Explora la leyenda del monstruo de Jerusalén, una criatura monstruosa del siglo XVIII que causó terror y fue ampliamente documentada en pliegos de cordel.
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Key Takeaways
- El monstruo de Jerusalén es una leyenda con múltiples versiones y gran difusión en la prensa antigua.
- La criatura se describe con características híbridas y aterradoras, causando gran impacto social en su época.
- Las historias reflejan el interés y miedo hacia lo desconocido en el siglo XVIII.
- El relato combina elementos de criptozoología, folclore y prensa sensacionalista.
- La leyenda tuvo influencia cultural y artística en varias regiones.
What the video covers
- El video analiza la leyenda del monstruo de Jerusalén, un ser monstruoso reportado en los siglos XVIII y XIX.
- La historia se difundió principalmente a través de pliegos de cordel y publicaciones periódicas.
- El monstruo, conocido como la fiera malvada, fue descrito con características aterradoras y vinculado a numerosas muertes y desapariciones.
- Se relata un incidente en 1725 donde el monstruo fue capturado y exhibido en Jerusalén.
- Las descripciones físicas incluyen orejas de caballo, boca de vaca, cuernos, alas y patas con garras afiladas.
- El monstruo fue muerto tras una cacería masiva organizada por soldados y habitantes locales.
- Varias versiones de la historia existen, con fechas que varían entre 1725 y finales del siglo XVIII.
- El relato también menciona hallazgos macabros como huesos humanos en la cueva del monstruo.
- El monstruo fue representado en grabados, relieves y pinturas, diferenciándose de los dragones clásicos.
- La leyenda se difundió en varios países, incluyendo España, Francia, México e Italia.
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Speaker A
A lo largo del siglo XVIII, con el florecimiento de las publicaciones periódicas,
Speaker A
la prensa se convierte en el principal medio de información de toda clase de sucesos,
Speaker A
como la de seres con anomalías genéticas, pero también de casos aún más extraños,
Speaker A
como podían ser aparentes avistamientos de criaturas monstruosas.
Speaker A
Pero sin duda alguna, una criatura conocida como la fiera malvada, o el monstruo de Jerusalén,
Speaker A
fue uno de los casos que más expectación crearía.
Speaker A
La noticia de la existencia de esta criatura, parte especialmente de una serie de imágenes y párrafos impresos en pliegos de cordel,
Speaker A
y que tuvieron gran difusión entre los siglos XVIII y XIX. En estas publicaciones, se rememoraba la historia de un extraño monstruo que habría sido avistado y capturado cerca de la antigua ciudad de Jerusalén.
Speaker A
A esta criatura se le vincularon muchas muertes y desapariciones.
Speaker A
En 1726, se imprimió y se publicó un pliego con la primera versión conocida en español de este monstruo.
Speaker A
Esta había sido titulado como verdadera relación y admirable noticia, de un horrible y espantoso monstruo,
Speaker A
que se ha aparecido, y fue hallado en las cercanías de la ciudad de Jerusalén;
Speaker A
y de los daños que causó, y horribles estragos que hizo en todos aquellos contornos;
Speaker A
y de cómo fue muerto el día 15 de noviembre del año pasado de 1725.
Speaker A
En términos generales, la historia del monstruo transcurría de la siguiente manera:
Speaker A
Se levantaba 15 palmos al aire cuando volaba, parecía a un demonio, con aullidos que horrorizaba.
Speaker A
A mucha gente se ha comido, en aquella tierra santa, reino de Jerusalén en una tierra muy áspera.
Speaker A
Se llama el monte de viento 12 horas de largada, por todo aquel entorno la gente estaba espantada.
Speaker A
Se hallaban a faltar personas en abundancia, pasajeros, y también labradores de su casa.
Speaker A
De lo que estaban aturdidos tanta gente que faltaba una vez eran perdidos vivos ni muertos no se hallaban.
Speaker A
Al hallarse dentro del bosque bajo una peña muy alta de una cueva les salió la dicha fiera malvada.
Speaker A
Con una especie de aullidos que los cabellos se alzaron y pasmados los soldados las pistolas dispararon.
Speaker A
No le hicieron ningún daño pues que aún más indignada saltó sobre de un caballo lo despedazó de una arpda.
Speaker A
Su compañero escapó con un caballo que llevaba, que corría más que el viento hasta que fue a la posada.
Speaker A
Luego le acompañó un sargento, a la casa del señor gobernador que estaba cerca la plaza.
Speaker A
Refirióle todo el hecho de aquella bestia malvada que mató a su compañero en un bosque a la montaña.
Speaker A
A más también le explicó del modo que era formada que volaba y que su pelo como a vidrio le sonaba.
Speaker A
Prontamente discurrieron los que estaban a su casa tanta gente que se pierde esta fiera se los traga.
Speaker A
El señor Gobernador, incontinenti les manda vayan todos los soldados y la gente bien armada.
Speaker A
Se fueron muchos paisanos y más de 500 soldados también de a caballo y además 20 carros con vianda.
Speaker A
El soldado que se escapó iba de todos delante, cuando llegaron allí se pusieron de parada.
Speaker A
Al instante los tambores tocaron la generala y aquel monstruo les salió con gritos que horrorizaban.
Speaker A
Al cabo de un gran rato, la embistió con una lanza por la boca le metió, hasta el vientre le pasaba.
Speaker A
La boca como un dragón abría cuando volaba pero murió rabiando aquella fiera malvada.
Speaker A
El soldado que la mató de tan alegre que estaba nada bebió ni comió, hasta que fue a la posada.
Speaker A
Formada según se ve su retrato en la estampa las orejas de caballo, la boca como una vaca,
Speaker A
dos cuernos en la cabeza también alas que volaba, vestida como una tortuga no la hería ninguna bala.
Speaker A
Piernas y patas de gallo asperones como una daga, dos alas como el pez dos palmos y medio largas.
Speaker A
Y los dedos de sus pies como a ganchos de romana, como alfileres todo el pelo la cola como una lanza.
Speaker A
Hería con los asperones, con la cola y cada arpda era capaz de romper a un hombre el espinazo.
Speaker A
Tenía cuando fue muerta más de 10 palmos de larga, de la cola cuatro y medio, los cuernos como una cabra.
Speaker A
Los muertos los enterraron allí a la misma montaña, a los heridos les curaron cirujanos de gran fama.
Speaker A
La fiera se la llevaron con un carro bien guardada soldados delante y detrás, que nadie pudiese tocarla.
Speaker A
Llegaron a la ciudad puesto el sol, y a la casa, del señor gobernador, le fueron a presentarla.
Speaker A
El señor gobernador, mandó que en medio de la plaza le hiciesen un buen tablado, que pudiesen bien mirarla.
Speaker A
Por los pueblos y ciudades de toda aquella comarca, por todo hicieron pregones quien quiera verla allí vaya.
Speaker A
Ocho días la tuvieron sobre el tablado en la plaza, que todo el mundo la viese, del modo que era formada.
Speaker A
Monstruo que hiciese más daño no le vio persona humana, la enseñaron por todo el mundo siguiendo Francia y España.
Speaker A
El día que la mataron fue de grande admiración que en la cueva se encontraron una carreta de huesos, piernas y brazos humanos.
Speaker A
El soldado que la mató licenciado fue a su casa, y un sueldo le señalaron para que de él disfrutara.
Speaker A
A partir de las primeras versiones de esta historia, surgieron tal vez una decena más de versiones en las décadas posteriores,
Speaker A
algunas sin fecha de impresión, aunque las variaciones entre una y otra son mínimas.
Speaker A
Igualmente ha ocurrido con las formas de ilustrar al monstruo.
Speaker A
La imagen del monstruo no solo aparecía en pliegos de cordel, sino que también fue esculpida en relieves y plasmada en las pinturas de algunos edificios.
Speaker A
Este monstruo ha sido diferenciado de las clásicas imágenes e historias de dragones,
Speaker A
que también pueden encontrarse en algunos palacios y templos.
Speaker A
En 1789, la Gaceta de México publicó un documento mucho más extenso y detallado que el anterior,
Speaker A
acerca de la aparición de esta extraña criatura.
Speaker A
La misma historia de este periódico, aparece en otros textos del mismo año, con mínimas variaciones.
Speaker A
Las incontables versiones que existen del monstruo de Jerusalén, han hecho que el año de este incidente varíe entre una y otra.
Speaker A
En el caso de estas versiones, por ejemplo, sitúan los hechos en 1787 o 1788,
Speaker A
pero como es bien sabido, la historia es varias décadas más antigua.
Speaker A
Este informe fue titulado como relación y verdadero retrato de un formidable y horroroso animal silvestre,
Speaker A
que fue visto y muerto en los montes o sierras de Jerusalén, copiada fielmente de una que se imprimió en Palermo,
Speaker A
en los reinos de Sicilia, y se reimprimió en Génova y Turín.
Speaker A
En el término de Jerusalén, 14 millas de esta antiquísima y famosa ciudad, por la parte del Monte Doresta,
Speaker A
se había advertido muchos días anteriores un notable estrago de variedades de hombres despedazados, bueyes, ganados menores, de carneros, puercos, caballos, etc.
Speaker A
de los que pastaban en aquellos contornos medio conocidos, sin poderse averiguar cuál fuese la causa.
Speaker A
Hasta que pasando un caminante por aquel sitio, a poca distancia de la montaña, reparó y vio, que otro que iba más adelantado que él, fue acometido por un animal monstruoso,
Speaker A
el cual con sus garras lo destrozó en un instante.
Speaker A
Y lleno de un temor igual a tan gran peligro, se separó del camino, huyendo para la primera población,
Speaker A
donde habiendo contado el suceso, llenó de pavor y espanto a todos los vecinos.
Speaker A
Conociendo entonces el motivo de tantos estragos, y discurriendo medios de cómo librarse de semejante fiera,
Speaker A
avisaron a los circunvecinos pueblos, para que como interesados en el logro de extinguir y ver el enemigo que tantos daños causaba,
Speaker A
consúltase en el modo de ponerlo en ejecución.
Speaker A
Concurrieron todos a hacer una montería a fin de darle caza, o quitarle la vida: convinieron todos en seguir con su intento:
Speaker A
se juntó un gran número de gente proveídos de todas clases de armas, llevando por guía al que les había dado la noticia;
Speaker A
y estando próximo al sitio donde él mismo había visto despedazar al pasajero, de cuyo cadáver aún hallaron los despojos,
Speaker A
se fueron aposentando en la circunferencia de la montaña, donde a pocas horas vieron repentinamente aparecerse el monstruoso animal que buscaban.
Speaker A
Este horrendo monstruo era de la magnitud de un caballo; pero su espantosa cabeza a especie de la de un león:
Speaker A
en ella tiene dos astas a modo de las de un buey; la punta de la nariz como un gran pico de águila; las dientes de un gran león:
Speaker A
colmillos de jabalí de a palmo y medio de largo: las orejas muy caídas: cuatro tetas como vaca:
Speaker A
el pecho poblado de pelo:
Speaker A
los pies con garras muy largas: la cola de un basilisco sobre seis palmos de largo, y la punta como flecha:
Speaker A
del espinazo le salen seis espolones de gallo; pero muchos mayores sobre todo el anca abajo:
Speaker A
en medio del lomo tiene dos alas nerviosas, y todo el cuerpo cubierto de conchas, tan juntas y tan unidas que las balas no le hacían el menor daño.
Speaker A
A vista de tan formidable monstruo desanimaronse los que le perseguían, y mucho más viendo que del primer ímpetu dejó 22 hombres mortales,
Speaker A
pues con sola una uñarada los hacía pedazos.
Speaker A
Desistieron de su empresa, y dieron cuenta al Baxá, quien mandó a dicha expedición un regimiento de caballería y otro de infantería.
Speaker A
Se habían situado en el paraje que se acostumbraba ver dicha fiera, la que en efecto apareció la tarde del día 15 de noviembre del año pasado de 1787.
Speaker A
E inmediatamente que vio los caballos acometió con tal ferocidad a ellos, que se espantaron dichos animales de manera, que sin obedecer al freno ni a la espuela, echaron por tierra a la mayor parte de los soldados,
Speaker A
de los cuales muchos acabaron en las garras de este monstruoso animal.
Speaker A
Y los que lograron escapar y acogerse en un inmediato bosque, desde él eran testigos del estrago que padecían sus compañeros.
Speaker A
La infantería, formada en la figura que en las evoluciones militares llaman puerco espín, procuraron marchando con singular unión, aguantar el ímpetu de este monstruo,
Speaker A
que la vista del movimiento tan igual de la tropa, lo timidó, y le hizo retirarse poco a poco al bosque, con lo que animados los soldados, dieron en perseguirlo hasta lograr ponerlo en una precipitada fuga,
Speaker A
dando unos horribles aullidos que atemorizaban.
Speaker A
Los que al principio del ataque se habían retirado al bosque, se hallaron en nuevo peligro luego que se entró en él el monstruo,
Speaker A
que añadiendo a su braveza natural el furor que le causó la persecución, todo lo que encontraba lo hacía pedazos.
Speaker A
Y viendo uno de los soldados que estaban ahí acogidos, que la fiera se encaminaba hacia él, echó pies atrás,
Speaker A
y el libertar la vida le animó a aguardarle, y enristrar la lanza tan oportunamente, que se la metió por la garganta, y cayó mortal en tierra.
Speaker A
No puede explicarse el gozo general que este triunfo ocasionó a todos los sitiadores, que recobrando valor acudieron a emplear sus armas en la moribunda bestia,
Speaker A
no logrando herirla a su satisfacción, porque con el violento movimiento de las ansias de la muerte,
Speaker A
y sacudidas de la cola, derribó a muchos, que algunos murieron, y otros quedaron muy mal heridos.
Speaker A
El júbilo que causó la muerte de este monstruo fue general por todos aquellos pueblos circunvecinos, que estaban en el mayor conflicto,
Speaker A
pues en un mes, además de los ganados de todas especies, se echaron menos 49 personas conocidas.
Speaker A
Concurrieron a la montaña infinitas gentes para ver la fiera muerta, la que fue conducida en un carro a Jerusalén,
Speaker A
donde se han sacado retratos para todas las partes del mundo.
Speaker A
Si es tomada literalmente, la desconcertante apariencia del monstruo de Jerusalén
Speaker A
no coincide con la de ninguna criatura conocida.
Speaker A
Quizás las especies que más pueden asemejarse en apariencia y tamaño, son los pterosaurios,
Speaker A
un grupo de reptiles voladores que podían portar, según la especie, grandes crestas, dientes afilados,
Speaker A
y largas colas que en la punta, tenían una protuberancia romboidal.
Speaker A
El monstruo de Jerusalén, ha sido considerado hasta el extremo de haber sido alguna clase de bestia apocalíptica,
Speaker A
similar a las bestias bíblicas, y que estuvo resguardada y oculta en el interior de una montaña,
Speaker A
porque según la historia, habría emergido de una cueva.
Speaker A
A pesar de su extrañeza, la historia de este monstruo se ve reflejada de muchas maneras,
Speaker A
con las leyendas que se han contado de otras criaturas, de otras épocas y otras regiones,
Speaker A
como es en Norteamérica.
Speaker A
Estas historias también se refieren a criaturas que aparecen de forma repentina, o que también emergen de una cueva,
Speaker A
para desconcierto de los pobladores del área en donde han aparecido.
Speaker A
Durante el siglo XVIII, apareció en el estado de New Jersey, una criatura voladora avistada incluso en tiempos actuales,
Speaker A
conocida como el Diablo de Jersey,
Speaker A
la cual se ha informado que posee un cuerpo de cabra o canguro, cabeza de caballo, cuernos, alas de murciélago, y una cola muy larga.
Speaker A
En 1903, en el estado de Iowa, una gigantesca y extraña criatura voladora apareció tan repentinamente,
Speaker A
que nadie supo de dónde había provenido.
Speaker A
Esta fue conocida como el visitante de Van Meter,
Speaker A
y según los testigos, portaba un gigantesco pico, su estatura alcanzaba los 2 metros y medio,
Speaker A
sus alas eran como las de un murciélago, y era inmune a los disparos.
Speaker A
Finalmente, los pobladores comenzaron a creer que esta criatura, habría emergido de una cueva que estaba conectada a una extensa mina de carbón abandonada,
Speaker A
porque la habían visto ingresar en esta.
Speaker A
A partir de la década de 1670, un aventurero dio a conocer una imagen bastante parecida al monstruo de Jerusalén,
Speaker A
plasmada en la pared de un acantilado, en el estado de Illinois.
Speaker A
La imagen mostraba un monstruo alado, con rostro humano, cuadrúpedo y escamoso, que portaba astas como un ciervo,
Speaker A
y una cola dos veces más larga que el cuerpo, la cual terminaba en una pequeña protuberancia.
Speaker A
Este monstruo habría sido conocido por las tribus nativas, con el nombre de Piasa.
Speaker A
Según contaba su historia, esta fue una gran criatura voladora, que había anidado hacía cientos de años, en la cueva de un acantilado.
Speaker A
Arrebataba personas sujetándolas en sus garras, y las cargaba a su escondite,
Speaker A
hasta que finalmente fue abatida por un grupo de guerreros, luego de una extenuante batalla.
Speaker A
Tal vez, la historia del monstruo de Jerusalén no fue más que una simple leyenda.
Speaker A
O tal vez fue una historia solo parcialmente real, y podría haber estado basada en un incidente provocado por una criatura desconocida que realmente existió,
Speaker A
pero tal vez su apariencia ha sido exagerada.
Speaker A
Así como ocurre con otras antiguas leyendas de encuentros con monstruos, la veracidad de esta historia difícilmente pueda verificarse,
Speaker A
debido a la antigüedad de los relatos.
Speaker A
Pero no deja de ser otro de los tantos relatos que ha tenido gran difusión en su época,
Speaker A
y ha seguido intrigando por su extrañeza.
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