Los miles de kilos de caca de todos nosotros se juntan con el agua de la ducha, del lavatorio, con el agua que usamos para regar y van a parar al alcantarillado.
El promedio de caca que uno hace cada vez que va al baño es de 200 gramos. Si tú vas dos veces al baño al día, haces 400 gramos diarios. Eso, multiplicado por los 365 días que tiene el año, da un total de 146 kilos de caca al año por persona. 146 kilos, Juan Carlos.
Multipliqué los 146 kilos de caca personales por los 15 millones de chilenos. Eso me dio un total de 2190 millones de kilos de caca producidos por nuestro país al año.
El asunto me tenía realmente intrigado, así que salí a investigar. Cada vez que tiras la cadena en el váter de tu casa, tu caca termina en un lugar como este.
En una peligrosa maniobra, voy a descender a las turbias aguas del canal San Carlos. Para ello, mis fieles asistentes me han traído el equipo necesario.
Descubrí que en el agua hay sangre, aceite, grasas, detergente, champú, basura de las industrias, pichí y, por supuesto, mucha caca. Aquí no hay ni una gota de oxígeno.
Con el agua del río Mapocho y del canal San Carlos se riegan los campos. De ahí salen muchas de las frutas y verduras que van a parar a nuestros estómagos.
Ay, lo que pasa, Juan Carlos, es que en esta etapa el lodo que se ha producido en las etapas anteriores comienza a juntarse para dar paso a la producción de agua limpia.