El crecimiento de microorganismos es la principal causa de deterioro de los alimentos, su crecimiento está directamente ligado a la cantidad de agua que posee el alimento.
Se determina normalmente pesando al alimento fresco, sometiéndolo a deshidratación en una estufa de vacío por aproximadamente 24 horas y luego determinando su peso luego del proceso de deshidratación.
Por otra parte, la actividad de agua se define como la cantidad de agua libre en el alimento, es decir, el agua disponible para el crecimiento de microorganismos y para que se puedan llevar a cabo diferentes reacciones químicas.
Que es aquella que está fuertemente unida al alimento, según algunos autores, está unida a través de puentes de hidrógeno y según otros autores, es agua que está físicamente atrapada en una matriz muy viscosa que no permite su movilidad y difusión.
Veremos a continuación cómo, dependiendo del valor de actividad de agua, se dan diferentes procesos microbiológicos, bioquímicos y químicos en el alimento.
Los alimentos con actividades de agua superiores a 0,8, son susceptibles al crecimiento de hongos, levaduras y bacterias, además, en este tipo de alimentos ocurren cambios químicos como reacciones hidrolíticas, reacciones de oscurecimiento no enzimático, oxidación lipídica y actividad enzimática.