Demonios del Kangchenjunga – Criptozoología — Transcript

Explora las leyendas y avistamientos de los demonios del Kanchenjunga, seres enigmáticos del Himalaya con vínculos al mítico Yeti.

Key Takeaways

  • Los demonios del Kanchenjunga son parte de una rica tradición de leyendas en el Himalaya.
  • Existen testimonios históricos y modernos que describen avistamientos de seres humanoides en la región.
  • Las características de estos seres coinciden con las descripciones del Yeti, reforzando su misterio.
  • La montaña Kanchenjunga mantiene un aura de aislamiento y misterio que alimenta estas historias.
  • Las creencias locales mezclan lo espiritual, lo sobrenatural y lo criptozoológico.

Summary

  • El video aborda relatos sobre seres humanoides extraños que habitan en las regiones heladas del monte Kanchenjunga.
  • Kanchenjunga es la tercera montaña más alta del mundo, ubicada en la frontera entre Nepal e India, considerada sagrada por los locales.
  • Se mencionan leyendas sobre portales a reinos ocultos y la presencia de seres malignos temidos por los pobladores.
  • En 1925, el fotógrafo Tombazi documentó avistamientos de un ser bípedo, sin ropa y con huellas humanas pero pequeñas.
  • Tombazi inicialmente pensó que era un ermitaño budista, pero los locales lo relacionaron con los demonios del Kanchenjunga.
  • Relatos históricos desde 1832 mencionan criaturas similares confundidas con demonios o seres salvajes.
  • El montañista Francis Sydney Smythe recopiló testimonios de guías y porteadores sobre estos seres, llamados Bad Manshi, descritos como hombres grandes y peludos.
  • Se discute la posible existencia de una tribu salvaje o nómadas blancos que fundamentarían estas creencias.
  • Un caso notable es el rescate de un hombre por un Yeti de casi 3 metros, según un relato de 1938.
  • El video vincula estas historias con la criptozoología y el mito del Yeti en el Himalaya.

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00:07
Speaker A
A veces, puede resultar increíble cuando seres de origen desconocido y de apariencia extrañamente humana, son reportados deambulando libre y despreocupadamente a través de regiones desoladas, con temperaturas bajo cero, a varios miles de metros de altitud y sobreviviendo en estos ambientes hostiles valiéndose únicamente de sus propias capacidades físicas. Tal vez, es en parte debido a estas características inusuales que muchas veces, quienes relatan estas historias, los consideren definitivamente como seres sobrenaturales.
00:40
Speaker A
Así ocurre en las heladas inmediaciones del monte Kanchenjunga, una de las montañas más icónicas y desafiantes del mundo.
00:54
Speaker A
A diferencia del Everest, ascender al Kanchenjunga es una hazaña de una complejidad mucho mayor, incluso para los más experimentados y no cuenta con una ruta accesible o comercial, por lo que aún conserva una imagen de aislamiento y salvajismo. Está situada en la frontera entre Nepal e India y es considerada una montaña sagrada por los pobladores locales.
01:52
Speaker A
El Kanchenjunga es la tercera montaña más alta del mundo, con 8.586 metros y es la más alta de India. Hoy en día, se encuentra dentro del Parque Nacional Kanchenjunga, uno de los más importantes de los Himalayas indios, además de contener al glaciar de Zemu, que se desprende del costado este de la montaña. Su nombre se traduce habitualmente como cinco tesoros de la nieve, debido a que el monte cuenta con cinco picos prominentes que lo componen.
02:22
Speaker A
Una aura de misterio se cierne sobre el macizo del Kanchenjunga y las historias que lo rodean incluyen relatos de portales que, según la tradición, son entradas a reinos ocultos que únicamente monjes y místicos han sabido la manera de ubicarlos y atravesarlos. Sin embargo, la región ha sido especialmente reconocida localmente por ser el hogar de seres enigmáticos, considerados como de naturaleza maligna o negativa por pobladores supersticiosos, características que los convierten en uno de sus más grandes temores.
03:34
Speaker A
En 1925, un fotógrafo griego de la Sociedad Geográfica Real de nombre Tombazi, documentó avistamientos e historias que se referían a unos personajes extraños y muy temidos por los pobladores y las publicó en su informe, relato de una expedición fotográfica a los glaciares del sur del Kanchenjunga.
03:53
Speaker A
Al principio, Tombazi logró avistar en la lejanía a un ser que le pareció extraño, moviéndose tranquilamente a través de la nieve profunda de un glaciar. Sin duda, la silueta era exactamente igual a la de un ser humano, caminando erguido y deteniéndose ocasionalmente para arrancar algunos pequeños rododendros. Su silueta era oscura contra la nieve y, por lo que pudo ver, no llevaba ropa. Al minuto siguiente se había adentrado en un matorral espeso y se perdió de vista.
05:01
Speaker A
Las huellas eran claramente visibles en la superficie de la nieve. Tenían una forma similar a las de un hombre, pero medían solo de 15 a 17 centímetros de largo y un ancho máximo de 23 centímetros. Las huellas eran sin duda de un bípedo, porque el tipo de rastro no presentaba características de ningún cuadrúpedo imaginable.
05:23
Speaker A
La densa maleza de rododendros impidió efectuar más investigaciones sobre la dirección de las huellas. Tombazi pensó que este aparente hombre salvaje era en realidad un ascético o un ermitaño, posiblemente el integrante de una comunidad budista que habría renunciado al mundo civilizado en busca de iluminación espiritual.
05:43
Speaker A
Pero cuando Tombazi les preguntó al guía y a los pobladores sobre este personaje, le habían recitado fantásticas leyendas de los demonios del Kanchenjunga. Sin creer en lo más mínimo en estos cuentos de hadas, a pesar de las historias plausibles contadas por los nativos y las referencias que había encontrado en muchos libros, el autor no pudo expresar una opinión definitiva al respecto.
06:46
Speaker A
A partir del testimonio de Tombazi se fueron difundiendo poco a poco historias de los conocidos como demonios del Kanchenjunga y su enigmática naturaleza comenzó a intrigar a futuros investigadores hasta vincularlos lógicamente con el mítico Yeti. Un relato aún más antiguo de una criatura también inmersa en estas mismas creencias data de 1832. Lo proporciona Brian Houghton Hodgson, primer residente británico de la corte de Nepal y el primer inglés al que se le permitió visitar aquella tierra. Sus cazadores se alarmaron una vez en el Kachár por la aparición de un hombre salvaje, posiblemente un orangután, pero no estaba seguro. Confundieron a la criatura con un cacodemonio o rakshasa, un ser demoníaco y escaparon en lugar de dispararle. Dijeron que se movía erguido, estaba cubierto de pelo largo oscuro y no tenía cola.
08:23
Speaker A
El montañista inglés Francis Sydney Smythe publicó en 1930 Aventura en el Kanchenjunga, un libro que relata las vivencias de una expedición fallida para escalar el monte. Esta obra describe con más detalles las diversas historias que el autor aprendió por parte de los guías y porteadores que lo acompañaban sobre inquietantes personajes que habitaban la región del Kanchenjunga.
08:48
Speaker A
El hombre más racional no puede contemplar el Kanchenjunga desde la ciudad de Darjeeling sin experimentar las mismas emociones que experimentan los sherpas y lepchas más ingenuos que habitan en los valles inferiores. Se preguntará, casi avergonzado, si hay algo en los relatos sobre la poderosa deidad cuyo trono sagrado reposa en sus cimas, los cinco tesoros de la nieve y si los campos nevados y glaciares suspendidos en el aire sobre un océano brumoso son en realidad las moradas de los migo o abominables hombres de las nieves. Las supersticiones en las montañas son muy similares en todo el mundo. Por lo tanto, resulta curioso encontrar una tan singular como la de los hombres de las nieves, tan arraigada en la mente nativa. Los porteadores, incluso los más instruidos, juraron haberlos visto y los describieron como de piel blanca y desnudos, pero recubiertos de pelo. Estos seres eran tan temidos y el temor por ellos tan real que los guías locales en una ocasión, percibieron algo moviéndose por el valle, parcialmente oculto por una enorme roca.
10:36
Speaker A
Parecía demasiado grande para ser un animal que pudiera encontrarse por el área. Nemu, el guía, no dudó y se arrojó al suelo boca abajo, susurrando asustado que la criatura era uno de los Bad Manshi, los cuales describió como hombres malos.
10:52
Speaker A
Luego de 10 minutos de espera, la criatura se dejó observar, pero resultó ser tan solo un yak, bovino muy común y emblemático de la región. El guía aún estaba temblando y sus supersticiones no se desvanecían tan fácilmente. Aseguró, al igual que otros porteadores de la expedición, que ha visto en varias ocasiones a los Bad Manshi, describiéndolos como hombres enormes, de piel blanca y desnudos, pero recubiertos de pelo grueso.
12:02
Speaker A
¿De dónde surgió esta creencia? ¿Existió alguna vez una tribu salvaje que vagaba por el Himalaya, una tribu, tal vez de nómadas blancos del sur de Siberia, mitad simios y mitad hombres, para fundamentar esta superstición?
12:20
Speaker A
En una historia muy notable, un viajero documentó su encuentro con una gran criatura humanoide, cuya apariencia y posterior hipótesis planteada, concuerdan con las del informe anterior. Según algunas versiones, el incidente tuvo lugar por el estado indio de Sikkim, muy cercano al monte Kanchenjunga.
13:20
Speaker A
La siguiente versión de esta historia proviene de la obra de 1972 de John Napier, Bigfoot, Yeti y Sasquatch en mito y realidad. El supuesto avistamiento fue un acontecimiento extraordinario. Se dice que tuvo lugar alrededor de 1938 y fue reeditado en 1959. Se trataba del capitán d'Auvergne, curador del monumento La Victoria, inolvidable pieza de la época victoriana en el Maidan, junto a Chowringhee, en Calcuta.
13:53
Speaker A
De acuerdo con el relato, este hombre que viajaba por el Himalaya aparentemente solo, se lesionó y estuvo en peligro de morir por la exposición a la intemperie y la ceguera causada por la nieve. Cuando fue rescatado por un Yeti de casi 3 metros de estatura, la criatura cargó al hombre por muchos kilómetros hasta una cueva, en donde lo alimentó y cuidó hasta su completa recuperación. Posteriormente, el hombre fue liberado y volvió a la civilización, donde, entre otras cosas, escribió un artículo para la revista de una sociedad de investigación, sugiriendo que su rescatista era en realidad humano, aunque un sobreviviente de tiempos antiguos, descendiente de un grupo minoritario y oprimido, conocido como A-o-re. Los integrantes de este grupo se habrían refugiado en las montañas y fueron degenerándose, adquiriendo proporciones gigantescas y diversas adaptaciones salvajes en el proceso.
15:17
Speaker A
Esta fabulosa historia tiene ciertos puntos de interés. Primeramente, el relato de d'Auvergne evoca a la raza de ascetas tibetanos descritos por Franz Eichinger, médico y misionero alemán, como habitantes de muchas áreas remotas del Tíbet que vivían en cuevas a altitudes de entre 3.000 y 6.000 metros y podían resistir un frío intenso. Eichinger describió en una entrevista del News Chronicle de 1959 cómo en muchas áreas del Tíbet existen ascetas, hombres que viven en soledad, vagando desnudos por las montañas a gran altitud, capaces de soportar un frío y privaciones extremas. Enfatizó que estas personas no pertenecían a razas primitivas, sino que eran místicos religiosos de origen tibetano o mongol, muy respetados e incluso temidos por las tribus nómadas. Eichinger conoció a uno de estos místicos que deambulaba por una aldea de tiendas nómadas en la provincia de Qinghai, al oeste de China. Estas personas, por supuesto, también deben dejar huellas.
17:16
Speaker A
En 1955, el montañista alemán Günther Dyhrenfurth publica Al tercer polo, la historia del alto Himalaya, en donde documenta un encuentro muy extraño que se diferencia en algunos aspectos de los reportes anteriores. El siguiente caso ocurrió por el área del Kanchenjunga, en la abrumadora altitud de 6.000 metros. En 1948, dos europeos se toparon con dos Yetis en la cordillera del Kanchenjunga. Los implicados eran Aage Thorberg y Jan Frostis, doctores en ingeniería de la Universidad de Oslo, encargados de la investigación del glaciar Zemu en busca de uranio, en nombre del gobierno indio en Nueva Delhi.
18:40
Speaker A
Dos hindúes, Brahmaputra Biharo y Trimab Gelum, así como dos sherpas y 10 coolies los acompañaban y estaban estableciendo un campamento cerca del Lago Verde, a casi 5.000 metros de altitud. En la mañana del 6 de junio, dos huellas recientes de Yeti rodeaban el campamento en la nieve caída durante la noche. Cada huella medía unos 25 centímetros de largo y las zancadas unos 45 centímetros. Los dos noruegos decidieron abatir a estos misteriosos seres a la primera oportunidad, aunque los indios, a pesar de su educación occidental, tenían sus dudas y los, por lo demás, valerosos sherpas estaban muy preocupados.
20:03
Speaker A
El sendero que siguieron los condujo al suroeste hacia Zemu Gap, entre Kanchenjunga y Simvoo, aproximadamente entre 5.800 y 6.800 metros de altitud. Por fin, las criaturas se hicieron visibles. Al ver que los sherpas estaban demasiado asustados para seguir adelante, Thorberg les dio sus binoculares para que pudieran verlas con sus propios ojos. El grupo se sorprendió al ver que estas criaturas se veían como gigantescos monos. La pequeña caravana se había dividido en dos grupos y Jan Frostis, con sus sherpas, logró cortarle el paso a los animales, que se detuvieron y se pusieron de pie. El cuerpo de estas criaturas estaba cubierto de pelo largo y oscuro y solo su rostro estaba descubierto. Sus ojos estaban parcialmente cubiertos por unas cejas pobladas y prominentes. Eran tan grandes como una persona promedio y tenían una extensa cola peluda que servía evidentemente para mantener el equilibrio.
21:43
Speaker A
Debido a la rareza y el tamaño de estos monos, Frostis quiso capturarlos y al menos a uno con vida. Con esta intención, sacó una cuerda de su mochila, hizo un lazo y trató de lanzarlo por encima de la cabeza de uno. Las criaturas no intentaron escapar, sino todo lo contrario, se prepararon para defenderse mostrando sus dientes amarillos, gruñendo profundamente y apretándose uno a otro, ahora en posición cuadrúpeda. Su atacante, saltando sobre él, le rasgó la chaqueta con las uñas y le mordió profundamente en un hombro. Cuando un disparo retumbó por las paredes de la montaña, la criatura abandonó a Frostis y siguió a su compañero, al que Thorberg había disparado y que ahora escapaba, dejando un rastro de sangre. Estos grandes monos desaparecieron rápidamente detrás de un montón de nieve.
22:35
Speaker A
A nadie se le ocurrió seguir persiguiéndolos, porque Frostis yacía adolorido en la nieve, porque había sufrido una grave mordedura y sangraba profusamente. Se había propuesto que las criaturas pertenecerían a alguna clase de langur, un mono muy común en India.
23:31
Speaker A
Es una gran lástima que los noruegos, en el fragor de la persecución y del posterior incidente, perdieran la oportunidad de fotografiar a estos monos langures gigantes, que habrían sido la evidencia más importante en este contexto. De modo que puede darse por sentado que existen monos del tamaño de seres humanos que suben hasta las altas cumbres del Himalaya y este hecho ya no puede desviarse con meras negaciones, referencias desdeñosas, supersticiones ridículas o tomándolos como simples osos.
24:04
Speaker A
Con respecto a estas criaturas, el autor sugirió algunas teorías breves y elementales. Una especie de langur del tamaño de un hombre, que aún no fue identificada con exactitud. Osos, especialmente osos pardos, que alcanzan un tamaño considerable. El panda rojo, Ailurus fulgens, un herbívoro semejante en apariencia a un mapache. Un tipo intermedio, en parte animal, en parte humano, una especie de hombre mono o, dicho de otro modo, un Pithecanthropus Erectus moderno. Esto, sin duda, sería una sensación científica de primer orden, pero aunque se afirma o sugiere con frecuencia, es altamente improbable.
25:29
Speaker A
Este caso difiere por completo de los anteriores. Primeramente, la descripción de estos grandes primates es muy extraña, porque la apariencia de las criaturas correspondía más con la de un mono, por la presencia de una cola larga. Este último detalle muy poco tiene que ver con los reportes habituales de Yetis, los cuales, por el contrario, suelen ser descritos como de un aspecto simiesco, sin cola o parcialmente humanos. El gigantesco tamaño de estos monos y el frío extremo del sitio del encuentro, a tantos miles de metros de altitud, son características que nada concuerdan con las de un langur y con las de ningún otro primate conocido.
26:51
Speaker A
La hipótesis planteada por algunos autores sugiere que una buena parte de los grandes humanoides peludos reportados al menos en la región del monte Kanchenjunga, no serían demonios en absoluto, sino humanos que decidieron vivir para siempre en soledad y lejos de la sociedad, como ascetas, ermitaños o místicos. Con el paso del tiempo, estos individuos se habrían adaptado a ese ambiente hostil de forma progresiva, hasta adquirir una serie de características salvajes, como un cuerpo mucho más robusto y peludo y una mayor agresividad. Pero esta teoría no explicaría a otro tipo de criaturas locales que difícilmente puedan ser comparables con humanos, como por ejemplo, el caso de los gigantescos monos bípedos reportados por Thorberg y Frostis.
28:25
Speaker A
Es fácil comprender las supersticiones de los pobladores que habitan en las inmediaciones del monte Kanchenjunga. Sus temores y relatos son en parte una expresión externa de un instinto primitivo que reconoce en el Kanchenjunga algo que escapa a la comprensión humana. La casi inaccesibilidad humana a los puntos más altos del monte permitirá que los extraños personajes que lo habiten, cualquiera sean sus orígenes, continúen evocando una nebulosa de completo misterio, tanto para locales como para quienes tengan la fortuna de al menos visitar sus inmediaciones.
Topics:Demonios del KanchenjungaKanchenjungaYetiCriptozoologíaHimalayaLeyendasSeres humanoidesMontañas sagradasAvistamientosMisterio

Frequently Asked Questions

¿Qué son los demonios del Kanchenjunga según las leyendas locales?

Son seres humanoides temidos por los pobladores, descritos como grandes, de piel blanca y cubiertos de pelo grueso, considerados de naturaleza maligna o negativa.

¿Quién fue Tombazi y qué avistó en el Kanchenjunga?

Tombazi fue un fotógrafo griego que en 1925 documentó la presencia de un ser bípedo, sin ropa y con huellas humanas pequeñas, que se movía por un glaciar del Kanchenjunga.

¿Cómo se relacionan los demonios del Kanchenjunga con el Yeti?

Las descripciones y relatos sobre los demonios del Kanchenjunga comparten características con el mito del Yeti, sugiriendo que podrían ser manifestaciones del mismo fenómeno criptozoológico.

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