Por regla general, las nonas eran los días 5 del mes y los idus el día 13, excepto marzo, mayo, julio y octubre, los que eran los días 7 y 15 respectivamente.
Cansado del desfase entre las fechas y las estaciones, decidió buscar una solución, añadiendo dos meses más al calendario para cuadrarlo con el año solar.
Siendo perfeccionista como era, le encomendó al conocido astrónomo griego Sosígenes la tarea de hacer cuadrar las fechas con las estaciones con la mayor exactitud posible.
Y posteriormente en la mayor parte de Europa y en las colonias europeas de América, hasta que fue sustituido progresivamente por el calendario gregoriano,
pero con el paso del tiempo la fecha del acontecimiento se había ido adelantando hasta el punto de que en 1582 el equinoccio se fechó en el 11 de marzo.