaker A
Humíllate, dobla tus rodillas, adórale con piedad y con devoción." ¿Puedo explicar realmente cómo es que Cristo está presente en este sacramento?
Speaker A
No lo puedo hacer. Explicarlo es muy difícil. Nadie puede explicarlo. Mi voluntad y afecto se humillan. Porque, ¿cómo le voy a dar todo mi amor y afecto a lo que mis sentidos no alcanzan a captar? Es un misterio. El que dice, "Yo
Speaker A
amo la Eucaristía. Yo vibro delante de la Eucaristía es algo grande, es un misterio, es un don del Espíritu Santo.
Speaker A
Delante de él dice Santo Tomás, fallan el gusto, el tacto, la vista, el olfato.
Speaker A
Solo nos sirve el oído. Tenemos cinco sentidos. Solo el oído nos sirve. Delante de la Eucaristía fallan el gusto, el tacto, la vista, el olfato.
Speaker A
Solo me sirve el oído. ¿Por qué? Porque a través del oído yo escucho las palabras de Jesús que me dice, "Tomen y coman, esto es mi cuerpo. Tomen y beban, esta es mi sangre. El oído me sirve para
Speaker A
acrecentar mi fe, la fe del corazón en la presencia viva y real, sustancial de Jesús en el santísimo sacramento de la Eucaristía. Esto es algo grande, es algo fantástico, es algo maravilloso.
Speaker A
En el evangelio, cuando Jesús habló de la Eucaristía, lo abandonaron 5,000 hombres. Recordemos que lo seguía una gran multitud. Dice la palabra que tomó unos panes, unos peces, los multiplicó y eran más de 5000 hombres. Y en ese
Speaker A
capítulo 6 de San Juan, cuando Jesús empieza a explicar todo lo referente a la Eucaristía, les ofrezco mi cuerpo, les doy a beber mi sangre, la gente, ¿qué hizo? Se escandalizó.
Speaker A
Es que la Eucaristía escandaliza, hermanos. Solo por la fe se accede a este misterio.
Speaker A
Dice la palabra que volvieron las espaldas al Señor y le abandonaron diciendo, "Duras son estas palabras.
Speaker A
¿Quién puede oírlas? Cuando Jesús les hubo de decir, esta es mi carne, esta es mi sangre.
Speaker A
Deben de comerla para tener vida eterna." En cambio, Pedro, al preguntarle al Señor si también los 12 querían marcharse, afirmó con pronta firmeza su fe y la de los demás apóstoles con una respuesta admirable. Recordemos que todo mundo le dio la espalda a Jesús. Solo
Speaker A
quedó Jesús con el grupo de los 12. Y Jesús, vuelto hacia ellos, les dice, "¿Y ustedes también quieren irse? Adelante, bien puedan. Si no creen, váyanse. ¿Y qué dice Pedro? Pedro toma la palabra y dice, "Señor, ¿a quién vamos a ir? Solo
Speaker A
tú tienes palabras de vida eterna." Pedro salvó la patria, hermanos. Pedro hizo la profesión de fe en nombre de toda la iglesia. Por eso Pedro, el Papa, es fundamental. Él debe confirmarnos en la fe. Cuando hay dudas con respecto de
Speaker A
un dogma de fe, el Papa debe salir a la cabeza a decir, "Ratifico mi fe en el Señor. ¿A quién más vamos a ir si solo tú tienes palabras de vida eterna?" Juan capítulo 6, versículos del 61 al 69.
Speaker A
El misterio reside en que en el sacrificio de la misa, Cristo se hace sacramentalmente presente. Ese es el misterio, en que en una misa Cristo se hace presente. Que allí suceda el milagro de la transubstancia.
Speaker A
Eso es algo maravilloso, grande es el milagro del amor de Dios. En el sacramento de la Eucaristía confluyen dos realidades, el sacrificio y el sacramento. En cada misa presenciamos la actualización del sacrificio y Cristo inmolado se queda como sacramento. Sacrificio y
Speaker A
sacramento. Dice el Papa San Pablo VI en la misterium fidey numeral 5. Sacrificio y sacramento pertenecen al mismo sin que se pueda separar el uno del otro.
Speaker A
A veces uno no distingue esto. Por eso nos adentramos en la teología de la Eucaristía, porque allí Cristo se inmola, pero a la vez se queda sacramentalmente.
Speaker A
El Señor se inmola de manera incruenta en el sacrificio de la misa, que representa el sacrificio de la cruz y nos aplica su virtud salvadora cuando por las palabras de la consagración comienza a estar sacramentalmente presente como alimento espiritual de los
Speaker A
fieles bajo las especies del pan y del vino. Bajo las especies del pan y del vino, Cristo se hace presente y se queda con nosotros. Bien sabemos todos que son distintas las maneras de estar presente Cristo en su iglesia. De esto hemos
Speaker A
hablado, pero quiero que lo volvamos a tocar. Cristo está presente en la iglesia de distintos modos. nos enseña la doctrina de la iglesia, que Cristo se hace presente en la iglesia que ora, ya que él mismo prometió, "Donde están dos
Speaker A
o tres congregados en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos." Mateo 18:20. Cristo se hace presente en la iglesia que ora. Está presente él en su iglesia que ejerce las obras de misericordia. Cuando la iglesia ayuda a
Speaker A
un pobre, consuela un triste, cuando la iglesia da de beber a un sediento, allí está Cristo presente en esa persona necesitada, en esa persona que carece de lo necesario. Cristo está allí presente.
Speaker A
De otra forma muy verdadera, sin embargo, está también presente en su iglesia que predica el evangelio. Cuando predicamos el evangelio, Cristo se hace presente. está presente en su iglesia que rige y gobierna al pueblo de Dios.
Speaker A
Cristo se hace presente a través del Papa, a través del obispo, a través del sacerdote que rige y gobierna el pueblo de Dios. Cristo se hace presente en la iglesia que administra los sacramentos.
Speaker A
Nadie ignora en efecto que en los sacramentos Cristo está presente. Son acciones de Cristo que los administra por medio de los hombres, de nosotros, sus ministros. Y así los sacramentos son santos por sí mismos y por la virtud de
Speaker A
Cristo. Al tocar los cuerpos, infunde gracia en las almas, como en el sacramento de la unción de los enfermos.
Speaker A
Cristo se hace presente a través del ministro. Dice el Papa Pablo VI, estas varias maneras de presencia llenan el espíritu de estupor y dan contemplar el misterio de la iglesia. Pero es muy distinto, escuchen bien esto, es muy
Speaker A
distinto el modo verdaderamente sublime con el cual Cristo está presente en su iglesia en el sacramento de la Eucaristía. Todas las otras presencias son verdaderas, no son aparentes. Realmente Cristo se hace presente en el evangelio, en la iglesia que predica, que administra los
Speaker A
sacramentos, en las obras de misericordia. Cristo está allí presente, pero de una manera única, particular, sublime, se hace presente en la Eucaristía.
Speaker A
Es por eso, mis queridos hermanos, que entre todos los sacramentos la Eucaristía es el más dulce por devoción, el más dulce de todos, el más bello por la inteligencia, el más santo por el contenido, ya que contiene al mismo
Speaker A
Cristo y es como la perfección de la vida espiritual y el fin de todos los sacramentos. La Eucaristía se destaca por encima de todos los sacramentos. Y dice el Papa, "Tal presencia se llama real, no por exclusión, como si las
Speaker A
otras presencias no fueran reales, sino por antonomacia, es decir, por excelencia, porque es también corporal y sustancial, pues por ella ciertamente se hace presente Cristo, Dios y hombre entero e íntegro. Cristo se hace presente de una manera única,
Speaker A
particular, sublime en el sacramento de la Eucaristía. Hemos de responder a una pregunta. Ya sabemos que a la Eucaristía se accede solo por la fe, puesto que es un misterio de fe. Ya sabemos eso, mis queridos hermanos. Pero hay que
Speaker A
responder a una pregunta. ¿Cómo es que Cristo se hace presente en el sacramento de la Eucaristía?
Speaker A
Y quiero ofrecer tres razones, tres respuestas. En línea general, ya sabemos que es por amor, pero miremos desde un punto de vista más teológico este misterio. Tres razones por las cuales podemos afirmar que Cristo se hace presente en el sacramento de la
Speaker A
Eucaristía. Primer razón, por la grandeza del sacerdocio. Escúchenlo bien. Cristo se hace presente en la Eucaristía. Por la grandeza del sacerdocio, los sacerdotes hacen presente a Cristo en el altar.
Speaker A
Dice San Juan Crisóstomo, "El sacerdote al invocar al Espíritu Santo toca a Dios con sus palabras, la grandeza del sacerdocio." Y añade también San Juan Crisóstomo, "El sacerdote debe presentarse ante Dios como intercesor, como si llevase al mundo entero sobre
Speaker A
sus hombros." Cada vez que subimos las gradas del altar para celebrar la Eucaristía, es como si estuviésemos llevando consigo al mundo entero sobre nuestros hombros.
Speaker A
Los sacerdotes realizan en la tierra lo que Dios realiza en el cielo. Fue grande cuando Elías hizo caer fuego del cielo, pues es mucho más grande lo que hace el sacerdote en la misa, porque no hace bajar fuego, sino la presencia misma de
Speaker A
Cristo sobre el altar. ¿Por qué sabemos que Cristo se queda con nosotros en la Eucaristía? primer razón por la grandeza del sacerdocio.
Speaker A
Es un ministerio digno de ángeles, sin embargo, confiado a nosotros los hombres. Hermanos, yo quiero que entendamos la grandeza del sacerdocio. Y no lo digo porque yo sea sacerdote, sino porque el sacerdocio es un don sublime por excelencia. Ya lo decía el cardenal
Speaker A
Robert Sará. Se pueden destruir todos los templos, se pueden derribar todos los altares, pero mientras haya un sacerdote hay Eucaristía.
Speaker A
Por eso decía el santo cura de Ars, el sacerdocio es el amor del corazón de Jesús. Hemos de amar y venerar el sacerdocio de nuestro Señor Jesucristo.
Speaker A
Delante del sacerdote, mis hermanos, hemos de hacer una venia, una veneración especial. Y no porque el sacerdote en sí mismo sea muy santo, sino por el don que lleva en sus manos.
Speaker A
Por allá, en unos pueblos de Antioquia, en Sonzón, sobre todo, contaba un sacerdote una experiencia que le sucedió un día que se fue a predicar en una vereda. Iba caminando por la vereda cuando se encontró con un hombre ya de
Speaker A
edad avanzada. Y cuando lo vio con su cleriman, ¿qué hizo? Se quitó el sombrero e hizo una reverencia. Y entonces el sacerdote le dice, "No, no, no haga eso.
Speaker A
Yo soy hombre como usted, no se preocupe." Y el anciano le dijo, "Padre, un momentico. Yo no lo hago por usted.
Speaker A
No crea que yo me estoy inclinando ante usted. Me inclino ante el sacerdocio de nuestro Señor Jesucristo." Y le dio una lección de vida enorme. Mis queridos hermanos, el sacerdocio es un don preciado. Por eso tenemos que pedirle al
Speaker A
Señor que nos regale y nos conceda sacerdotes según su corazón. Segunda razón por la cual Cristo se hace presente en la Eucaristía. Primera, por la grandeza del sacerdocio. Segunda, por la invocación del Espíritu Santo, es decir, por la acción epiclética del
Speaker A
sacerdote. ¿Qué quiere decir eso de epiclética? ¿Qué es la epíclesis? Muchos de ustedes deben saber lo que es la epíclesis. La acción epiclética, la epíclesis, es la invocación del Espíritu Santo sobre las especies del pan y el vino. El obispo o el sacerdote, hablando
Speaker A
en la persona de Cristo, invoca al Padre que haga descender su Espíritu Santo para que convierta el pan y vino en el cuerpo y la sangre de Cristo. Y este cambio se produce a través de la narración de la institución por el poder
Speaker A
de las palabras de Cristo pronunciadas por la boca del celebrante. Recordemos lo que decía Pío X. El sacerdote le presta su lengua y le presta sus manos a Cristo para que a través de él, actuando en persona de Cristo, su presencia se
Speaker A
hace real, verdadera y sustancial. en las especies del pan y el vino. Y eso se realiza por acción de ¿quién? Del Espíritu Santo. Por eso nosotros los sacerdotes tenemos una gracia, hermanos, se llama una sucesión apostólica, un ministerio del sacramento del orden bajo
Speaker A
la imposición de las manos. Jesucristo oró por los primeros sacerdotes de la iglesia, es decir, los apóstoles. Los ordenó sacerdotes de la nueva alianza en la última cena, cuando les dijo, "Hagan esto en memoria mía." Luego en Pentecostés envió sobre ellos
Speaker A
la acción del Espíritu Santo. Los apóstoles iban imponiendo manos y transmitían el don del sacerdocio que habían recibido de Jesucristo. Y así sucesivamente, por más de 2000 años, la Iglesia ha puesto el don del sacerdocio, lo ha transmitido
Speaker A
de hombres a hombres, varones. ¿Para qué? Para que hasta nuestros días pueda estar presente la Eucaristía. No es lo mismo, hermanos, ir a una iglesia por ahí cualquiera donde alguien dice ser sacerdote, pero no tiene sucesión apostólica. No hay sacramento. No es
Speaker A
posible. a cuando tú vas a una iglesia con un sacerdote realmente instituido, ordenado bajo las prescripciones de nuestra madre, la iglesia, que el obispo válidamente ordenado le ha impuesto las manos con el beneplácito de la comunidad. Hermanos, esto tenemos que
Speaker A
tenerlo muy en cuenta. Una señora me dijo, "Padre, yo estuve asistiendo durante más de 2 años a una iglesia que yo pensaba que era católica. El sacerdote se ponía los mismos ornamentos, usaba las mismas oraciones, tenía un altar, tenía un crucifijo, nos
Speaker A
daba la Eucaristía, nos daba la confesión, todo. Pero después me di cuenta que no era un sacerdote católico, apostólico y romano. No tenía sucesión apostólica. Padre, qué dolor tan grande para mí cuando me di cuenta de esto.
Speaker A
Estuve perdiendo el tiempo durante más de 2 años. esa persona se sentía como estafada, hermanos, cuando logró entender esto que les estoy diciendo. Entonces, primer razón por la cual Cristo se hace presente en la Eucaristía por la grandeza del sacerdocio. Segunda razón,
Speaker A
por la invocación del Espíritu Santo, por la acción epiclética del ministro, es decir, por la invocación del Espíritu de Dios, la epíclesis, ese momento en el cual se toca la campana y el sacerdote impone las manos sobre las especies del
Speaker A
pan y el vino, ahí sucede un milagro grande que, ¿cómo se llama? La transubstancia.
Speaker A
Y esa es la tercera razón. La tercera razón por la cual Cristo se hace presente en el altar es por el milagro de la transubstancia.
Speaker A
Primera razón, por la grandeza del sacerdocio. Segunda, por la invocación del Espíritu Santo. Tercera, por la obra, por el milagro de la transustanciación.
Speaker A
Hablemos entonces del dogma y la noción de transustanciación. Esto, ¿de dónde viene? ¿Qué quiere decir? Recordemos que es dogma de fe.
Speaker A
Cristo está presente en el sacramento del altar por transustanciarse toda la sustancia de pan en su cuerpo y toda la sustancia de vino en su sangre. Esto es dogma de fe. Que el pan deja de ser pan y pasa a ser carne de Cristo. Que el
Speaker A
vino deja de ser vino y pasa a ser sangre de Cristo. ¿Cómo se llama ese milagro? Transustanciación.
Speaker A
La palabra transustanciao o transustanciare fue creada por la teología del siglo 12. La teología del siglo XI fue la que habló por vez primera del término transubstancia.
Speaker A
¿Y cómo se entiende la transubstancia? Como una conversión. La conversión es el tránsito de una cosa a otra. Te conviertes de pecador en discípulo, de pecador en santo. Eso es una conversión. ¿Qué es la transustanciación? La conversión de pan
Speaker A
en carne y de vino en sangre. La transustanciación es una conversión milagrosa y singular, distinta de todas las conversiones naturales. Estas últimas pueden ser accidentales o sustanciales.
Speaker A
En las accidentales, la sustancia permanece inalterada y lo que hace es solamente recibir nuevas formas accidentales. Pongamos un ejemplo. Cuando un bloque de mármol se convierte en una estatua, eso es una conversión, pero es una conversión accidental, solo cambia de forma.
Speaker A
Resulta que en la Eucaristía la conversión es sustancial, no accidental. Hermanos, los accidentes permanecen.
Speaker A
Usted sigue viendo pan, pero ya no es pan. Cambió la sustancia. Eso se conoce como milagro de la transubstanciación.
Speaker A
Permanecen los accidentes, la forma, el color, el sabor, el aroma, todo eso permanece. Pero, ¿qué cambia? La sustancia ya no es pan. Parece pan, sabe a pan, huele a pan, pero ahora es carne de Cristo.
Speaker A
¿Cómo se llama eso? Milagro de la transustanciación. Huele a vino, sabe a vino, parece vino, pero ya no es vino. ¿Qué es? Sangre de Cristo. ¿Y cómo se llama eso? Milagro de la transustanciación.
Speaker A
La conversión eucarística es una conversión sustancial de índole única, porque en ella toda la sustancia, tanto la materia como la forma del pan y el vino es la que se convierte mientras que permanecen inmutados los accidentes. Es una conversión sustancial no accidental.
Speaker A
Los accidentes, ya les decía, es lo que se ve a la vista, lo que se siente al tacto, lo que uno puede olfatear, esos son los accidentes. ¿Qué cambia? La sustancia. Por eso, cuando tú recibes la Eucaristía, ¿a qué te sabe? a pan, a
Speaker A
trigo. Y si la eucaristía o la forma eh está envejecida o la pusieron en un recipiente con un aroma muy fuerte, pues usted va a decir, "Estia de hoy tenía un sabor como rarito." Eso nos pasa, hermanos. ¿Por qué? Porque los
Speaker A
accidentes permanecen. ¿Qué cambia? La sustancia. Cambia la sustancia. ¿Qué es la sustancia? la esencia, lo que está detrás de esos accidentes. Por eso es que la Eucaristía es un misterio de fe.
Speaker A
Esto no es tan fácil de asimilar. Nosotros lo creemos por la fe, pero que usted le diga un incrédulo, ahí está Jesús, le va a decir, "No, usted se enloqueció. Ahí está un trozo de pan.
Speaker A
Eso, ¿qué es? Vino. Mire, sabe a vino, huele a vino. Tiene las propiedades del vino, los accidentes. Pero, ¿qué ha cambiado? La sustancia. ¿Cómo se llama ese milagro? Transubustanciación.
Speaker A
Solo por la fe se humillan los sentidos. Fallan la vista, el tacto, el gusto.
Speaker A
¿Qué permanece? El oído para creer en la verdad más grande que nos ha dicho el Señor. Esto es mi cuerpo, esta es mi sangre.
Speaker A
Más para que nadie entienda erróneamente este modo de presencia que supera las leyes de la naturaleza y constituye en su género el mayor de los milagros, es necesario escuchar con docilidad la voz de la iglesia que enseña y ora. ¿Qué nos
Speaker A
enseña la iglesia? que ahí está el Señor. La iglesia nos habla como madre y como maestra y nos asegura que Cristo se hace presente en el santo sacrificio de la Eucaristía. Y yo qué debo hacer, creer en lo que me dice mi iglesia, mi
Speaker A
madre. Dice el Concilio de Trento, esta voz que en efecto constituye un eco peregne de la voz de Cristo, nos asegura que Cristo hace presente en este sacramento por la conversión de toda la sustancia del pan en su cuerpo y de toda
Speaker A
la sustancia del vino en su sangre. Es una conversión admirable y singular que la Iglesia Católica justamente y con propiedad llama transustanciación.
Speaker A
El Concilio de Trento adoptó el término teológico transustanciación para hablar del milagro de la Eucaristía.
Speaker A
Y dice también, realizada la transustanciación, las especies del pan y del vino adquieren sin duda, un nuevo significado y un nuevo fin, puesto que ya no son el pan ordinario y la ordinaria bebida, sino el signo de una cosa sagrada y
Speaker A
signo de un alimento espiritual, pero ya por ello adquieren un nuevo significado y un nuevo fin, puesto que contienen una nueva realidad que con razón denominamos ontológica, el cambio del ser de pan al ser de Cristo. Es un cambio ontológico
Speaker A
sustancial. Por ello, los santos padres de la Iglesia tuvieron gran cuidado de advertir a los fieles que al considerar este augustísimo sacramento creyeran no a los sentidos que se fijan en las propiedades del pan y del vino, sino a
Speaker A
las palabras de Cristo, que tienen tal virtud que cambian, transforman, transelementan el pan y el vino en su cuerpo y en su sangre. Porque como más de una vez lo afirman los mismos padres, la virtud que realiza esto es la misma
Speaker A
virtud de Dios omnipotente que al principio del tiempo creó el universo de la nada. Miren, hermanos, si el Señor creó todo lo que existe a partir de la nada, ¿cómo no voy a poder transformar el pan en su carne y el vino en su
Speaker A
sangre? Nosotros lo creemos. ¿Por qué? Porque es omnipotente. ¿Qué quiere decir omnipotente? Que todo lo puede. El Señor puede hacer lo que él quiere. Él se inventó la Eucaristía. ¿Qué tenemos que hacer nosotros? creer. San Cirilo de Jerusalén decía, instruido en estas
Speaker A
cosas e imbuido de una certísima fe, para lo cual lo que parece pan no es pan, no obstante la sensación del gusto, sino que es el cuerpo de Cristo. Y lo que parece vino no es vino, aunque así
Speaker A
le parezca al gusto, sino que es la sangre de Cristo. confirmar tu corazón y come ese pan como algo espiritual y alegra la faz de tu alma. Mire, San Cirilo de Jerusalén, el gran catequista, hablaba de esto. No le prestes atención
Speaker A
a los sentidos. A veces tú te acercas a la Eucaristía y te llega un pensamiento, ¿será que sí está ahí? Hermanos, desechen ese pensamiento. Eso es una tentación. Créanle a las palabras de Jesús. Créanle a la voz de la Iglesia
Speaker A
que nos dice, "Ahí está. Créanle al Padre eterno, créanle al Verbo, creámosle al Espíritu Santo.
Speaker A
Insiste San Juan Crisóstomo. No es el hombre quien convierte las cosas ofrecidas en el cuerpo y sangre de Cristo, sino el mismo Cristo que por nosotros fue crucificado. No es el sacerdote como hombre, sino el sacerdote actuando en persona de Cristo.
Speaker A
sacerdote, figura de Cristo, pronuncia aquellas palabras, pero su virtud y la gracia son de Dios. Esto es mi cuerpo, dice, y esta palabra transforma las cosas ofrecidas por el don del sacerdocio y la autoridad sacerdotal.
Speaker A
El obispo de Alejandría, San Cirilo, cuando en su comentario al Evangelio de San Mateo escribe, Cristo señalando, dijo, esto es mi cuerpo y esta es mi sangre, para que no creas que son simple figuras las cosas que se ven, sino que
Speaker A
las cosas ofrecidas son transformadas de manera misteriosa, pero realmente por Dios omnipotente en el cuerpo y en la sangre de Cristo, por cuya participación Recibimos la virtud vivificante y santificadora de Cristo. Ya San Cirilo insistía en esto. San Ambrosio de Milán,
Speaker A
hablando con claridad sobre la conversión eucarística, dice, "Yo les estoy citando a los santos padres de la Iglesia. Les he citado el magisterio de la iglesia, la misterium fid santidad San Pablo VI. Les he citado la Sagrada Escritura, les he citado el Concilio
Speaker A
Vaticano Segundo, les he citado el Catecismo de la Iglesia Católica, les estoy citando los santos padres de la Iglesia, la doctrina fuerte de la iglesia sobre el misterio de la Eucaristía.
Speaker A
San Ambrosio de Milán dice de la transustanciación lo siguiente: "Convenzámonos de que esto no es lo que la naturaleza formó, sino lo que la bendición consagró y que la fuerza de la bendición es mayor que de la naturaleza, porque con la
Speaker A
bendición aún la misma naturaleza se cambia." Es más grande la bendición de Dios que la naturaleza misma, porque la bendición de Dios, la acción de gracias, hace que se transformen en cuerpo y sangre de nuestro Señor Jesucristo, las especies
Speaker A
del pan y del vino. Padre, ¿yo, ¿cómo logro comprobar eso? No se comprueba con métodos científicos.
Speaker A
Nos adentramos en la Eucaristía solo mediante el don de la fe. Solo mediante la fe. Dice también San Agustín Dipona, "En esta misma carne el Señor ha cambiado aquí y esta misma carne nos la ha dado de comer para la salvación. Y
Speaker A
ninguno come esta carne sin haberla adorado antes." Escuchen bien esto. De modo que no pecamos adorándola. Antes, al contrario, pecamos si no la adoramos.
Speaker A
Hermanos, ¿por qué es necesario adorar a Jesús en la Eucaristía? Porque si no lo adoras pecas.
Speaker A
La persona que mejor entiende el misterio eucarístico es el que primero ha sacado mucho tiempo para estar postrado delante de Jesús Eucaristía. Si no lo adoras, tu vida eucarística va a ser pobre. Tu fe eucarística va a ser
Speaker A
pobre. Pero si lo adoras, hermano, si lo adoras, crees en ti el don de la fe.
Speaker A
Pecas si no lo adoras. Dice San Agustín Dipona, San Juan Crisóstomo predicaba que cuando veis el cuerpo de Cristo en el altar delante de vosotros, decíos a vosotros mismos, en virtud de este cuerpo, yo ya no soy tierra y ceniza, ya
Speaker A
no soy prisionero, sino libre. En virtud de este cuerpo, espero el paraíso y espero recibir los bienes, la herencia de los ángeles y conversar con Cristo.
Speaker A
Hermanos, cuando uno vive la Eucaristía, uno debe ir conversando con el Señor y uno tiene que decir, "Señor, en virtud de tu cuerpo, de tu sangre, de tu sacrificio presente en el altar, yo voy a estar contigo por la eternidad.
Speaker A
Gracias, Señor. Te alabo y te bendigo porque tú haces posible la salvación de mi alma, la salvación de mi familia.
Speaker A
No solo es transustanciada la y el cáliz, sino que de algún modo todos los que participamos en la Eucaristía mediante su continua recepción dejamos de ser simples seres terrenales y pasamos a ser cada día más celestiales.
Speaker A
De algún modo también nosotros mediante la participación constante en la Eucaristía vamos siendo transustanciados.
Speaker A
Dejamos de seres carnales y pasamos a ser seres espirituales. Porque como decía el filósofo, el hombre es lo que come. Si nosotros comemos regularmente a Jesús, nos vamos a convertir en Cristo.
Speaker A
Vamos siendo cristificados, mis queridos hermanos. Esto es algo muy interesante. Por la participación frecuente del sacramento de la Eucaristía. Somos divinizados, somos santificados.
Speaker A
Los sacramentos nos divinizan, dice el Catecismo de la Iglesia Católica, numeral 460. El Verbo se encarnó para hacernos partícipes de su naturaleza divina.
Speaker A
Dios se hace hombre para que el hombre llegue a ser Dios. Es un intercambio divino. Cristo se hace hombre para que nosotros los hombres lleguemos a ser Dios. Escuchemos lo que decía San Ireneo de León. Porque tal es la razón por la
Speaker A
que el verbo se hizo hombre y el hijo de Dios, hijo del hombre, para que el hombre al entrar en comunión con el verbo y al recibir así la afiliación divina se convirtiera en hijo de Dios.
Speaker A
Dios se hace hijo de hombres, hijo de María, hijo de San José, para que el hombre se haga hijo de Dios. Un intercambio precioso. ¿Y cómo se realiza eso? mediante la participación en la Eucaristía, San Atanasio de Alejandría decía,
Speaker A
"Porque el Hijo de Dios se hizo hombre para hacernos Dios." lo que les estaba diciendo hace un momento. Y Santo Tomás de Aquino, el doctor angélico, dice, "El Hijo unigénito de Dios, queriendo hacernos partícipes de su divinidad, asumió
Speaker A
nuestra naturaleza para que, habiéndose hecho hombre, hiciera dioses a los hombres." Lo dice Santo Tomás. Aunque una cosa se ve con nuestros ojos corporales, otra realidad se percibe a través de los ojos de la fe. La presencia real, verdadera y sustancial
Speaker A
de Cristo en la Eucaristía es la realidad más profunda del sacramento. Esta conversión misteriosa es llamada por la Santa Madre Iglesia misterio o milagro de la transustanciación.
Speaker A
¿Por qué Cristo se hace presente en el altar? Por tres razones. Por la grandeza del sacerdocio, por la invocación del Espíritu Santo, que es la epíclesis, y por el milagro de la transustanciación.
Speaker A
Ya sabemos lo que es la transustanciación. Cuando se distribuye la Eucaristía, el ministro dice, "El cuerpo de Cristo." Debemos mirar no simplemente a lo que está visible ante nuestros ojos, sino a lo que se ha convertido por las palabras
Speaker A
de Cristo y el don del Espíritu Santo, el cuerpo de Cristo. Cuando el sacerdote te dice cuerpo de Cristo o el ministro, tú que debes responder amén. ¿Qué significa amén? que yo me adhiero, que yo creo que verdaderamente está allí.
Speaker A
Hermanos, el amén es indispensable. Si tú puedes hablar, si tú no eres una persona muda, cuando el sacerdote te dice, "Cuerpo de Cristo, tú debes decir amén, porque el amén manifiesta que tú crees verdaderamente que estás comulgando, que estás recibiendo al
Speaker A
mismo Cristo." ¿Y por qué soy incisivo, insistente en esto? Porque hay muchas personas que no dicen amén.
Speaker A
En la catequesis de la primera comunión se le insiste a los niños, digan amén.
Speaker A
Oiga, y crecen las personas, se supone que crecemos más en conocimiento, pero las personas adultas, muchas no dicen amén. Hay que decir amén. ¿Qué significa amén? Así es. Así lo creo.
Speaker A
Yo creo que estás allí, Jesús, que estás presente en la Eucaristía. El amén eucarístico es una expresión de fe en la presencia real de Cristo y refleja el íntimo encuentro personal con él, con su don de sí mismo, que viene a
Speaker A
través de la recepción de la sagrada comunión. Recuerden, hermanos, hay que decir amén. Yo no puedo llevar las manos en los bolsillos. Yo no puedo llegar cruzado de brazos a recibir a Jesús. Es al Señor. ¿Cómo deben estar mis manos en
Speaker A
el pecho? Así puestas en oración. Hermanos, tenemos que aprender a comulgar. Preferiblemente recibirlo en la boca para evitar profanaciones, para evitar que las partículas queden en la mano.
Speaker A
Ustedes saben, hermanos, que la iglesia permite la recepción de la Eucaristía en las manos.
Speaker A
Pero se ha optado mejor por la recepción en la boca. ¿Para qué? para evitar profanaciones, porque la gente en la mano toma la y se la lleva, la mete a un bolsillo, la esconde.
Speaker A
Por eso mejor en la boca, porque la gente no tiene la piedad para revisar qué partículas le quedaron en la palma de su mano. Por eso es mejor recibir la comunión en la boca, aunque si lo recibes en la mano no cometes pecado.
Speaker A
Tienes el derecho. La iglesia te permite recibir la comunión en la mano. Tú eliges cómo recibirla, pero cuando ya tú entiendes, profundizas en este misterio, te das cuenta que la recepción de la eucaristía en la boca es mejor que en la
Speaker A
mano para evitar profanaciones y para evitar que las partículas sean echadas por tierra. Hay personas que reciben la Eucaristía en la mano y luego se limpian o más, no saben recibirla. El sacerdote la ofrece y la toman así con la mano. No
Speaker A
hay una posición, hay una manera, hermanos. Hemos de crecer en esto. Tenemos que crecer en la devoción eucarística.
Speaker A
¿Cómo reflejamos o manifestamos nuestra creencia en la presencia real de Cristo en la Eucaristía? ¿Cómo manifestamos nuestra fe en la Eucaristía?
Speaker A
se refleja en el culto que ofrecemos al santísimo sacramento de diversas maneras. La Iglesia refleja su fe en la Eucaristía mediante la exposición eucarística, la adoración y la bendición, las procesiones eucarísticas y la devoción de las 40 horas. Existen
Speaker A
muchas más devociones, pero es a través de la adoración como manifestamos de una manera más perfecta nuestra devoción eucarística, además las prácticas de hacer una genuflexión reverente ante el santísimo sacramento reservado en el tabernáculo.
Speaker A
Si yo voy a pasar delante del tabernáculo, que en muchos templos está ubicado en la mitad detrás de del altar, pues yo sí voy a pasar delante de él.
Speaker A
Debo hacer primero una genuflexión. Mi rodilla debe tocar el suelo. Hermanos, existe genuflexión sencilla y genuflexión doble. Sencilla cuando está reservado en el tabernáculo.
Speaker A
Doble, es decir, con las dos rodillas en tierra cuando está expuesto en la custodia. No podemos pasar de un lado a otro delante de Jesús así como así. Yo debo tener un gesto reverencial que se llama genuflexión.
Speaker A
Genuflexión delante de Jesús. Eucaristía. Inclinar un poco la cabeza al momento de recibir la Eucaristía. La inclino y luego lo recibo diciendo, amén.
Speaker A
Abstenerse de comer y beber durante al menos una hora antes de recibir la comunión. La iglesia permite tomar agua.
Speaker A
máximo agua y para aquellos que tienen que tomar pastillas, ¿no? Pero si te puedes abstener de todo líquido, de todo sólido, mucho mejor. Lo pide la iglesia, una hora antes de comulgar no debes ingerir alimentos. Eso se llama ayuno
Speaker A
eucarístico. No puedes tomar gaseosa, no puedes tomar jugos de frutas. ¿Qué debes hacer? guardar ayuno. Lo pide el código de derecho canónico. Estas son manifestaciones claras de la fe eucarística de la Iglesia, de estas y muchas otras formas que vamos a ir
Speaker A
estudiando. Mis queridos hermanos, hemos llegado al final de esta tercera catequesis para consagrarnos como adoradores de Jesús Eucaristía. En el primer comentario y en la descripción de este video pueden encontrar el número telefónico ante el cual se pueden
Speaker A
comunicar para todos aquellos que se quieran inscribir como adoradores, que quieren que les llegue material de apoyo en esta formación que estamos teniendo.
Speaker A
Un pequeño resumen de los temas. El que quiera recibir este material puede escribir sus datos al teléfono WhatsApp que aparece fijado en el primer comentario y en la descripción de este video, justo debajo del mismo. Les invito para que sigamos invitando a
Speaker A
otras personas, para que perseveremos. Miren cómo vamos poniendo la base teológica de lo que es la Eucaristía.
Speaker A
Hemos aprendido varias realidades de la Eucaristía y vamos a seguir profundizando, hermanos. Nos vamos a enamorar de la Eucaristía. Vamos a crecer en la devoción, en la Eucaristía, la devoción hacia el sacerdocio de nuestro Señor Jesucristo. Que Dios les
Speaker A
bendiga y les guarde, mis queridos hermanos, en el poderoso nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo.
Speaker A
Amén. Bendiciones para todos. M.
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