Speaker A
Voy a retomar algunas cosas de la clase pasada y frente de la barca, y voy a avanzar a una especie de introducción a Descartes. Lo que me gustaría es retomar el paso del mundo medieval al moderno y ver qué problemas generó eso para la filosofía. Luego iremos a cómo dedicarse a ese cargo de esa crisis que representó el paso del mundo medieval al moderno. Entonces vamos a ver el planteo que le hace acerca de su filosofía, de qué necesita la filosofía ante esa crisis. Eso se va a corresponder con un texto de Descartes que es el Discurso del Método, que es un poco donde él plantea el problema del conocimiento. En la clase que viene vamos a ver, en todo caso, las Meditaciones Metafísicas. Recordemos que la vez pasada lo que nosotros vimos fue cómo el mundo medieval, a partir de esa fecha, un poco arbitraria, no completamente, pero algo arbitraria que pusimos en 1492, ese mundo medieval entra en crisis. Lo que entra en crisis son, en realidad, como sus principales representaciones. Esto es, la concepción del mundo medieval, no completamente por supuesto, pero grandes representaciones, representaciones muy importantes, esto es, formas de explicar el mundo muy importantes que entran en crisis. Entran en crisis por todo lo que genera esto, no solo por supuesto la llegada de los europeos a América, sino también el descubrimiento de Copérnico y algunas otras transformaciones que acontecieron en Europa. ¿Qué es lo que principalmente se rompe o que entra en crisis? Nosotros la vez pasada vimos que había como tres ejes que explican el paso del mundo medieval al moderno. Uno es el eje de la concepción teocéntrica a la concepción antropocéntrica. Otro es el eje de la concepción heliocéntrica, perdón, de una concepción geocéntrica a una concepción heliocéntrica. Y el tercero es el eje de la imagen bíblica de la tierra a la imagen científica moderna. La concepción teocéntrica es esta idea de que, de algún modo, en el mundo medieval cristiano todo se explica alrededor de Dios. Es decir, las cosas se explican como a partir de Dios, como si Dios fuera el principio explicativo de todas las cosas. Entonces, el orden social y el orden político, de algún modo, encuentran su fundamento en la religión. La concepción que hay del ser humano encuentra su fundamento en la religión. Eso quiere decir que viene mirada teocéntrica. Una de las consecuencias de esa crisis en el mundo medieval va a ser que esa mirada teocéntrica se va a transformar en una mirada antropocéntrica. Si Dios como arjé, exactamente, eso es el mundo medieval. Dios es el arjé, el principio explicativo de todas las cosas. La mirada cuando empieza el mundo moderno europeo va a transformarse en una mirada antropocéntrica. Va a querer decir qué, sin abandonar la religión, porque el mundo europeo seguirá siendo cristiano y fuertemente cristiano, sin abandonar la religión, sin embargo, la filosofía y más tarde la ciencia lo que hacen es adoptar un punto de vista humano o secular. Esto, que es bueno, van a intentar explicar la realidad tal como el humano la puede ver independientemente de las verdades de la religión. Un buen ejemplo de esto para ver lo van a encontrar en algunos textos en relación a lo que implicó el Renacimiento europeo, italiano sobre todo, en este cambio de perspectiva del mundo que os centre con el mundo antropocéntrico, porque en el Renacimiento aparece como un humanismo, ¿no? Y en la pintura se ve muy bien, en la escultura se ve muy bien cómo estos artistas, aunque siguen pintando en motivos religiosos en muchos casos, la mirada sobre ese motivo es una mirada humana. Entonces, yo ya no veo más en una pintura, como ocurría en el gótico, que fue una corriente estética medieval, ya no veo más el orden espiritual de las cosas, eso intentaba ser el gótico, sino que voy a ver el orden corporal de las cosas. Entonces, lo que yo veo en una pintura renacentista es un cuerpo, el cuerpo, veo los músculos, las venas, una cicatriz, un grano, veo cosas que ocurren en el cuerpo. Esas cosas no se pintaban en el mundo medieval porque lo que se pintaba era el orden espiritual de las cosas. Si ustedes quieren comparar eso, busquen en algunos textos sobre Descartes que se hace alusión a ese cambio de perspectiva de la pintura renacentista. Muy bien, el otro eje más sencillo es el del geocentrismo, heliocentrismo. Durante el medioevo, por muchísimo tiempo, se ha creído que la tierra era el centro de todo y eso va a cambiar porque, a partir de ahora, a partir de los descubrimientos de Copérnico, de Galileo y después de que se consolidó toda la física moderna, se va a consolidar la idea de que el sol es el que está en el centro del sistema. Entonces, claro, eso ¿por qué implicó una crisis? No podemos... y bueno, ¿qué tiene que ver eso con la religión? Bueno, es que en la concepción religiosa la tierra es el centro de todo. Dios, cuando crea todo lo que crea, es la tierra la que crea el universo y hace un sistema. No crea la tierra y es en esta tierra donde pone al ser que está hecho a su propia imagen y semejanza, ¿no?, que es el ser humano, con lo cual la tierra ocupa un lugar central. Es como el escenario central dentro de toda la creación divina. No era menor eso. Por otro lado, hay pasajes en el Antiguo Testamento en donde se habla, por ejemplo, que Dios detuvo al sol para darle tiempo a unos hombres a llegar a un pueblo. ¿Cómo detuvo al sol? Este descubrimiento de la teoría heliocéntrica, que el sol está en el centro del sistema planetario, de algún modo, puso en crisis en la religión como el único principio explicativo de todas las cosas. ¿Quería decir eso que entonces ya no se creía más en la religión? ¿Quería decir que la Biblia estaba equivocada? No para nada. Lo que sí ocurrió es que a partir de este momento empieza a ver en ciertas concepciones teológicas, que serían los que estudian la Biblia y la religión, la idea de que a la Biblia no hay que leerla literalmente, que la verdad de la Biblia no está en la literalidad sino que está en esta como por debajo de ese relato, ¿no? Si el relato dice que Noé expuso a todos los animales en un arca, la verdad no está en que existió el arca de Noé en donde entraron absolutamente todos los animales del mundo. Son verdades metafóricas, que hay que encontrarle el verdadero sentido a esos relatos. Entonces así se salvó un poco la religión y no se descarta como relatos falsos, como saberes falsos, muy por el contrario, siguen siendo absolutamente verdaderos. Y ustedes piensen, por ejemplo, que toda la casa de brujas, la inquisición, fueron instituciones de la modernidad, del mundo moderno, no del mundo medieval. La Biblia como mito, claro, en la Biblia, típicamente, por no hacer algunos sus libros, esos son relatos míticos, siempre y cuando entendamos lo que saben. Ya creo, por la clase del teórico, que un mito no es un relato falso, sino que son relatos verdaderos, son relatos sagrados, es un relato ejemplar. Entonces el mito, ya lo saben, es la primera forma de saber que existió en la humanidad. Es un saber tan válido como el filosófico y tan válido como el científico. Eso es importante que lo tengan claro. Bien, entonces pasamos de la concepción geocéntrica al heliocentrismo y finalmente la concepción bíblica de la tierra a la concepción científica moderna. ¿Qué implica esto? La concepción bíblica de la tierra, además de que la tierra estuviera en el centro, suponía que la tierra era como un disco, como un plato dado vuelta flotando en el agua. En ese plato, lo había explicado la vez pasada, hay tres continentes: Asia, África y Europa. Cada uno de esos tres continentes está habitado por los descendientes de los tres hijos de Noé. Luego del diluvio, según el relato bíblico, los tres hijos de Noé, que son Sem, Cam y Jafet, se van cada uno a una región distinta de la tierra y pueblan esa región. Entonces, los africanos son residentes de Cam, los asiáticos son descendientes de Sem y los europeos son descendientes de Jafet. Esa es la concepción bíblica religiosa de la tierra. Claro, cuando se va con América se descubre, nosotros, que es una región nueva, si no hay una población, hay ninguno de d...