El origen de los mercados negros de la Dark Web fue Silk Road, el que se considera el primer mercado negro de grandes proporciones de la Dark Web, una especie de Amazon para maleantes.
Claro que la condena en el 2015 fue tan sonada que obtuvo el efecto contrario, fue una especie de efecto llamada, de repente todo el mundo sabía que había mercados en la Dark Web en los que tú podías comprar estupefacientes sin salir de casa y con una moneda anónima, entonces todavía no tan conocida, llamada Bitcoin.
Y por supuesto, lo que ocurrió fue que Silk Road fue el primero de muchos otros que tratarían de imitarlo en los próximos años: Agora, Utopia, Hansa, AlphaBay.
Algunas las cerraban las autoridades con facilidad, otras resultaban ser un exit scam, una estafa en la que una vez conseguían el dinero de los usuarios, la web desaparecía.
Un pequeño equipo de la DEA y del FBI empezaron a investigar el tema y lo primero que vieron era que todo el tinglado lo manejaba un tal Alpha02, el admin.
Resulta que ese mismo usuario participaba frecuentemente en Tor Carding Forum, un foro de la Dark Web especializado en el robo y fraude de tarjetas de crédito.
Y Alpha02 era un usuario bastante talentoso, incluso había publicado una guía de 16 páginas titulada University of Carding Guide, un pequeño libro donde enseñaba trucos como...
Que permite cambiar el número de teléfono que le aparece a tu interlocutor, con esto ya sabían que Alpha02 había comenzado como un ciberdelincuente, pero poco más.
Cuando se creó en 2014, AlphaBay era una web para ciberdelincuentes, un lugar donde comprar y vender cuentas y contraseñas de páginas y datos de tarjetas de crédito.
Pero poco a poco fue creciendo y añadiendo productos más alejados del cibercrimen, pero más rentables, como el éxtasis, marihuana, metanfetamina, cocaína, heroína.
Esto significa, detalle importante, que él no vendía ni compraba nada, solo ponía la plataforma para que se registraran los compradores y los vendedores, como ocurre con eBay.
Por cierto, AlphaBay no era como Silk Road en el sentido en el que Silk Road era una especie de experimento libertario en el que se mezclaba el mercado con su ideología particular, en el caso de Silk Road, por esa ideología no se permitía vender productos que hicieran daño a terceros.
Concretamente, no se podían vender datos robados de cuentas de ciudadanos de Rusia o de los países de la antigua Unión Soviética, ni se podían infectar con malware a sus ciudadanos.
Es como la frase de no se caga donde se come, esto unido al hecho de que Alpha02 firmaba sus mensajes con un cuídense, hermanos, en ruso, hizo pensar a los investigadores que Alpha podría ser ruso o vivir en Rusia.
O puede que fuera una pista falsa, porque lo que sí sabían era que Alpha era un tío bastante inteligente y que aspiraba a que su web fuera la más puntera posible tecnológicamente.
Incluyó sistemas como pujas al estilo de subastas, una herramienta que servía como buscador para rastrear entre los datos robados para buscar a víctimas concretas.
Y un sistema de transacciones multifirma que, si bien no conozco la tecnología exacta que creó, es el equivalente tecnológico a una caja fuerte que necesita varias llaves para poder abrirse y realizar una transacción.
Queremos tener todas las estadísticas imaginables para ser el número uno del mercado, escribió en una entrevista, y en cada página de AlphaBay dejaba su firma: Proudly designed by Alpha02.
A todo esto, el equipo de California, que estaba formado por agentes de la DEA, del FBI y del IRS, vio que la web no tenía ninguna vulnerabilidad a nivel técnico, no tenían nada de donde rascar.
Así que empezaron a realizar pedidos a ver si alguien cometía algún error, porque, y esto suele ser bastante habitual en cualquier sistema informático, el eslabón más débil suele ser el humano, y en este caso, así fue.
En uno de los pedidos, uno de los mayores vendedores de fentanilo adjuntó en el paquete sin querer un código que les llevó directamente a su email, y su email les llevó directamente a sus redes sociales, eso solo sirvió para arrestarle.
Y con este tipo de trucos, arrestaron a varios vendedores de opiáceos más, pero los vendedores eran independientes, es decir, podían vender en AlphaBay, pero también podían vender en Hansa o en cualquier otro mercado de la Dark Web.
Resulta que esta persona anónima estuvo ahí en los inicios de AlphaBay y en uno de los primeros correos electrónicos de bienvenida que mandaban, en los metadatos aparecía un correo electrónico.
Una cuenta en una red social de habla francesa llamada Skyrock, donde se le ve vestido con una cadena de oro, rollo hip-hop, con gorrita plana, se hace llamar Alex y tiene 17 años al momento de publicar la foto.
Es broma, le hubieran pillado de la misma forma, pero Proton, la empresa más respetada del mundo de la ciberseguridad, me ha contratado para promocionar su VPN.
Ya sabéis que yo soy muy cuidadoso con estas cosas, pero de Proton no solo me fío, sino que hasta me hace ilusión, porque sus servicios, como por ejemplo, Proton Mail, son muy usados por periodistas, activistas, investigadores, gente con trabajos que necesitan cierta confidencialidad.
Esto sirve, por ejemplo, para acceder a webs y contenidos de otros países, también te da seguridad al conectarte a Wi-Fi públicas, porque puede haber un ciberdelincuente haciendo el llamado Man-in-the-Middle.
La gracia de Proton es que su VPN, a diferencia de otros, es de código abierto, lo que lo hace mucho más transparente, ya que cualquiera puede inspeccionar su código.
Esa zona formada por Tailandia, Myanmar y Laos se conoce como The Golden Triangle e históricamente ha sido la zona de mayor producción de opio del mundo.
Ese territorio ha sido una prioridad para las autoridades estadounidenses y la DEA tiene la sede más importante de Asia en Bangkok, la capital de Tailandia, donde había decidido vivir Alex Cazes.
Esto que parece una simple anécdota no lo es, porque significa que la DEA ya tenía relaciones con la policía tailandesa, lo que sería de ayuda en el futuro.
Un día en la sede de Bangkok tuvieron una charla sobre Bitcoin y sobre los nuevos tipos de transacciones que utilizaban los criminales y el ponente, que venía desde Estados Unidos, les dijo, oye, por cierto, aquí tenéis a un sospechoso bastante importante.
Una de las personas que escuchaba era Jennifer Sánchez, que llevaba media década trabajando para la DEA, había oído hablar del caso de Silk Road, así que le preguntó al delegado si era un caso tan importante como el de Ross Ulbricht.
Desde Tailandia ya empezaron a rastrear todos sus movimientos, vieron que tenía una casa a nombre de su mujer en una urbanización, donde solía trabajar y dormir.
Os podéis imaginar por qué, también tenía una mansión de 3 millones de dólares, un Lamborghini Aventador de más o menos un millón de dólares, un Porsche Panamera, una moto BMW y un Mini Cooper que le había comprado a su mujer.
Podía pasar días enteros sin salir de casa y de vez en cuando salía con su mujer a cenar a un restaurante de lujo donde podía gastar miles de dólares en una sola cena.
De su padre escribió lo siguiente: mi padre era bastante alfa, pero estaba ausente, intentó contratar a los mejores abogados para luchar por la custodia.
Pero gracias a la igualdad, pude verle 4 días al mes, mi madre lo dejó cuando yo tenía unos 19 meses, porque encontró a alguien más excitante, que la dejó a ella un año después.
Mediante el análisis on-chain habían descubierto cuáles eran las billeteras de Alex, esto es muy complejo porque en la blockchain las direcciones son anónimas y son una sucesión de letras y números, prácticamente imposibles de recordar.
Pero la cuestión es que por mucho que haya sistemas para mezclar las criptomonedas, lo que se llaman mixers, las autoridades tienen muy buenos analistas que a veces terminan siguiendo el rastro utilizando servicios como el de Chainalysis, del que hablaremos después.
Poco tiempo antes del arresto, los agentes del equipo de California fueron a una convención típica a los Países Bajos, una especie de convención friki de fuerzas de seguridad sobre ciberdelincuentes y blockchain.
Pero a cambio de un montón de conocimientos sobre cómo funcionan estos mercados negros, cómo funcionan las transacciones, los envíos y a cambio también de crear un honeypot, una trampa donde caerían todos los ciberdelincuentes.
Salvando un par de problemas, pudieron hacer que Hansa funcionara perfectamente, de hecho, durante las próximas semanas, Hansa funcionaría mejor que nunca.
Ya que a cambio de los dos alemanes que llevaban la web, se puso un equipo entero de la policía holandesa haciendo turnos durante 24 horas para que el mercado fuera 100% eficiente.
En junio de 2017, un equipo de 20 agentes de la DEA, FBI, IRS, Departamento de Estado, Departamento de Justicia y la policía canadiense llegaron a Bangkok.
Los agentes de paisano se colaron en la urbanización de Alex Cazes, un electricista, un jardinero, una pareja que estaba mirando una casa para comprar.
Y a la vez, en la otra parte del mundo, en Lituania, otro equipo había llegado a los servidores de AlphaBay y estaban realizando una copia de seguridad antes de cerrarlo todo.
Un Toyota Camry, conducido por una policía tailandesa, chocó contra la verja de la casa de Cazes, del coche salieron la conductora y otra mujer policía.
Ahí encontró una máquina extraña que no supo lo que era y el ordenador portátil, un Asus con las letras WASD de color rojo, como los portátiles gaming.
Unos 12,5 millones de dólares en activos, incluyendo coches e inmuebles, 3,3 millones de dólares en efectivo y 7,5 millones de dólares en criptomonedas, un total de 23,3 millones.
Ah, y la máquina que habían encontrado en la habitación de Alex y no sabían lo que era, era un ordenador gaming de 60.000 dólares que había montado solo con las mejores piezas del mercado y a la que llamó Blue Pearl.
Es verdad que los de la DEA dieron por cierta la teoría de que se quitó la vida, pero en este caso, a mí no me parece del todo loca la teoría de la conspiración.
Y los holandeses se pasaron tres pueblos, modificaron la web para que fuese totalmente transparente para los administradores, ahora podían acceder a los mensajes, recopilaron usuarios y contraseñas, incluso modificaron el tratamiento de los metadatos de las imágenes.
Esto llevó a arrestos, trataron de interceptar todos los envíos que pudieron e incluso fueron a avisar a las casas de los compradores para que supieran que se estaban metiendo en un lío.
Cada vez se fue extendiendo más la falta de confianza de la Dark Web, ya no sabía si esa página que vendían marihuana era realmente una página real o una trampa de la policía.
Pero en resumen dice que los de Chainalysis rompieron el anonimato de la blockchain de Bitcoin, antes de que os echéis encima, solo voy a leer lo que él ha escrito en su libro y luego ya pensáis lo que queráis.
En 2015, pocos meses después de su fundación, la startup había causado un breve estallido público en la comunidad Bitcoin con una técnica capaz de identificar las direcciones IP de los usuarios de Bitcoin.
La empresa había creado su propia colección secreta de nodos Bitcoin, los ordenadores que sirven como columna vertebral de comunicaciones de la red Bitcoin, a diferencia de los nodos Bitcoin típicos, los de Chainalysis estaban diseñados para registrar silenciosamente las direcciones IP que los usuarios de Bitcoin transmitían con cada transacción, al interceptar silenciosamente todas las IP que pasaban por los nodos, Chainalysis pretendía crear un mapa global de la ubicación física de los usuarios de Bitcoin, el espionaje de IP se concibió como una demostración de las capacidades de la joven startup.
Sin embargo, cuando se descubrió, el resultado fue una larga discusión llena de toxicidad en el foro de criptomonedas BitcoinTalk, donde Chainalysis fue condenada como proveedora de herramientas de vigilancia masiva.
Sin embargo, años después, ¿podría haberse adaptado esa técnica para localizar secretamente los monederos Bitcoin de usuarios muy concretos, incluso cuando las transacciones se enviaban desde un ordenador conectado a la red anónima Tor?
De hecho, en 2021 se filtró que Chainalysis operaba secretamente WalletExplorer.com, una página para trackear las transacciones de Bitcoin y que registraba todas las IPs de sus usuarios para poder relacionarlas con sus billeteras y compartirlas con fuerzas de seguridad.
Es más, en el año 2021, AlphaBay volvió a estar online, pero esta vez solo aceptaba los pagos con Monero, una criptomoneda cuyo principal fuerte es la privacidad.
Nada nos impide pensar que esta persona no es realmente DeSnake, sino la policía que se estaba haciendo pasar por DeSnake y que el regreso de AlphaBay era otro honeypot.
Por otra parte, la caída de AlphaBay, al menos la primera piedra, fue gracias a un chivatazo anónimo, el chivatazo que pasó el correo electrónico personal de Alex.
Y la tercera y la más dramática e interesante es que este chivatazo anónimo lo habría hecho DeSnake, el segundo de a bordo que quería hacerse con el control de AlphaBay.