Primero llamó la atención con su diseño de un moledor de granos portátil y luego, observando que muchos motores se rompían por la expansión de sus líquidos al congelarse, inventó un motor a prueba de congelamiento.
Era solo el comienzo, el embrión de una herencia mucho más grande, que se completaría con la incorporación de otras grandes marcas que revolucionarían la mecanización del trabajo agrícola a lo largo del siglo XX.
Lanzado comercialmente 10 años después, bajo la marca Fordson, el equipo causó sensación por su bajo precio, al ser producido en serie y con una organización del trabajo basada en sus plantas automotrices.
Paralelamente, del otro lado del Atlántico, el mecánico belga Leon Claeys comenzaba a fabricar máquinas trilladoras y luego a construir una planta en la ciudad de Zedelgem, Bélgica.
En Italia, Fiat se lanzaba a producir industrialmente el modelo 702, que debutaría con todos los honores al ganar un certamen internacional de arado en Senlis, Francia.
Durante la década de 1930, el senador Giovanni Agnelli, fundador de la empresa, se propone modernizar la agricultura italiana y establece un programa de alianzas con cooperativas que dan un gran impulso a la producción tanto de granos como de tractores.
Dos décadas después, Fiat se instala industrialmente en la Argentina, en la que sería la primera planta de tractores del país y en la que desarrolla modelos exitosos que aún hoy pueden encontrarse trabajando en muchos campos argentinos.
En 1964, New Holland adquiere la mayoría accionaria de Claeys, que ya era una de las más grandes fábricas de cosechadoras de granos de Europa, convirtiéndose en una especialista mundial en cosecha de granos y forrajes.
Unos años después, la marca ratifica su prestigio con la introducción de las cosechadoras axiales de doble rotor, un concepto exclusivo que perdura en sus máquinas hasta la actualidad.
En la década de 1980, Fiat concreta la adquisición de Braud, la marca francesa que pocos años antes había asombrado al mundo de la vitivinicultura con la vendimiadora, un equipo que demostraba que era posible mecanizar la cosecha de uva.
El sector de la maquinaria seguía evolucionando a un ritmo vertiginoso y en ese marco Ford Tractores se une a New Holland, dando nacimiento a Ford New Holland.
Luego la compañía sería adquirida por Fiat, que poco después incorporaría también a Case IH, conformando Case New Holland o simplemente CNH. De esta manera New Holland pasó a formar parte del brazo agrícola del grupo empresario que hoy también incluye a otras marcas emblemáticas de distintas industrias como Fiat, Ferrari, Maserati, Alfa Romeo, Lancia, Iveco y Fiat Powertrain.
Abriendo un nuevo capítulo de su centenaria historia, New Holland tiene el orgullo de anunciar la instalación de una fábrica en la Argentina. La obra ya está en marcha y la nueva planta ubicada en Ferreyra, Córdoba, estará lista en pocos meses más. De allí saldrán productos New Holland de última generación que tendrán la misión de abastecer al mercado argentino y a muchos otros países del mundo a través de la exportación.