Dante Gebel comparte un mensaje inspirador sobre la solidaridad con Venezuela y la importancia del orden mental y espiritual.
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Key Takeaways
- La solidaridad con Venezuela debe mantenerse más allá de la tragedia inmediata.
- El orden físico en el entorno refleja y afecta nuestro estado mental y espiritual.
- Desprenderse de lo innecesario es clave para la salud emocional y espiritual.
- El autoexamen constante es fundamental para el crecimiento personal.
- La ayuda al prójimo es un acto que trasciende diferencias políticas o religiosas.
What the video covers
- Dante Gebel saluda a su audiencia internacional y menciona un problema temporal con su voz.
- Aborda la tragedia reciente en Venezuela, destacando la solidaridad y ayuda hacia las víctimas del terremoto.
- Relatos emotivos de personas afectadas por el desastre y el apoyo comunitario en la recuperación.
- Reflexiona sobre la importancia de no olvidar a Venezuela más allá de la cobertura mediática inicial.
- Introduce el concepto de 'la magia del orden' basado en el método de Marie Kondo para mejorar la mente y el espíritu.
- Explica cómo el desorden físico refleja un desorden emocional, espiritual y mental.
- Habla sobre el trastorno de acumulación compulsiva y la necesidad de desprenderse de objetos inútiles.
- Compara el orden en el hogar con la gestión empresarial, enfatizando la importancia del inventario y la limpieza.
- Destaca la importancia del autoexamen y la introspección para el crecimiento personal y espiritual.
- Invita a la audiencia a la reflexión y al compromiso con la ayuda solidaria y el orden interior.
Chapters
- 00:00Saludo y reconocimiento a la audiencia internacional
- 00:43Situación y solidaridad con Venezuela tras el terremoto
- 07:15Testimonios y agradecimientos por la ayuda comunitaria
- 13:01Introducción a la magia del orden y su impacto en la mente
- 17:48Desorden físico y trastorno de acumulación compulsiva
- 21:48Importancia del inventario y limpieza en la vida personal
- 24:48Reflexión sobre el autoexamen y crecimiento espiritual
- 29:20Conclusiones y llamado a la solidaridad y orden interior
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Speaker A
Ahí está la gente de Perú, Ecuador, Bolivia, Honduras, España, Panamá, México, Nicaragua, El Salvador, Guatemala, Colombia, Puerto Rico, Cuba, Uruguay, Paraguay, Argentina, Chile, Costa Rica, República Dominicana, Venezuela. ¡Buena!
Speaker A
Arriba, arriba, arriba, arriba, arriba, arriba, arriba, arriba, arriba. ¡Qué lindo! Buenos días, buenas tardes, buenas noches a toda la gente que nos mira desde distintas partes del mundo. Un placer transmitirte en momentos lo que creo Dios me puso en el corazón. Siempre
Speaker A
es bueno saber que del otro lado está toda esa gente maravillosa conectándose en vivo. Le decía recién a la gente local que hay un tema con mi voz, nada importante, nada grave. Voy a seguir abriendo la ja hasta los 100 años,
Speaker A
pero claro, eh, he tenido un cierto témita con la garganta toda la semana. No obstante, eso no va a impedir que pueda transmitirte lo que creo Dios puso en mi corazón. Antes quiero que sigamos viendo lo que está ocurriendo en
Speaker A
Venezuela. Venezuela, si hay alguien que no mira noticias, hace unas semanas atrás sufrió una de las posiblemente las tragedias más duras que nos puede pasar a nivel, eh, climático, a nivel terremotos, porque llevamos, si no me equivoco, no quiero equivocarme con las
Speaker A
cifras, pero son miles de muertos, de fallecidos, de gente herida, de personas que todavía tienen la esperanza de encontrar a sus seres queridos bajo los escombros, gente que ha perdido, que ha perdido familia, papis, mamis, hijos y fundamentalmente todo lo que tenían
Speaker A
material, porque ahora hay que empezar de vuelta en un país que no es fácil empezar de vuelta y nosotros a pesar de la algarabía del mundial, de la fiesta, de todas esas cosas que simplemente, como digo siempre, un deporte, eh, uno no
Speaker A
puede olvidarse de lo que está viviendo, lo que están viviendo nuestros, eh, hermanos de Venezuela. Esto es somos River en Venezuela, lo que pasó esta semana, ayer, antes de ayer, y que tiene que ver también con nuestra semilla, con lo que
Speaker A
damos, con lo que sembramos y fundamentalmente decirle a los venezolanos, "No nos olvidamos de ustedes." Porque esto es como cuando uno pierde un ser querido, que todo el mundo viene al funeral y después el funeral se termina, son 24 horas y uno se queda con
Speaker A
el duelo diciendo, "Ahora sí empiezo a vivir solo." Y a veces desconocemos que quienes perdemos seres queridos necesitamos mucho apoyo para ese trance, para ese duelo, para esa aceptación. Y nosotros estamos con ustedes. Vamos a continuar con ustedes hasta que Dios nos
Speaker A
diga, enviando remesas, enviando dinero, enviando recursos para que podamos ser parte de Venezuela. Somos River, Venezuela. Mira.
Speaker A
Yo perdí acá con la del terremoto a mi hija mayor de 9 años, a mi primo y a un tío, y a varios vecinos. Yo lo único que me he mantenido firme, firme aquí de pie para seguir ayudando no
Speaker A
solamente a la familia, sino a la comunidad a terminar de sacar los escombros para ver si todavía se localiza algún fallecido, algún cuerpo con vida, no sabemos. Bueno, para adelante.
Speaker A
Gracias, gracias. Gracias por todo lo que ustedes están haciendo, Jeron. De verdad, son unos muchachos que admiro y los aplaudo y es una labor bonita.
Speaker A
Dios te va a bendecir grandemente. Amén. Gracias. Lo que más le pido a Dios ahorita es que termine todo esto, que todavía se esperan réplicas y eso, y va a ser un proceso largo, que es lo que me tiene a
Speaker A
mí preocupada, pero bueno, para adelante, es para allá y hay que seguir. Gracias. Por un lado me siento bien porque estoy viva, agradecida de él por la vida, pero por otro lado quiero salirme de aquí, quiero irme de aquí, no quiero
Speaker A
ver esto. Soy procedente de acá de los Pep27. El edificio se derrumbó completamente.
Speaker A
Estoy a la víspera de esperar que me saquen el cuerpo de mi hijo de allí, que no lo han conseguido todavía.
Speaker A
Estamos todavía escarbando entre los escombros con la esperanza de conseguir el cuerpo para llevárnoslo.
Speaker A
Qué bueno lo que ustedes están haciendo, de verdad. De verdad se los agradezco, de que se lo están entregando de mano en mano. Que venga uno aquí, toma. Esto es tuyo. No sé si sea un pan solo. No
Speaker A
importa. Pero esto es tuyo, mamá. Mira. Y para cerrar. Mira, puedo dormir tranquilita. Eso.
Speaker A
Lo más importante es la salud que tenemos, pues que gracias a Dios no dio tenemos salud y estamos vivos para contarla.
Speaker A
Estuturaron y te están haciendo gracias. Estoy muy feliz y que me tomó. Eso. Esto fue muy fuerte aquí en la guerra, en los corales. Mi familia está bien, mi mamá está bien, todo también que se me murió. Fue un amiguito mío que está en
Speaker A
la cancha y todo esto va a ser muchos meses y años ahí gente más necesitada que le ayuden, la gente, a todos los niños, a todos que me ama, que me ama. Yo tengo un amigo que me ama
Speaker A
poder venir, amarles, demostrarles el amor del Señor y poder caminar con ellos, orar por ellos, creo que es una respuesta de Dios a sus propias oraciones y ver a cada persona y darle una palabra de ánimo, realmente veía en sus ojos esa
Speaker A
solidaridad que a pesar del dolor, a pesar de la pérdida, a pesar de todo lo que está viviendo, podemos agradecer.
Speaker A
Estamos, estamos con ustedes, eh, y no nos olvidamos de Venezuela continuamente en oración, eh, no solo en nuestra oración, sino también en el, en el ayudar, en el bendecirles. Así que, venezolanos, sepan siempre que somos hermanos. Uno
Speaker A
tiene que saber eso independientemente de las rivalidades futbolísticas, políticas. Acá no hay gente de izquierda, ni de derecha, ni católicos, ni evangélicos, ni ateos, eh, ni no sé, mormones, testigos de Jehová. Lo importante es que somos hermanos y la
Speaker A
palabra dice que cuando ayudamos al más pequeño, lo estamos haciendo por el Señor. Así que Venezuela, no dejamos de orar por ustedes, los bendecimos.
Speaker A
Muy bien, ¿estamos listos? ¿Sí o no? Existe un fenómeno o método que se llama la magia del orden.
Speaker A
La magia del orden fue popularizada a nivel mundial por una consultora japonesa llamada Maricondo a través de un exitoso bestseller, un exitoso libro.
Speaker A
Ella dice que una habitación o una casa desordenada refleja una mente desordenada. Hm. Yo sé que algunos están diciendo, "Wow, qué desordenado estoy." Una habitación desordenada, una casa desordenada siempre refleja, es un reflejo de nuestro estado emocional, espiritual y mental confirmado por
Speaker A
expertos. Sé que estamos haciendo memoria de cómo dejamos la habitación esta mañana, pero si eso permanece así por semanas, eso tiene que ver con cómo está nuestra mente. De hecho, hay mucha gente que padece lo que se llama el trastorno
Speaker A
de acumulación compulsiva, que es una condición mental que tiene que ver con una necesidad extrema de guardar objetos, de acumular cosas independientemente de su valor real. Lo hemos visto en televisión, hay documentales o series que tienen que ir
Speaker A
expertos psicólogos a ayudarles a desprenderse de ciertas cosas. Por eso la autora sostiene que hay que deshacerse de lo que uno no ama, de lo que no utiliza hace meses. De hecho, se comprobó que la ropa que no nos ponemos
Speaker A
hace 6 meses es muy difícil que nos la volvamos a poner. Hm. Cuando uno mira una vestimenta y dice, "La compraría otra vez." Y si uno dice, "No, no la compraría otra vez." es muy difícil que la volvamos a poner. Entonces, a uno le
Speaker A
cuesta desprenderse de cosas inútiles y se van acumulando. Y es cuando uno hace esas limpiezas que decidimos qué objetos vamos a conservar, cuáles vamos a desechar. Y esa revisión a fondo siempre lleva tiempo, no es fácil, ¿no?
Speaker A
Generalmente en las mudanzas uno se da cuenta cuánta basura acumuló, cuántos desechos no nos hacen falta y decimos, "No, esto en la casa nueva no va a quedar." Hm. Pero hasta que no haya una mudanza, uno va acumulando, si hay un
Speaker A
garage, en el garage, en los clósets, en cajones, cosas que ni están a la vista, ni sabemos que existen. Hay gente que ha olvidado suegras en esos desórdenes.
Speaker A
Pero esto, esto de ordenar se compara a cuando una empresa hace un inventario, ¿no?
Speaker A
Si no sabe qué existencia tiene a mano, qué mercadería hay, qué está dañado, qué hay que desechar, camina esa compañía.
Speaker A
de hacerlo porque no es algo natural. Bueno, hoy sábado o hoy domingo me voy a dedicar a organizar, no nos nace de por hecho, por eso vamos acumulando. Sin embargo, la buena noticia es que podemos aprender a ordenar. Hm. Y muchos así de
Speaker A
nosotros deberíamos hacer un inventario emocional, mental y espiritual de cómo estamos internamente, que tampoco lo hacemos. Uno va viviendo la vida, la vida no nos da tregua, de manera que uno no tiene esa necesidad o ese tiempo de hacerse un inventario. A
Speaker A
lo mejor para fin de año uno dice, "A ver, ¿cómo llegué al 31 de diciembre?
Speaker A
¿Cómo voy a comenzar este próximo año que cambia el último dígito?" No obstante, uno no hace un inventario porque es como lo que se va acumulando en el garage o en el closet o en los roperos. Entonces, de tanto en tanto
Speaker A
explorar nuestros motivos, nuestros hábitos, nuestros puntos ciegos, a fin de ver dónde poder cambiar es algo magnífico maravilloso.
Speaker A
Yo leí de un esposo que le dijo a su mujer que la iba a ayudar a organizar y limpiar la casa de cosas inútiles, sin juzgarla acerca de las cosas que iba a encontrar, ni preguntarle por qué todavía las conservaba.
Speaker A
dijo, "Te voy a ayudar a limpiar y no te voy a preguntar, ¿y por qué juntabas esto? ¿Y por qué no tiraste esto?" Bueno, eso es lo que Dios nos quiere hacer ver a nosotros y quiere hacer con
Speaker A
nosotros, ayudarnos a limpiar la casa, el garage emocional sin condenarnos, sin decir, "¿Por qué acumulabas esto?" No, lo cierto es que la sanación comienza o la sanidad comienza cuando nuestro deseo de enfrentar la realidad es más fuerte que nuestro deseo de evitar el dolor.
Speaker A
Cuando decimos, "Tengo más ganas de cambiar y de limpiar que de evitar el dolor", ahí empieza la sanidad. David en uno de los salmos más sinceros que jamás haya escrito en el salmo 13923 dijo, "Examíname, oh Dios, y conoce mi
Speaker A
corazón." Le da como un permiso retórico a Dios de examinar su corazón y le dice, "Examíname y conoce mis ansiedades." Hm.
Speaker A
Luego añade David y dice, "Fíjate, si voy por un camino que te ofende, guíame por el camino eterno." Me parece de una ternura este extraordinaria que un salmista o que David o que el rey diga, "Examíname a fondo." No, méteme.
Speaker A
En un momento dice, "Límpiame con isopo." El isopo es para limpiar los lugares pequeñitos, el oído, la nariz, el ombligo. Hm. Él dice, "Examíname con isopo. Quiero que me limpies en los lugares más recónditos. En otras palabras, quiero saber la verdad acerca
Speaker A
de mí. Quiero que examines a fondo mi vida. ¿Qué oración que creo que la mayoría no hemos hecho a menudo? Quiero que examines mi carácter y que me digas cómo estoy. Que Dios ilumine los rincones que he estado evitando, los rincones más
Speaker A
pequeñitos. No es, "Señor, perdona todos mis pecados y ya." No, no, no, no. Me voy a quedar aquí de rodillas o orando, como sea que esté haciéndolo, hasta tanto tú me muestres qué es lo que tengo que examinar. David añade y dice,
Speaker A
"¿Quién puede discernir los propios errores?" Muy pocos o casi nadie. Perdóname las faltas que me son ocultas.
Speaker A
Yo digo, nadie ha llegado tan al extremo de orar y de decirle al Señor, "Líbrame de los pecados que me son ocultos." Porque uno, obviamente, se arrepiente por aquello que siente remordimiento, culpa, por aquellos que sabemos que pecamos por comisión.
Speaker A
Pero, ¿qué de los pecados de omisión? Los que omitimos. David dijo, "Es muy probable que haya tenido celos sin darme cuenta que los tuve o que haya tenido pensamientos de lujuria que después pasé por alto porque se me fue el día y
Speaker A
cuando llegó la noche no me acordé que tuve esos pensamientos." Entonces, en eso se resume, líbrame de los pecados que me son ocultos.
Speaker A
Hay faltas que seguramente cometí que no las puedo ver y yo quiero que me perdones por eso. Esa es una de las cosas más extrañas que tiene el pecado, que siempre estamos muy conscientes de los pecados ajenos, pero muy poco
Speaker A
consciente de los pecados propios. Muy rara vez vemos claramente, de manera diáfana, nuestros propios pecados, pero la ironía es que la mayoría de nosotros queremos conocer la verdad acerca de nosotros mismos. De hecho, no creo que haya alguien acá que diga, "Yo no quiero
Speaker A
saber nada exactamente de mí. Yo no quiero saber la verdad de mí." No, todos queremos saber la verdad sobre nosotros, pero al mismo tiempo la ironía es que tenemos grandes deseos de no conocerla en realidad. O sea, queremos estar
Speaker A
conscientes de lo que en realidad somos y al mismo tiempo nos resistimos a esa conciencia, ¿no? Porque todos tenemos puntos ciegos que no estamos listos para ver y escuchar la verdad cruda y descarnada.
Speaker A
Dicen los asesores de imagen que generalmente contratan los políticos, que tienen el trabajo más duro porque tienen que decirle al hombre o a la mujer, "Mira, cambia tu manera de vestir porque es espantosa. Mm, tienes que cambiarte el peinado. A mí me lo han
Speaker A
querido cambiar tantas veces, pero le digo al Puma Rodríguez y a mí no me lo van a poder cambiar nunca.
Speaker A
A mí cuando me agarran los asesores de imágenes me dicen, "Este es que das un look muy ochentoso. Pareces un galán de los 80 con ese cabello le digo, "Sí, es que yo amo los 80, vivo en los 80, me
Speaker A
encantan los 80." Y me dice, "No, no, no. Tendrías que tendrías que cambiar." Y me quieren rapar, pelar, ponerme un arete, hacerme moderno. Digo, "No, no, no, no, no, no.
Speaker A
Este es mi avatar, esta es mi marca, este es mi branding, no lo quiero cambiar. Pero los hacedores de imagen tienen que decir eso. Eso no te favorece, eso es horrible. Cámbiate el color. Lo hacen con artistas, lo hacen
Speaker A
con músicos, con cantantes, con candidatos a a la política, porque tienen que decirnos la verdad. Y no todos estamos preparados para la verdad absoluta. De hecho, cuando una mujer le dice al marido, "Ay, cómo me queda." Ella no quiere la verdad.
Speaker A
Y el hombre sabe que la verdad le traerá problemas, así que le dirá, "Perfecto." Ella no le cree, se cambia y dice, "¿Y este mejor que el otro?" "Ah, entonces el otro me quedaba mal." Él sabe que no
Speaker A
puede decir la verdad. Hay un trato implícito. No diré la verdad y te haré creer que todo lo que te pongas está bien. Porque es parte de la ceguera. Se llama el hay una parte de la ceguera que
Speaker A
se llama el sesgo egoísta. al que la Biblia se refiere como ninguno tenga más alto concepto de sí mismo del que deba tener.
Speaker A
Ninguno piense de sí mismo sobreestimándose, tenga la mirada objetiva que deba tener. No se mire por por sobre lo que debe verse. Pero todos nos resistimos a enfrentarnos a verdades desagradables sobre nosotros mismos.
Speaker A
Jesús pasó mucho tiempo tratando de ayudar a personas con su con su ceguera, tanto física como espiritual, porque nuestra falta de autoconciencia nos impide conocer realmente a Dios.
Speaker A
Como digo siempre, cuando uno no se conoce, uno no puede orar sinceramente. De hecho, uno no puede tener intimidad con una pareja de verdad. Puede tener sexo, pero no intimidad. no puede abrir su corazón porque si no se conoce a sí
Speaker A
mismo, ¿cómo va a conocer a la otra persona? Y con Dios nos pasa igual cuando uno no tiene autoconciencia, no hace un eh raconto de su propia vida, en lugar de ver a Dios claramente, lo miramos a través del prisma de nuestros
Speaker A
propios puntos ciegos. En la historia de Jesús sobre lo sobre los talentos, ese siervo que Jesús llama malvado y perezoso, culpó sus propias malas decisiones al carácter de su amo.
Speaker A
O sea, no se vio. Él vio al carácter de su amo. Dijo, "Yo sabía que eres un hombre duro, cosechando donde no ha sembrado y recogiendo donde no esparciste semilla. Por eso enterré el talento." Nunca dijo, "Soy un perezoso."
Speaker A
nunca dijo, "Soy un miedoso." Dijo, "No, no, no. Yo sabía que tú eras un hombre malo. Yo siempre cuento que la mayoría de las personas que piden una consejería aquí en cualquier congregación, en cualquier servicio de consejería, generalmente no quiere oír la verdad.
Speaker A
Generalmente la gente en el 80% de los casos está buscando alguien que le dé la razón a lo que ya piensa.
Speaker A
Entonces suele suceder un diálogo más o menos así. Ay, lo vengo a ver pastor o consejero, quien sea, porque mi matrimonio es un desastre. Yo necesito consejería. Dice la dama, ¿no? Me casé con un tipo insensible, es una bestia.
Speaker A
Ay, jamás me sentía amada ni contenida por él. Este, no sé qué le vi, no sé qué estaba pensando.
Speaker A
Si el consejero es bueno o la consejera es buena, o sea, o sea, que sabe hacer su trabajo, le va a decir, "Muy bien, pero no ocupemos nuestro tiempo en hablar de él. Tú eres la que está buscando consejería." Así que vamos a
Speaker A
hablar de ti. Cuéntame qué sientes que hiciste mal en todos estos años de matrimonio.
Speaker A
La mujer se va a empezar a enfadar y va a decir, "No, no, usted no me entiende.
Speaker A
Yo hice lo mejor que pude." Pero usted tendría que conocer a mi esposa y es una bestia sin sentimientos.
Speaker A
Yo no me merezco esto. El consejero, o la consejera va a querer encausar a la mujer, va a decir, "Bueno, quizás si sea bestia su marido, no me consta, pero insisto, vamos a hablar de lo que tú podrías cambiar y mejorar. O, ¿cómo
Speaker A
te sientes tú respecto a la bestia? No hablemos de la bestia. La mujer se va a poner iracunda, vecina, no, no. A ver, el problema ya le dije, no soy yo, es él. Pero mujer, ternura, él no está aquí.
Speaker A
Él no vino a pedir consejería. Estamos. Yo solo puedo ayudarte a ti, no lo puedo ayudar a él. Yo no puedo ayudar a quien no vino.
Speaker A
Pero generalmente el que va a pedir consejería se siente víctima y quiere que le ayuden a cómo envenenar al otro.
Speaker A
¿Qué va a decir la mujer? Está bien, está bien, ¿sabe qué? Me voy. No era lo que esperaba de una consejería cristiana. La verdad, esto deja mucho que desear. Voy a poner un mal review.
Speaker A
Ella no está buscando consejería, no quiere la verdad, quiere que le digan, "Eres una pobre víctima, una princesa cansada con una bestia. No quiere reconocer que esto es fisti, que ella pudo haber metido la pata o no.
Speaker A
Vamos a suponer que ella no hizo nada malo. No quiere reconocer que es ella la que necesita cambiar la actitud respecto o tomar decisiones en todo caso, pero generalmente vamos a pedir consejería para que Dios ayude al otro. Entonces es
Speaker A
una manera de decir, "Busco alguien que me dé la razón." Necesita buscar un aliado que se ponga de su lado y eso no resuelve las cosas. Entonces, el autoengaño es un misterioso proceso en el cual nos tapamos los ojos nosotros mismos.
Speaker A
Mentirse uno mismo es la peor traición, porque yo puedo simular, maquillarme, este, taparme, h ser un gran simulador, un gran actor, pero si sigo actuando frente al espejo es una falacia, una ridiculez, pero siempre negamos o suprimimos lo que
Speaker A
sabemos que es cierto. firmamos adornamos elevamos, barnizamos lo que sabemos que es falso y embellecemos las realidades feas y lo que es aún peor, nos vendemos a nosotros mismos esa versión embellecida.
Speaker A
Nunca hay que comprar lo que uno vende, decía Pablo Escobar. Él decía, "Para mantenerme en el negocio del narcotráfico, nunca me voy a drogar." Y caramba, que es un pésimo ejemplo, pero todos los artistas lo entienden. El artista que compra lo que vende termina
Speaker A
convirtiéndose en un divo o en una diva que no sabe adaptarse a la vida real. El actor de Hollywood que vive en actor de Hollywood tiene un grave problema para ser padre, para ser abuelo, para ser cónyuge.
Speaker A
El pastor que vive en pastor o que vive en predicador y siervo de Dios tiene un gran problema para ser un hombre normal.
Speaker A
Lo peor es cuando uno compra lo que vende, cuando uno consume lo que muestra, valga la redundancia, para el consumo público. ¿Por qué? Porque a veces no nos gusta lo que vemos frente al espejo. No nos gusta. Muy pocos se
Speaker A
gustan, muy pocos dicen, "Wow, qué galán." Pero qué linda que estoy. Mira. Generalmente es, mirá, lo que estaba arriba bajó, lo que era tenso ahora cuelga.
Speaker A
Entonces es incómodo enfrentar nuestro verdadero yo. Entonces, ¿qué hacemos? Como dije una vez, fabricamos un falso yo, un avatar admirable, eh medianamente atractivo, espiritual, superficialmente feliz, sonreímos y nos escondemos detrás de de caretas, de máscaras espirituales que nos ponemos para el consumo público.
Speaker A
Pero siempre digo, Dios ama lo que realmente somos, nos guste o no. Dios nunca va a bendecir el fingimiento.
Speaker A
Nunca. Dios nunca va a bendecir aquello que se finge, aquello que no es. Hay todo un campo en la psicología social, el estudio que se llama disonancia cognositiva, que se basa en nuestra capacidad para justificar lo que decimos o lo que
Speaker A
hacemos de manera que concuerde con lo que creemos que somos. O sea, uno dice, "Yo creo que soy una persona buena.
Speaker A
Y después tratamos de justificar que somos una persona buena, pero muy rara vez nos miramos al espejo espiritual y decimos, "A ver, ¿soy bueno o no soy bueno?" No, me parece que soy tanto egoísta, pero la mayoría de la gente dice, "No,
Speaker A
no, yo no soy celoso, no envidioso, no. Yo quiero que gane Argentina." Así, por lo menos la copa queda en un país latinoamericano, eso siento yo.
Speaker A
No te crees ni Satanás. Pero, ¿por qué no nos miramos a nosotros mismos? Porque, ¿y si la verdad acerca de nosotros mismos es demasiado dolorosa y no la podemos soportar? Hay gente que se enoja mucho con sus terapeutas,
Speaker A
porque el terapeuta siempre escarva y dice, "¿Cómo te sientes con eso? ¿Y te parece bien? ¿No te parece que eso es egoísmo?" Y uno se empieza a defender porque dice, "No, no, no, no me trate así." Pero uno si va a terapia es para
Speaker A
encontrar la verdad en uno, no en mi marido, en mi mujer, en mi hijo, en mi nuera.
Speaker A
Uno va buscando ayuda a la consejería para que me ayuden a descubrir lo que a veces no quiero ver.
Speaker A
Voy a contar esto otra vez. Una vez, hace unos 4 años atrás, prediqué un mensaje llamado, que lo pueden buscar, se llama No estás listo para la verdad.
Speaker A
Hm. Y el título lo saqué de de una frase dicha por Jack Nicholson de la película Cuestión de honor, por lo menos ese es el título en español, donde Tom Cruz hace el papel de un abogado militar que
Speaker A
está interrogando al personaje que representa Nicholson, que es un coronel de alto rango. Y Cruz en un momento del feel de la del juicio, levanta la voz y le dice al personaje de Nicholson, "Todo lo que quiero es la verdad."
Speaker A
A lo que Nichols responde, "Tú no puedes manejar la verdad, ni siquiera sabrías qué hacer con ella." Y ese mismo mensaje, en ese mismo mensaje, tú no estás listo para la verdad. Recordando las palabras de Nicholson, tú no sabrías qué hacer
Speaker A
con ella. Conté la experiencia de alguien que no supo qué hacer tampoco con esa verdad. Y la experiencia le pertenece al pastor Rick Warren, vecino nuestro, que cierta vez contó que otro pastor de su ciudad, posiblemente Lake Forest,
Speaker A
le pidió que visitara su pequeña congregación a fin de que le hiciera una crítica constructiva.
Speaker A
Warren dijo, "Wow, nadie me invitó a que yo le haga una crítica." Pero el otro pastor le dijo, "Mira, yo sé que eres un muy buen estratega, muy pragmático, un gran líder y y tu aporte nos ayudaría mucho. Necesito que
Speaker A
me digas qué podríamos mejorar para ser más efectivos en nuestra misión evangelizadora. Ven un domingo, te metes entre la gente, nadie sabrá que estás y quiero que me hagas luego tu devolución." Rick accedió con mucho gusto, pero sin
Speaker A
antes preguntarle si estaba listo para la verdad. Me dijo, le dijo, "¿Estás seguro que quieres una devolución de todo lo que yo crea que debería cambiar o mejorarse?" Porque a lo mejor no hay nada que cambiar. A lo mejor no hay
Speaker A
mucho para mejorar, pero si hubiera mucho, "¿Tú estás listo?" "Por supuesto,", contestó el anfitrión. Yo quiero que me lo digas todo de hombre a hombre. Necesitamos crecer y mejorar, insisto. Así que Rick llegó a la iglesia de su amigo un domingo y comenzó a tomar
Speaker A
notas en una bitácora, en una en un blog de cada detalle, mientras pensaba cómo valoro la humildad y el deseo de aprender de este pastor. No muchos harían un algo así. Y decía, Rick, necesitamos más líderes así. ¿Qué
Speaker A
diferente sería el cuerpo de Cristo si todos dijeran, "Necesito mejorar, voy a aprender, aunque no esté de acuerdo con la doctrina de aquel, qué hace bien que yo podría agregar o añadir a mi estilo, a mi manual de estilo?" Eso
Speaker A
hacen los comerciantes. Quien pone una cafetería, algo va a aprender de Starbucks. Quien pone un mercado, algo va a aprender de la gran cadena que está a dos cuadras. Ignorar eso y decir, "No, no, no, yo soy distinto."
Speaker A
Es una ridiculez, es la la excelencia de la ignorancia. Pero este pastor dijo, "Yo quiero aprender de los que me aventan en el camino." Bueno, Rick Warren tomó nota de todo lo que vio a mediados de la semana siguiente, tal
Speaker A
como habían convenido, Warren le envió a su colega su lista a través de un correo electrónico.
Speaker A
Le dice, "Mi amigo, en primer lugar te digo que estuve buscando estacionamiento por media hora cuando llegué a tu congregación. No había carteles y indicadores, nadie me recibió, no había muchachos ni muchachas dándome la bienvenida.
Speaker A
Muy diferente a cuando uno va a Disneyland, que hay carteles, que hay gente sonriente, hay custom, muñecos. Yo me sentí perdido hasta que finalmente di con el templo, pero de casualidad no entré a Costco.
Speaker A
Deberías entrenar a priori un equipo de bienvenida. Hm. Cuando entré al santuario, los músicos aún estaban ensayando, probaban instrumentos.
Speaker A
Mi sugerencia, querido amigo, es que ellos ensayen más temprano antes que ingrese el público, que cuando ingrese el público el escenario esté vacío, porque me pareció de muy mal gusto, improvisado tener que presenciar el ensayo. Eso no pasa en Broadway, no pasa
Speaker A
en ningún espectáculo, no debería pasar tampoco en la iglesia. Al comenzar el servicio, obviamente impuntual, diferente a la hora anunciada, cantamos durante hora y media y tú, querido pastor, recién apareciste cuando te llegó el turno de predicar.
Speaker A
Debes saber que si el pastor no está presente durante la adoración, la gente da por sentado que la adoración no debe ser tan importante y solo es una previa para perder tiempo. O lo que es peor, estás dando a entender que el día que
Speaker A
llegas a ser pastor ya no necesitas adorar con el resto y ese tiempo lo puedes usar disfrutando de un aperitivo en el camerino privado.
Speaker A
¿Qué más está decir, amigo? Que cada persona que cantó o usó el micrófono intentó predicar. Cada uno dio una mini exhortación y los micrófonos no son para que la gente se pruebe o se foguee. Sería muy bueno que cada uno se limite a hacer
Speaker A
aquello para los cuales están ahí. Si es para cantar, cantar. Que no prediquen. Que el único que predique sea el que traiga la palabra. Cuando alguien pasó a levantar ofrenda, mi amigo, se puso a hablar de los gastos, de las cosas que
Speaker A
había que pagar. Nunca habló de la visión. La gente está harta de pagar gastos. Ya sabe lo que es pagar gastos. Paga gastos en su casa. Si van a la iglesia y le hablan de pagar más gastos y lo quieren asociar a pagar
Speaker A
más gastos, se va a ir. Necesitan un propósito. Háblales de visión, no de gastos. Ni hablar de los anuncios. Pasó alguien que me aburrió con su tono monocorda y quería que me lleve el señor.
Speaker A
Amigo, quienes anhelan un encuentro con Dios les importa un cuerno que las hermanas se van a juntar a cocinar tortillas.
Speaker A
Les importa un cuerno. Las pupusas de la hermana Rosa. Eso acabo de agregarlo. No uses el tiempo valioso de un servicio para anuncios triviales que podrías incluir en un boletín de mano donde ahí estén las actividades locales y que lea
Speaker A
a quién le interesa. Un punto aparte es cuando tú predicaste. ¿Tú sabías, amigos, que puedes predicar sin gritar? ¿De verdad crees que gritos desaforados significa autoridad y unción?
Speaker A
No insultes la inteligencia de la gente. Obviamente la lista era más larga porque Rick es un hombre muy pragmático. Yo he hablado varias veces con él y realmente es un hombre muy directo. Tienes que estar listo para hablar con él.
Speaker A
El pastor le contestó ofendido en otro correo, "Estimado Rick, te invité para que nos dijera en qué deberíamos mejorar, pero es obvio que odias nuestra congregación.
Speaker A
Yo quería un consejo envuelto en amor, pero veo que intentas desacreditar lo que tanto esfuerzo nos costó. ¡Qué decepción, Rick! ¡Qué decepción!" Y así se despidió. Y cuenta, Rick, nunca me volvió a dirigir la palabra. Ese hombre no sabía qué hacer con la verdad.
Speaker A
Entonces, queremos la verdad y cuando nos dicen la verdad no nos gusta la verdad duele, pero es la verdad.
Speaker A
Yo siempre digo, me duele mucho que luego de predicar baje y me diga, "Tenías la cremallera abierta o tenías la corbata torcida." Me imaginen que yo esté todo el servicio así y usted está.
Speaker A
Y luego bajé y alguien me diga, "Ah, te lo iba a decir antes de subir, pero me dio cosa." Yo digo, "¿Por qué no me lo dijiste antes?" Porque después que me digan después que tenía la corbata torcida no
Speaker A
me sirve de nada. Pero cuando alguien te te dice y te y te dice la verdad, posiblemente es para decirte, "Mira quién es un rezago de la pizza de anoche." Pero este caballero, supuesto amigo de de Warren, quería un par de tips, un par
Speaker A
de consejitos fáciles, algo como, "Mira, para tener más unción pasar la gente al altar. Eh, tienes que hacer una oración de empoderamiento. Quería algo más superflu, más espiritual, algo más fácil de imitar, que tener que cambiar la estrategia y el manual de estilo, que
Speaker A
tener que ponerse a trabajar de verdad. Él no quería cambiar nada de lo que ya estaba haciendo y quería resultados diferentes haciendo lo mismo.
Speaker A
Pero Jesús dijo, "Conocerán la verdad y la verdad os hará libres." Pero para eso, para tener verdader libertad, uno tiene que conocer la verdad. Y la verdad a veces molesta, la verdad duele. Yo no me voy a poner en
Speaker A
consejero de nadie, pero a mí también me han pedido ciertos consejos. Me encanta que en River tienen esto, ¿cómo haces? Y yo le cuento lo que humanamente hacemos.
Speaker A
Después está lo que no puedo hacer, que es el Espíritu Santo, la convicción de pecado, la presencia de Dios. Pero le cuento lo que hacemos. Le digo, tenemos nuestro propio personal de limpieza. Ah, nos cansamos de contratar personal ajeno
Speaker A
y hicimos nuestra propia compañía de limpieza y entonces tenemos gente vestida de blanco en todos los baños.
Speaker A
Cuando alguien va al baño, alguien espera fuera, va y limpia para que el siguiente encuentre todo perfumado. Eso es parte de la iglesia porque nadie quiere ir a la iglesia y sentir un olor nauciaabundo como si estuviese en un
Speaker A
baño de una estación de ferrocarril. Entonces decimos, cuidamos la limpieza, cuidamos lo que se sirve en el café, cuidamos la la la manera en que la gente viste. No tiene que ver con doctrina, tiene que ver con el manual de
Speaker A
constitución de River, que todos tienen que estar los músicos vestidos de negro para que no distraigan ningún color. No es porque hicimos un pacto con Satanás, con el negro, sino que si hay alguien acá vestido de rojo, distrae. Entonces, el negro siempre es
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neutro. Yo les cuento el manual de estilo que tenemos y después me dicen, "No, no, no.
Speaker A
Yo pensé que me ibas a decir otra cosa." Exactamente lo mismo. Lo que quieren es osmosis, un poder sobrenatural. La gente no quiere trabajar para cambiar.
Speaker A
Sin embargo, tenemos mentes tan astutas que eludimos el autoexamen y preferimos centrar nuestra atención en otras personas que ellos sí tienen verdad de los problemas. ¿Qué? de mi jefe, de mi novio, de mis padres, de mis hijos, de
Speaker A
mi suegra, porque siempre parece que nuestros problemas y ansiedades las causan los otros, los de afuera, los otros, los que están allá. Pensamos que son ellos que necesitan un inventario moral. ¿Por qué me hacen la vida imposible? De hecho, hacer
Speaker A
o intentar hacer el inventario de otras personas están antiguos como Adán y Eva, que se culparon el uno al otro de la caída.
Speaker A
La cara durez que dijo, "La mujer que me diste como diciendo, vos me la fabricaste. Yo no te la pedí." Yo le pidé causas a la mujer. Y la mujer dice, "Fue la serpiente que entró y me habló."
Speaker A
La serpiente. No sé qué habrán dicho. Mi mujer. No sé qué dijo la serpiente.
Speaker A
En Juan 21:21, cuando Jesús habla con Pedro después de la resurrección, después de la negación de Pedro, Pedro en un momento, esto está como semiescondido en la Biblia, pero ahí está. Pedro en un momento ve a Juan y le
Speaker A
pregunta a Jesús, "Señor, ¿y qué va a pasar con este?" Y Jesús le responde, "Si yo quiero que él se quede hasta que yo regrese, a ti, ¿qué te importa? Sígueme tú." Jesús está no ignorando, pero pasando por alto la negación, dándole una
Speaker A
oportunidad. Y Pedro dice, "¿Y qué de este? Si quiero que sea inmortal y se queda hasta que yo vuelva, ¿cuál es tu problema? Sígueme tú." En otras palabras, Pedrito, ternura, ocúpate de tu propia vida.
Speaker A
Tu trabajo es hacer un inventario de tu casa, no de la mía. Tampoco a mí Dios me va a pedir cuentas acerca de tu casa.
Speaker A
Pero hay una tendencia psicológica llamada error de atribución fundamental, que es la tendencia de atribuir nuestros propios fracasos a causas externas.
Speaker A
Pero los fracasos de las demás personas son evidencia de sus defectos de carácter. Como yo digo siempre, uno se juzga a sí mismo por las motivaciones y juzga a los demás por sus acciones.
Speaker A
Por ejemplo, si mi mensaje de hoy te hace dormir, es porque seguro anoche te acostaste tarde y estuviste de parranda.
Speaker A
Está bien que Argentina merecía no dormir, pero pero por eso te estás durmiendo ahora.
Speaker A
Si tu mensaje me hace dormir a mí es porque obviamente eres un predicador muy aburrido. Nadie reconoce su propio error. Si yo le grito a mi hijo es porque estoy estresado.
Speaker A
Dios sabe cuánto lo amo, pero pero exploté. Pero si el otro le grita a su hijo en el mercado es porque es un mal padre.
Speaker A
El tema de fondo es que tratamos de evitar el encuentro con nosotros mismos. Ese encuentro conmigo lo evitamos. ¿Por qué? Porque los alcohólicos miran a los drogadictos y dicen, "Bueno, al menos yo no soy un adicto a la cocaína."
Speaker A
Los drogadictos miran a los alcohólicos y dicen, "Bueno, al menos yo no soy un borracho perdido." Los adictos a la pornografía dicen, "Bueno, al menos no me estoy acostando con prostitutas, no le hago mal a nadie." Los que van a la iglesia miran a los
Speaker A
inconversos y dicen, "Bueno, al menos tengo a Dios y me congrego." Los inconversos miran a la gente que va a la iglesia y dice, "Bueno, al menos no soy un religioso y un hipócrita." El fariseo de la historia de Jesús dijo,
Speaker A
"Al menos no soy como ese recaudador de impuestos." Entonces, siempre nos comparamos con quienes creemos que están peor que nosotros para no tener que mirar hacia nosotros, hacia nuestro interior.
Speaker A
El Señor dice, "Quiero que hagas un inventario de tu interior." Y decimos, "No, pero si el otro está peor." Cuando se trata de nuestra condición económica, siempre miramos para arriba para justificar nuestro deseo de tener más.
Speaker A
Muy rara vez somos agradecidos. Decimos, "Tengo, no tengo todo lo que quiero, pero quiero todo lo que tengo. No tengo todo lo que hubiese deseado, pero caramba que tengo demasiado más que muchos pobres." Generalmente miramos al que se compró un auto mejor, al que
Speaker A
puede irse de vacaciones, al que vemos en Instagram que es más feliz que nosotros y decimos, "No está mal que yo quiera lo mismo." Uno se compara con el que está más arriba.
Speaker A
Cuando se trata de nuestra condición espiritual, uno se compara con el que está más abajo y ahí uno justifica el pecado. Bueno, bueno, yo soy chismosa, pero no vas a comparar.
Speaker A
No me acosté con nadie. ¿Y qué tiene que ver? Lo mismo. Y pecado para Dios.
Speaker A
Mientras al menos haya una persona entre los 8,000 millones que habitan el planeta que esté peor condición que nosotros, no nos sentimos obligados a mirarnos introspectivamente porque siempre hay uno peor. Más vale, siempre va a haber una uno peor o una peor según
Speaker A
nuestro prisma, según nuestra manera de mirar, porque para Dios los pecados son todos iguales.
Speaker A
No hay pecados más capitales que el otro. Dios pone la misma lista del chismoso al homicida.
Speaker A
El que mata el cuerpo es lo mismo que el que mata con la lengua.
Speaker A
El que mata escribiendo cosas en las redes también es chisme y murmuración, porque de la abundancia del corazón escriben los dedos.
Speaker A
Tú no sabes qué hacer con esta verdad. En el infierno, el libro de Dante Alguieri, el infierno del Dante, el nivel el nivel más bajo del infierno está ocupado por los tres grandes traidores de la historia. Satanás, Judas
Speaker A
y Bruto, quien asesinó a a Julio César. Están los tres en el lugar más bajo según la novela del infierno de Dante el Gieri. Eso significa que cualquier otro ser del universo podría decir, "Bueno, bueno, al menos no estoy tan mal como
Speaker A
esos tres." No, Sócrates decía que hacemos el ridículo cuando nos creemos inteligentes y sin embargo no nos conocemos a nosotros mismos. Pero no lo dijo Sócrates, lo dijo el Señor antes que él. Él dijo, "Hipócrita, ¿por qué miras la paja del
Speaker A
ojo de tu hermano y no miras la viga de tu propio?" Por eso las personas sabias que son conscientes de sí mismas practican el autoexamen todo el tiempo.
Speaker A
Yo digo siempre que la verdadera intelectualidad, la verdadera honestidad intelectual es reconocer todo lo que uno no sabe.
Speaker A
Yo me pongo a leer el libro de psicología y digo, "No sé nada." me pongo a leer libros de de de lo que sea, de del cosmos, de del universo, eh mapas, que no veo mapas desde que iba al colegio. Digo, "Wow, ha
Speaker A
cambiado hasta hasta la la forma de los mapas, los nombres de los países. Cada vez que más leo, más me cuenta me doy de lo poco que sé, que me no me bastarían ocho, nu, 10 vidas para aprender todo lo que debería
Speaker A
aprender. Me siento muy limitado como orador porque digo, yo debería ser más instruido, tener más acervo cultural y me arrepiento de todo lo que no estudié cuando joven, porque de haber estudiado más, yo estaría más preparado, más capacitado. Entonces, mi percepción de
Speaker A
mi ignorancia hace que yo quiera leer mucho y leo y descubro palabras nuevas en español y digo, "Yo no sabía que esta palabra existía y la busco en el diccionario porque si no empiezo a nivelar para abajo y empiezo a hablar en
Speaker A
Spanglish. Aparca la troca, te llamó para atrás. Entonces, ¿qué es lo más fácil? hablo la mitad en esto, la mitad en otro, pero yo digo, no tengo que yo hablo el lenguaje del Cervantes, los que hablamos español y uno tiene que
Speaker A
aprender y capacitarse y leer. Mi mamá me decía, "Leer te puede salvar la vida.
Speaker A
Si lees mucho, tu lenguaje va a ser nutrido, tu dialéctica va a ser este exquisita." Y ella me decía, "Hasta van a pagar para escucharte." Y estoy haciendo una gira hace 4 años donde pagan para oírme. Entonces digo, "Mamá,
Speaker A
tenía razón. Es fascinante. Ahora, esto no surge de como soy un intelectual me va bien, ¿no? Como soy un ignorante, reconozco lo que me falta, entonces intento aprender todos los días un poquito.
Speaker A
La ignorancia tiene que tiene que ver con con una desidia. No quiero aprender. La curiosidad es necesito aprender más.
Speaker A
Por eso Albert Einstein decía, "Yo tuve muchas etapas de sabiduría interrumpida por el tiempo en que fui al colegio, que es ahí donde me enseñaron a pensar.
Speaker A
Después yo siempre tuve mucha curiosidad." Bueno, la mayoría de nosotros no somos sabios. Un estudio muy serio encuestó a un millón de pastores protestantes. Un millón. A mí no me preguntaron nada por la duda. Fue hace muchos años.
Speaker A
El 98% se consideraba, 98% de ese millón se consideraban los únicos que predicaban la verdad y que eran mucho más ungidos que el resto. Solo el 2% pensaban que eran unos simples servidores de Dios. El 98% restante eran
Speaker A
los tapones del océano. Eso es la inclinación egoísta, algo que padecemos, donde nos atribuimos el mérito de todo lo positivo, pero de lo negativo lo culpamos a factores externos.
Speaker A
Por eso hace sentido la frase, "El éxito suele tener muchos padres, pero el fracaso siempre es huérfano." El éxito tiene muchos padres. Todos son dueños del éxito. El fracaso es huérfano.
Speaker A
Si nuestro equipo califica para la siguiente ronda del Mundial es porque éramos los mejores y estábamos para ganar y éramos un gran equipo. Si no calificamos es porque la mafia de la FIFA no le convenía que ganáramos el Mundial
Speaker A
y esto está aado. Así somos, argentino, mexicano, colombiano. Así somos. Así somos. o no se llama la inclinación de la confirmación. Buscamos redes o sitios web que refuercen lo que ya creemos.
Speaker A
Siempre va a haber fakes o noticias que refuerzan la conspiración. Lo que yo sabía, yo sabía. Nadie va a decir, "A ver, a ver, a ver si estoy pecando por ignorante. A ver, a ver si estoy diciendo una falacia." No, uno busca
Speaker A
gente que esté en mi tribu, que piense lo mismo que yo, que crea lo mismo que yo y que odie lo mismo que yo. Dicho todo esto, hay gente que no tiene o cree no tener la necesidad de
Speaker A
la autoevaluación porque malinterpretan la gracia de Dios. Dicen, "Bueno, si al cabo Dios me va a perdonar." Y piensan que la gracia es una excusa para evitar la autoevaluación, cuando lo cierto es que la autoevaluación es lo único que nos va a
Speaker A
ayudar a encontrar la gracia de Dios. Si uno no se ve a sí mismo, ¿de qué va a pedir perdón?
Speaker A
Si yo no logro ver mis pecados concretos, concretos, yo nunca me voy a apropiar de esa gracia divina.
Speaker A
Hay otro mensaje que una vez predicé que prediqué se llama La muerte de mi mentor.
Speaker A
Allí cuento la experiencia de Itítalo Frigoli, el hombre con el cual yo aprendí mucho a predicar, desde luego, donde él estuvo unos minutos muerto por COVID internado y tuvo una visión durante ese momento y él se encuentra con una voz, presumo que es un ángel que
Speaker A
le dice, "Tienes que hacer un inventario de todo lo malo que hiciste o no pasarás al otro lado." Y él trata de pensar qué hizo mal. Y el ángel le dice, "Mira, lo que pediste perdón es olvidado, fue redimido por la sangre de Cristo.
Speaker A
Estamos hablando de cosas que nunca confesaste." Y el muchacho empieza, el el hombre, perdón, empieza a hacer memoria y dice, "Bueno, desde niño me acuerdo, Dios trae a su memoria un momento en que su mamá lo mandó a comprar huevos, media docena
Speaker A
de huevos. Era un niño de 9, 10 años y con el poco dinero que mamá tenía el compra media docena, pero a la vuelta se distrae, se le caen los huevos y le rompen dos y él sabe que no puede llegar con dos
Speaker A
huevos rotos a casa. Entonces regresa a la tienda y cuando el dueño no se da cuenta, reemplaza los dos huevos rotos por dos nuevos y él va a la casa y hace como que nada pasó. El ángel le dice, "¿Cómo se llama
Speaker A
eso? Y él dice, "Bueno, era un niño. Mamá me iba a castigar. Ya lo sé, lo sé. No hablé de las motivaciones. Dime cómo se llama.
Speaker A
Bueno, travesura, no. Dios, el Señor no murió en la cruz por travesuras. Era un pillo. Era tuve que hacerlo. El Señor no murió en la cruz por pillos.
Speaker A
¿Cómo se llama? Se llama robar. Entonces, eres un ladrón. Y dice, "Hítalo, me costaba decir ladrón, pero el Señor dice, hasta que no seas concreto, la sangre de Cristo no te cubrirá.
Speaker A
No puedes decir, bueno, es la edad, son mis hormonas." Se llama lujuria, se llama fornicación, se llama adulterio.
Speaker A
Y hasta que no le pones el nombre concreto, no puedes alcanzar la gracia. La confesión banal, trivial, evasiva, es como ducharse con la ropa puesta. Evitas la vergüenza de la desnudez, pero nunca te haciarás a fondo.
Speaker A
Y a menudo en la iglesia los únicos pecados que se confiesan son pecados respetables, casi virtudes. No, ore por mí, pastor, porque estoy orando menos.
Speaker A
Sí, reconozco que soy impaciente y tengo que trabajar en mi carácter. O confesamos que somos pecadores, pero nunca confesamos cuáles son esos pecados.
Speaker A
Y cómo voy a alcanzar la gracia si no hago una autoevaluación. Okay, estoy atrapado en la lujuria o busco en el sexo. Lo que debería buscar en el Señor y encima luego me siento vacío, vacía, culpable.
Speaker A
donde la práctica de la confesión es superficial, la gracia también será superficial. El Señor le dijo, "Italo, yo no puedo perdonarte si no dices que fuiste un ladrón. Era un niño, pero el robo sigue siendo robo.
Speaker A
No hay edad para el pecado." Y así Dios fue tratando con él hasta que no decía el nombre.
Speaker A
¿Qué pasaba con este otro colega, este otro pastor? Que tú siempre te desahogabas en familia hablando de él.
Speaker A
Bueno señor hablaba con mi mujer, es la mejor, la persona de más confianza. Lo sé, todos o la mayoría hacen eso, pero ¿cómo se llama lo que hiciste en la mesa, señor?
Speaker A
Este es que yo tenía mucha mucha bronca. Él me dividió la iglesia, pero ¿cómo se llama? Ya sé, no digo que no tenías derecho a estar enojado. ¿Cómo se llama?
Speaker A
Se llama murmuración, se llama difamación. Si evito la verdad sobre mi vida, evito la gracia de Dios. No hay perdón.
Speaker A
Si no sé qué ley transgredí, ¿cómo voy a alcanzar la gracia? Dijo Pablo. Es más, la gracia y la verdad siempre van juntas. Jesús estaba llena de ambas, gracia y verdad.
Speaker A
Gracia y verdad. Verdad y gracia. Santiago 1:22 escribe, "Pero sed hacedores de la palabra. hacedores y no tan solo oidores, engañándonos a vosotros mismos. Habla de engañarse a uno mismo. Porque si alguno dice Santiago, es oidor de la palabra,
Speaker A
pero no es hacedor de ella, es semejante al hombre, dice Santiago, que se mira al espejo, ve su rostro y luego se va y se olvida cómo era su rostro.
Speaker A
Lo que trata de decir es un hombre que tiene, perdonen el ejemplo escatológico, un moco colgado de la nariz, se mira, dice, "Tendría que quitármelo, ¿no?" Pero luego se va y se olvida que tiene eso.
Speaker A
O es alguien que está despeinado y se olvida que está despeinado. Eso dice Santiago. Es un hombre que se mira al espejo, ve lo que hay que cambiar y después dice, "No, no, no, no. Como no hay espejo, no existe. Esto no pasó. Eso
Speaker A
es un pensamiento muy Homero Simpson, no pasó. Entonces, la autoevaluación incluye reconocer nuestras fortalezas, ¿okay? Los valores, pero también estas son mis debilidades, caramba. Estos son mis pecados.
Speaker A
Uno tiene que hablar de sus propios pecados sin pudor. No digo que el pecado sea plausible, encomiable, pero uno tiene que hablar al menos con Dios, este es mi pecado. Y se llama así.
Speaker A
Y yo quiero decirte algo que no es un dato menor. Es posible que ahora alguien esté pensando, "Okay, okay, okay, yo no tengo ese problema de no verme a mí mismo. Yo me veo bastante y hasta me autocastigo bastante."
Speaker A
Pero los investigadores descubrieron que las personas más introspectivas a veces son las menos conscientes de sí mismas. Cuidado, porque la introspección es algo que hacemos solos. Ay, soy mala para esto, soy malo para esto, la verdad que no me
Speaker A
gusto. Eso es una introspección. La autoevaluación es aquello que hacemos con Dios, no es introspección.
Speaker A
La introspección, como si, por ejemplo, vamos a terapia, nuestros pensamientos generalmente van en espiral hacia abajo. Empezamos a rumear la culpa.
Speaker A
Vamos con el terapeuta y empezamos a decir, "Sí, mi papá no me dio la infancia que yo quería y ahora estoy repitiendo el patrón." Muy difícil que salgamos en victoria de esa terapia.
Speaker A
En la autoevaluación, nuestro enfoque está en aprender con el propósito de cambiar y crecer a través del poder de Dios.
Speaker A
En la introspección, en pensar mirando el techo en todo lo malo que soy, uno termina condenándose a sí mismo. En la autoevaluación examíname Dios que hacemos con el Espíritu Santo, observamos sin condenarnos.
Speaker A
O sea, la introspección se enfoca en lo negativo. La autoevaluación, no solo uno hace un inventario de lo pasivo en vez de los activos, de lo que nos falta, sino que está bien, vemos lo negativo, pero también vemos lo positivo
Speaker A
que tenemos. Cuando uno tiene un encuentro sincero con uno mismo, nos hacemos más humildes, nos libramos del autoengaño, herimos a nuestros seres queridos, los herimos menos. Tenemos la seguridad que Dios nos ama pase lo que pase y aprendemos a confiar más en Dios.
Speaker A
Aprendemos a confiar que él nos sostiene. ¿Sí o no? Como dijo Pablo, no hay ninguna condenación para los que están en Cristo Jesús. Ninguna. No hay condenación.
Speaker A
Y sé que alguien más está pensando, bueno, lo que pasa es que cuando yo tenga mi encuentro conmigo, sé que me va a doler mucho.
Speaker A
Lo que descubriré no será bueno. Sí, eso es una gran verdad. Por eso la mayoría ora superficialmente.
Speaker A
Mi encuentro conmigo fue muy duro también. No era el hombre que yo pensaba que era.
Speaker A
Uno no es quien se piensa que es. la imagen que dicen lo demás que eres.
Speaker A
Ni siquiera uno es lo que el espejo te dice. Cuando uno empieza a decir, "Señor, autoeváluame. Quiero que te metas dentro y me muestres lo bueno y lo negativo." Eso duele.
Speaker A
Pero hay dos tipos de dolor y uno tiene que elegir cuál. El dolor evasivo y el dolor sanador.
Speaker A
El dolor de postraumático, el dolor que viene después de una operación o el dolor antes de la operación.
Speaker A
Un hombre no se cepilla los dientes nunca. Nunca usa hilo dental, no se enjuaga, no se hace una limpieza dental anual, nunca ni semestral. Evita la higiene bucal durante décadas. No va al dentista porque tiene miedo del torno,
Speaker A
de lo que van a descubrir. Cuando por fin va, todo está peor de lo que imaginaba. Tiene una enfermedad periodontal, tiene que ponerse implantes dentales y ahora va a tener que endeudarse para pagar todo. Sin embargo, como ya
Speaker A
enfrentó la realidad, ahora el dolor es muy diferente y es mejor del dolor que tenía. Porque ya no tiene que preguntarse qué tan mala está su dentadura. Así que hace un plan para saldar la deuda, no se avergüenza de
Speaker A
sonreír, tiene confianza interior porque se enfrentó directamente al miedo de toda su vida. Y a menudo nosotros mantenemos la verdad a distancia diciendo, "No, no, no. Es que si yo sé quién soy, me va a hacer daño." Y lo lamentable es que esto va a seguir
Speaker A
doliendo porque el cáncer no se va porque lo ignoramos. Claro, no va a ser, no es el dolor vivo, punzante que nos mueve, que nos desafía.
Speaker A
Voy al dentista que es propio de la sanidad, el crecimiento, el dolor sanador. No es preferimos a veces el dolor sordo, adormecedor, oscuro, oculto, estancado, que va matando el espíritu propio de un alma anestesiada, que es el dolor evasivo. No
Speaker A
quiero hablar de eso. Mi papá nunca quería hablar de nada. Mi mamá tampoco. Mi papá era callado y mi mamá era superficial. Dos extremos para nunca hablar nada profundo.
Speaker A
Papá, contame de tu infancia. ¿Cómo la pasaste? No, ¿qué te voy a contar? No tengo nada lindo para recordar. Se terminaba la charla. Él pensaba que así no dolía.
Speaker A
Y mamá, contame cómo pasaste tu infancia. Ay, no, querido, yo me quedo con las cosas buenas porque eso es lo lindo. Habl hablab que no sé de quién eres de esto, de hablar tanto. Supongo que de ella.
Speaker A
Mi mamá superficial y mi papá cerrado. Ambos esto no pasó. Pablo hace justo esa distinción cuando le escribe a los corintios después de confrontarlos de manera dolorosa y le dice a los corintios, "Está bien que los entristecí con mi carta, no me pesa,
Speaker A
porque vuestra tristeza los llevó al arrepentimiento. Ustedes se entristecieron, dice Pablo, tal como Dios lo quiere, de modo que no me siento que los perjudiqué. Porque la tristeza que proviene de Dios produce el arrepentimiento que lleva a salvación,
Speaker A
lo cual de eso no hay que arrepentirse. Mientras que la tristeza del mundo produce la muerte.
Speaker A
Hay una tristeza del mundo que te mata. Yo prefiero la tristeza de Dios, "Señor, ¿qué está mal conmigo?" Y él me ama tanto que me dice, "Esto está mal.
Speaker A
Todavía tienes egoísmo, todavía tienes celos, todavía tienes esto y lo otro que no te importa." que no te lo voy a decir pero prefiero que Dios me muestre su tristeza, porque eso sí tiene cambio.
Speaker A
Estoy con un médico, cuando la tristeza me la muestra el estoy con un asesino, no voy a cambiar.
Speaker A
Entonces, realizar un inventario escrutador siempre es doloroso. Claro que va a doler, pero es un dolor redentor, sanador, que lleva la salvación, que lleva al cambio, que lleva a encontrarse con el Señor, que lleva a tener una vida mejor, de
Speaker A
mayor calidad. ¿Sí o no? ¿Estamos de acuerdo? ¿Sí o no? Yo te voy a abrir el corazón para contarte una experiencia que tiene que ver con esto de la autoevaluación.
Speaker A
Hace algún tiempo atrás me tocó enfrentar un ataque de difamación, de confabulación, de deshonestidad de alguien que era parte de mi equipo.
Speaker A
Los detalles no vienen al caso, excepto que esta experiencia me provocó no solo enojo y tristeza, sino también mucha ansiedad.
Speaker A
Las soleadas de calumnias continuaron durante un tiempo y las emociones que todo eso me produjo eran muy complejas.
Speaker A
Me sentí herido, muy avergonzado, estaba enfadado, muy enojado. No disfrazar eso. Estaba muy enojado.
Speaker A
Quería esconderme. Se me encogía el estómago cada vez que pensaba en esa persona y en lo que estaba diciendo.
Speaker A
Me resultaba difícil tener perspectiva y gestionar esto desde el liderazgo y mucho más me me costaba abordar qué estarían pensando los demás.
Speaker A
Me sentía muy traumatizado, muy abrumado. Un lunes por la mañana, mientras oraba, que suelo hacerlo, el Señor me dijo que tenía que ser una mirada honesta a mi corazón, que yo necesitaba un encuentro descarnado conmigo mismo, un encuentro
Speaker A
conmigo. Obviamente me resistí a hacerlo. quería que habláramos del tema de este otro canaya, pero no quería hablar conmigo, encontrarme conmigo por temor a lo que iba a encontrar en esa excavación mental y espiritual. Hm.
Speaker A
Pero por un momento obedecí, dejé de culpar a quienes me calumnia e hice un inventario de mis miedos y lo hice y aunque dolía, empecé a nombrar mis miedos.
Speaker A
Sobre todo me di cuenta que tenía tenía mucho miedo de lo que la gente pensara de mí.
Speaker A
Yo que me autoalago tanto tiempo de que soy auténtico y y no me importa el que dirán. Sin embargo, esto me había tocado, la bala me había entrado.
Speaker A
Y aunque yo nunca me puse como un ejemplo, nunca dije, "Sigan mi moral, sigan mi vida, obsérvenme. Siempre he dicho, soy un hombre roto, no más que nadie." Sí, me preocupaba que que alguien le creyera a este y se me cerraran puertas
Speaker A
y perdiera oportunidades de hacer lo que yo más amo. Y si la gente susurraba mis espaldas sugiriendo que soy un fraude y y si tuvieran razón.
Speaker A
Y descubrí un resultado inesperado. Es más, fue un alivio ese encuentro conmigo porque identifiqué mis miedos. Nunca los había dicho.
Speaker A
Cuando uno se vuelve adulto ya no dice los miedos. Como cuando chiquito, tengo miedo al closet abierto, tengo miedo a lo que hay debajo de la cama. Cuando uno es grande solapa los miedos.
Speaker A
Yo sabía que quienes conocen mi corazón me aman incondicionalmente, así que eso no me atemorizaba.
Speaker A
Mi temor tenía que ver con otras personas distantes que pensaran que yo no soy tan bueno como yo quería que pensaran.
Speaker A
Y por supuesto, desde luego, no soy tan bueno como quiero que piensen. Solo Dios conoce la verdad desde mi corazón, de mi vida, de mis motivaciones.
Speaker A
Pero luego dije, claro, es mucho mejor que la verdad dolorosa se conozca y no que se oculte. Y el dolor, cuando empecé a hacer eso, no desapareció el dolor, pero empecé a tener una perspectiva de mis temores, que era lo peor y lo peor
Speaker A
no era tan malo. Lo segundo, ¿qué hice? fue pedirle a Dios la gracia de soltar los miedos en lugar de obsesionarme con cualquier cosa mala que pudiera ocurrir.
Speaker A
Entonces confié en el Señor que siempre me había defendido. Siempre me defendió desde que era pequeño, desde que me atacaban pastores, desde que me atacaban concilios enteros, siempre Dios me defendió.
Speaker A
No es que pude quitarme los temores aquella mañana de manera mágica, pero ya les había puesto nombre.
Speaker A
Y al ponerle nombre estaba haciendo algo intencionalmente, solo tenía que anotarlos y volver al momento presente.
Speaker A
Y cada vez que el temor volvía, yo decía, "Así como Dios estuvo conmigo con el león y el oso, estará contra este gigante. Aunque ande en valle de sombra y de muerte, no temeré mal alguno, porque tú estás conmigo." Y empecé a
Speaker A
wow. Entonces, la ceguera espiritual tiene que ver con tampoco permitir el miedo como una nube vaga, innombrable. No sé por qué estoy ansioso. No, no, no. ¿Por qué? Yo suelo preguntar, ¿y por qué?
Speaker A
Vamos al por qué. Eh, no sé por qué. Ahí tiene que haber un por qué. Vamos. Y hay que meter el dedo y escarvar.
Speaker A
Parte de nuestro encuentro con nosotros mismos es enumerar cada miedo con claridad y en un lenguaje sencillo.
Speaker A
Tengo miedo a perder mi trabajo y por eso yo estoy atado al plan de jubilación, al plan de retiro, a los ahorritos que tengo en el banco, porque yo tengo miedo de que Dios me vaya a bendecir mañana. Quizás no me va a
Speaker A
bendecir, hay que decirlo. Está mal tener ahorros, ¿no? Lo que está mal es creer que los ahorros son más que Dios.
Speaker A
que si Dios te dio maná hoy, ¿por qué te va a hacer morir de hambre mañana?
Speaker A
Porque tengo miedo de fallarle. Bueno, hay que decirlo. Tengo miedo a que ella o él me deje de amar. Tengo miedo.
Speaker A
Tengo miedo de quedarme sin dinero. Sí. Tengo miedo de morir. Tengo miedo de no casarme nunca.
Speaker A
Escribirlo, nombrarlos ayuda a evitar el rumear. dijo alguien, "No se puede domar lo que no se puede nombrar.
Speaker A
No se puede domar lo que no podemos nombrar. Si no lo podemos nombrar, ¿cómo lo vamos a poder domar?
Speaker A
Cuando una muchacha, un muchacho es abusado de jovencito, de jovencita, en el peor de los casos, tienen que hacer mucha terapia porque al principio ni siquiera pueden mencionar el nombre de la persona. Y ustedes dirán que es masoquista
Speaker A
que el profesional le diga, "Necesito que recuerdes ese momento. Vamos a esa habitación. Dime el nombre del abusador. No, no puedo. Sé que era alguien cercano.
Speaker A
Dímelo. No, no, no puedo ni mencionarlo. Si no lo mencionas, no lo podrás domar.
Speaker A
No es vamos a ocultar y poner un tapete y esto no pasó como hacían nuestros padres.
Speaker A
Es decir, Señor, escudríñame los pecados que me son ocultos. ¿Qué fue lo que te hizo tu primer esposo? Si no lo mencionas y no lo expones ante Dios, vas a repetir el patrón en tu segundo matrimonio.
Speaker A
¿Qué fue lo que hice mal con mi primer hijo? Si no lo digo, entonces voy a repetir el patrón con mi último hijo.
Speaker A
Pero a menudo intentamos enfrentar nuestros temores de la forma contraria. Los suprimimos. Evitamos situaciones que nos recuerden eso o nos escapamos o nos aturdimos o nos ponemos música o tomamos tequila.
Speaker A
Sin embargo, las mejores investigaciones indican que intentar apagar los pensamientos es la forma de agrandarlos.
Speaker A
Satanás vive en la oscuridad, vive en el ocultamiento. ¿Cuántos de aquí quizá ni lo tienen que pensar fueron molestados sexualmente, abusados de pequeños y mamá y papá a veces hacían caso omisos, hacían los tontos para no agrandar más la cosa.
Speaker A
¿Qué ayudó? ¿Empioró el trauma? Porque alguien una algún adulto nos tenía que haber defendido. ¿Qué pasó, hija?
Speaker A
¿Quién te molestó? Tus ojos nunca más volvieron a ser los mismos. Perdiste el brillo. ¿Qué pasó? Una madre sabe, pero venimos de patrones, de patrones de ignorar. Esto no pasó. Esto no ocurrió.
Speaker A
Y si no ocurrió es como que no existe, ¿no? Mientras estemos vivos, nunca tendremos una vida sin miedo.
Speaker A
Parte de la entrega implica la disposición a experimentar miedo mientras tratamos de hacer la voluntad de Dios. Yo soy un hombre con muchos miedos, no obstante los enfrento.
Speaker A
Tengo miedo a hablar en público. Sí. Tengo miedo que este domingo no sea tan bueno como el anterior. Tengo miedo de no estar un día ungido. Tengo miedo que la voz no me dé. Miedos, miedos, miedos.
Speaker A
La unción no es ausencia de miedos, es enfrentarlos. Por eso es muy útil escribir, estos son mis miedos. Estos son mis pecados, estos son mis miedos.
Speaker A
Porque con pensamientos negativos nuestras mentes siempre están rumeando, como dijimos, como hacen las vacas con su bolo alimenticio.
Speaker A
Escribirlos, nombrarlos ante Dios nos ayuda a limitarlos, a ponerles un cerco. No importa lo peligroso que sea nuestro miedo. Puede ser algo grande como el miedo a la muerte o algo trivial como el miedo a las arañas, a usar la ropa
Speaker A
inadecuada, pero hay que nombrarlo con sinceridad. Eso es sabiduría. Este es hoy. Esta es hoy. La autenticidad no es colgarse un arete, pintarse como dark que decir, "Ay, qué auténtico que soy." No, no es parte de la sociedad de consumo
Speaker A
porque alguien fabrica esos aretes y esa pintura para tu cabello. Así que no estás revelándote ante nada. Eres parte de la sociedad capitalista y consumista.
Speaker A
A lo mejor ponerte una corbata es más rebeldía hoy en día que pintarte de negro. La rebeldía no es este soy y maltrato a todo el mundo porque soy auténtico. La autenticidad es decir, este soy frente al espejo.
Speaker A
Entonces el miedo bien utilizado es un don, es la anticipación del daño. Está diseñado para organizar nuestra respuesta a la amenaza, escapar del peligro. Sin miedo no sobreviviríamos.
Speaker A
Yo te conté esa historia de un hombre pequeñito y de aspecto débil que se presenta ante San Pedro en las puertas del cielo y San Pedro le dice, "Hiciste una buena acción en tu vida que merezca que entres" y dice, "Sí, sí. Eh, vi una un
Speaker A
grupo de motociclistas una vez con chaquetas de cuero, tatuaje, bebedores de cerveza molestando a una mujer en la luz del semáforo. Me bajé de mi autito, le arranqué el arete de la oreja al tipo y le ordené que se disculpara con la
Speaker A
mujer. Pedro quedó obsesionado con la valentía. Dice, "Wow, ¿y cuánto tiempo hace de eso?" Y hará 10 segundos.
Speaker A
Entonces, ser valiente es una cosa, ser estúpido es otra. Eh, pero por regla general el miedo nos paraliza. Por eso tenemos que preguntar, a ver, tengo miedo, ¿qué acción debo tomar? Si nombra tus miedos, dice, tengo miedo. Por ejemplo, alguno dice, bueno,
Speaker A
yo tengo miedo de que el ares me agarre por no pagar impuestos. Bueno, el segundo paso es, paga tus impuestos.
Speaker A
No es reprendo al espíritu de laz. Es muy sorprendente que el mandato más común en la Biblia es no temas, pero no significa haz lo posible por no sentir miedo, sino haz lo que tenías miedo de hacer. Moisés,
Speaker A
no tengas miedo, enfréntate a faraón. No tengas miedo, Gedeón, enfréntate a los madianitas. No temas, Elías, enfréntate a Jezabel. No temas, José, ve y toma por esposa a María. En todos los casos, la gente tiene miedo y no tema significa a
Speaker A
justo aquello que tienes temor. Entonces, la promesa no es que nos va a evitar la incomodidad del miedo. Todo lo contrario es que precisamente en esa incomodidad descubriremos que Dios está con nosotros. Entonces, el miedo no nos gobierna. Cuando no actuamos lo llamamos
Speaker A
zona de comodidad. Para mí es una mala definición. Se trata de zona de muerte lenta, porque perderse el llamado, la vida, la valentía es algo que te va matando en cuotas, te drena la vida. Y cuando pasamos a la
Speaker A
acción sentimos una oleada de alivio, de poder, de presencia de Dios. Entonces, para terminar, es determinante que hagamos un inventario personal, una autoevaluación sinceras y reconocer quiénes somos. Para bien, para mal, estos somos, es lo que hay.
Speaker A
Leía un viejo libro de los avivamientos del pasado, los Revival, y leía que John Wesley le preguntaba a sus voluntarios que querían estar en la carpa de de predicación con él.
Speaker A
Les hacía una serie de preguntas para ver si pensaban seriamente en ser honestos consigo mismos.
Speaker A
Quiero que te imaginas que te imagines que te hiciéramos estas preguntas si quieres servir en River, porque eran las preguntas que hacía Wesley.
Speaker A
¿Hay algún pecado interno o externo que todavía te domine? Algo que caes y te levantas. Que caes y te levantas. ¿Estás dispuesto a que alguien te haga notar tus errores?
Speaker A
¿Estás seguro que tu líder pueda ver tus defectos y decírtelos con toda franqueza, a fin de que mejores, no de condenarte?
Speaker A
¿Aceptarás que te digamos todo lo que pensamos y todo lo que oigamos acerca de tu persona?
Speaker A
¿Nos permitirás un acceso para acercarnos? tanto como no sea posible a tu vida y que te ayudemos a escudriñar a tu corazón en profundidad.
Speaker A
Tienes la intención de ser totalmente abierto y honesto en todo lo que tienes en el corazón, sin excepciones, sin disfraces, sin rodeos y sin reservas.
Speaker A
¿Te imaginas si tuvieras que responder esas preguntas aquí o yo las tuviera que responder?
Speaker A
Bueno, en los tiempos de Wesley sí lo hacían y por miles lo hacían porque sencillamente sabían que sin ayuda nunca iban a lograr ser las personas que querían ser. Sin embargo, se fue perdiendo ese compromiso de decir la verdad.
Speaker A
La gente tiende a alejarse, a mentir. Yo quiero hacer una aclaración pertinente. Cuando hablo que necesitamos alguien que nos diga la verdad, me refiero a alguien espiritual.
Speaker A
Menciono porque hay gente a las que le encanta ir por todas partes señalando a los demás y creen que esos son los que señalan la verdad. No, a mí no me gusta la la gente que ofrece consejo que nadie
Speaker A
les pidió. Guárdate el consejo hasta que te lo pidan o haciendo críticas constructivas cuando nunca construyeron nada. Hay muchísima gente que se jacta de hablar la verdad y lo que hace es lastimar, denigrar, no con amor. Y esas
Speaker A
personas juzgan con un espíritu de superioridad arrogante y dicen, "Soy profeta." Pero hay una distinción teológica entre ser profeta y ser un imbécil.
Speaker A
Lo que arde en lo más profundo de un verdadero profeta no es la ira, no es el resentimiento, es el amor. Los profetas verdaderos no andan por ahí mandando gente al infierno, sino llamándolos al arrepentimiento con amor. Entonces,
Speaker A
cuando hablo de dar cuentas a otro, significa que tenemos que abrir el corazón por ahí a uno o a dos, no dejar que alguien nos controle la vida. Porque muchas iglesias se tuerce la idea de rendir cuentas y es un sistema
Speaker A
dictatorial de control. Hay que contarle a tu líder lo que hiciste. No, yo no creo en los policías de la santidad ajena.
Speaker A
En las iglesias genuinas, cada persona es responsable de su propia vida con el Espíritu Santo.
Speaker A
No podemos abdicar o delegar esta responsabilidad ni aunque quisiéramos hacerlo. La rendición de cuenta es una herramienta y un don que a veces se la regalamos a una persona. Ayúdame a ver el punto ciego que no veo. A veces como
Speaker A
David, necesitamos un Natán que nos diga que estamos mal. Ya sea que lo entiendas o no, Dios te ama muchísimo, mucho, y estás presente en tu vida, habita en ti, te ofrece una compasión que no no se compara con nada, nada que hayas leído
Speaker A
en un libro o que hayas escuchado en un sermón, pero hay una condición implícita.
Speaker A
Dios nos llama a dejar de escondernos y venirnos, venir ante él sinceramente. Dios, el Padre que corrió al encuentro de su hijo pródigo cuando llegó cojeando a casa.
Speaker A
Todos aquí creo hemos tenido un encuentro con Dios alguna vez y todos aquí o la mayoría hemos tenido encuentro con gente buena y también con gente de la otra, con gente mala. Eso es la vida.
Speaker A
Lo más difícil de esos encuentros o el más difícil de esos encuentros es el encuentro conmigo.
Speaker A
El día que finalmente lo tenemos, recién ahí, Dios va a poder darnos gracia y podrá abrazar al hijo pródigo cuando digamos, "Este soy, así soy. Estos son mis pecados, estos son mis miedos. Si puedes hacer algo con esto, esto es lo
Speaker A
que hay. Ahí Dios te va a amar, te va a abrazar, te va a bendecir y te va a levantar.
Speaker A
Dale un aplauso fuerte al Señor de Señores, rey de reyes. Dale, dale, dale, dale ese aplauso. Ese aplauso tiene que ser grande. Dios está hablando hoy. Nos habló el Señor.
Speaker A
Nos habló el Señor. Bendito eres. Nos habló el Señor en esta mañana. Bendito santo.
Speaker A
¿Se animan a poner la mano así en vuestro corazón? El corazón, según la Biblia, es la puerta, la puerta principal de nuestra casa.
Speaker A
Pídele ahí, pidámosle al Señor una autoevaluación. ¿Cuánto hace que no haces un cambio de aceite profundo, una alineación, un balanceo de tus prioridades, de las cosas buenas, de las cosas negativas?
Speaker A
Pon la mano en el corazón y dile, "Señor, a partir de ahora, uf, uh, no todos están listos para esta oración. No te apures a repetir si no estás seguro.
Speaker A
Dile Señor muéstrame los pecados aún que me son ocultos. Muéstrame qué debo cambiar. Cuando te los muestres, di el nombre de los pecados ahí en silencio.
Speaker A
ladrón, lujurioso, fornicaria, adúltero, mentiroso, adorador de otros dioses, blasfemo, chismoso, repetidor de chismes, calumniadora, promovedor de falso testimonio, egoísta, celoso, envidioso, tacaño.
Speaker A
Dile, "Señor, este es hoy." No vas a recibir condenación ni culpa. Te lo aseguro.
Speaker A
Vas a sentir que el Señor está más cerca de ti que nunca. Porque él nunca desprecia la oración de un corazón contrito y humillado, porque es la oración del que dice, "Sé propicio de mi pecador.
Speaker A
Sé propicio de mi pecadora. Vamos, tómate unos minutos para llorar en la presencia del Señor, para dejar que las lágrimas drenen todo el dolor que estaba acumulado.
Speaker A
Dile "Señor perdóname." El Señor te dirá lo que le dijo a mi amigo Ítalo Frigoli.
Speaker A
Cuando lo nombras, la sangre de Cristo lo cubre. Y se terminó. Prescribió la causa.
Speaker A
Prescribió la causa, mi hijo. Prescribió la causa, mi hija. No hay más condenación para ti. Uy, todos, Padre, unción del espíritu. Ahora, ahora, ahora. ¡Uf!
Speaker A
Más en casa algo está ocurriendo en Europa, en Asia, en África, en Oceanía, en América, a donde esta señal del streaming y llegue algo, algo está ocurriendo impresionante.
Speaker A
Impresionante. Más jóvenes, reciban esto ahora. Adultos reciban reciban reciban reciban. Si alguien tiene el bautismo del Espíritu y quiere interceder como conviene, vamos, suelte lenguas nuevas, levanta la mano luego que has orado y dile, "Señor, yo recibo esta palabra
Speaker A
ahora. Señor, he transmitido lo que creo me has dicho que diga. No he omitido, no he agregado a lo que sea es tu revelación.
Speaker A
Te ruego, Padre, una doble, una triple porción del espíritu sobre todos más, más, más. Hay gente recibiendo ahora fuego, fuego, fuego del espíritu, pero es un fuego purificador, un fuego que viene de brazas del altar y que toca los labios inmundos
Speaker A
y toca las manos que se contaminaron y nos da una nueva nueva redención del espíritu. Más, Padre, gracias por esta mañana.
Speaker A
Podríamos quedarnos toda la mañana orando y clamando y orando y adorándote, pero el tiempo pasa y hay obligaciones, pero sabemos que tú nos has hablado.
Speaker A
Esta palabra quede sellada en el corazón, quede impresa en el alma, en el cuerpo, en el espíritu.
Speaker A
Escribe esto en las tablas de los corazones. Átala al cuello de cada quien. Una doble porción de tu espíritu nos toque ahora.
Speaker A
Señor, bendigo a niños, jóvenes, ancianos y adultos. Declaro esta bendición sobre todos nosotros para tener un encuentro contigo y un encuentro con nosotros y ser libres, conocer la verdad y saber qué hacer con ella. Y la verdad nos hará libres en el
Speaker A
cuerpo, en el alma y en el espíritu. Amén y amén. Gloria a Jesús. Alguien tiene que decir amén. El Señor ha hablado hoy, ¿sí o no?
Speaker A
Dale ese aplauso al Señor de Señores, Rey de Reyes. Dios te bendiga, Dios te guarde.
Speaker A
Hasta el domingo que viene. Chao.
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