Todo basado en evidencia real y en mi experiencia tras haber enviado cientos de currículums, aprender de los errores para finalmente conseguir múltiples entrevistas.
Pero antes, si quieres saber cómo puedes ganar una consultoría donde revisamos y mejoramos mano a mano tu currículum de forma personalizada, quédate hasta el final del vídeo para descubrir cómo.
Tu objetivo en ese momento no es saber cuál es la aspiradora robot más silenciosa del mercado, sino saber cuáles son los requisitos para entrar en Estados Unidos.
Pues lo mismo ocurre con los reclutadores que reciben cientos de currículums con diseños sobrecargados que los distraen de encontrar aquella información clave y relevante.
Estudios de eye-tracking y mapas de calor demuestran que los ojos de los reclutadores van a tu cargo más reciente, empresas donde trabajaste, fecha de inicio y finalización.
Tu currículum no tiene un formato adecuado, los ATS, el programa lo descarta automáticamente y da igual si eres el candidato perfecto, tu currículum nunca llegará a manos del reclutador.
Pero el problema es que la gente tiene verdadera dificultad para cuantificar el impacto de sus logros, pero no te preocupes, vamos a ver una guía sobre cómo hacerlo.
Lo primero, reflexiona sobre tus logros, piensa en ese logro y pregúntate, ¿qué mejoraste, qué te hizo sentir orgulloso, cuál fue el antes y el después de tu acción?
Cuando hablamos de logros medibles, piensa en cosas como ahorro de tiempo, de costes, incremento del rendimiento, incremento de ingresos, encuentra tu magnitud y medida que encaje.
Como premios obtenidos, cantidad de nuevos clientes, lanzamientos exitosos de nuevos productos o en cuánto tiempo completaste un proyecto de forma exitosa.
Hay dos tipos de estructuras principales en un currículum, cronológica, en la que pones tu experiencia de la más reciente a la más antigua, esta es la preferida por los reclutadores y los ATS.
Y la segunda estructura se llama funcional, enfoca en tus habilidades en lugar de fechas, donde cada habilidad será una sección, como por ejemplo, gestión de equipos o análisis de datos, y debajo de cada una pondremos las tareas relacionadas a esa competencia.
Nombre e info contacto, esta siempre va al inicio, incluye el nombre, el teléfono, el correo electrónico, la ubicación y opcionalmente el perfil de LinkedIn.
El objetivo de esta sección es describir brevemente quién eres como profesional, qué experiencia tienes, en qué sector te mueves y sobre todo qué buscas.
¿Por qué es importante esta sección? Al inicio es lo primero que los reclutadores van a mirar y ayuda mucho a los reclutadores a saber si tu perfil encaja con el puesto y por lo tanto si vale la pena seguir revisando tu currículum o desecharlo.
Pero qué debemos de incluir? Puesto de trabajo, años de experiencia, sectores, habilidades y logros cuantificables, todo condensado en un resumen escueto para darle una idea al reclutador.
Vamos a ver un ejemplo para un editor de vídeo y filmmaker, editor de vídeo y filmmaker con 7 años de experiencia en publicidad y contenido digital, especializado en edición creativa, narrativa visual y postproducción, he ayudado a aumentar el alcance de campañas en redes sociales hasta en un 50% y a reducir los tiempos de entrega en un 30%.
En esta sección debemos incluir cargos, empresas, fechas de inicio y de finalización, sobre todo lo que debemos incluir, puntos clave, claros y bien redactados que resuma exactamente lo que hiciste en cada experiencia.
Si quieres una guía, puedes usar esta fórmula, lo que hiciste con verbos que transmitan acción, por qué lo hiciste y cuál fue el resultado, estamos hablando de logros cuantificables.
Ahora vamos a ver un ejemplo para el mismo perfil anterior, produje y edité contenido audiovisual para campañas digitales y redes sociales, logrando aumentar la retención de audiencia en un 30%.
En la misma línea incluye instituciones, títulos y fechas, pero solo lo que sea relevante para el puesto, no hace falta que pongas todos los cursos que has hecho, si no hay algo especial como estar entre los top 5 mejores estudiantes de la universidad, evitaría poner este tipo de información.
Tu currículum no es un resumen de absolutamente todo lo que has hecho en tu vida laboral, a un reclutador no le interesa ese trabajo que hiciste en el campamento de verano en 2015.
En lugar de resumir todo tu historial laboral y esperar a que el reclutador vea esa cosa interesante entre toda la marabunta de texto, personaliza tu currículum a cada oferta.
Primero examina la oferta detenidamente y sé muy selectivo a la hora de seleccionar la experiencia, las competencias, los logros y conéctalo todo con la oferta de trabajo.
Por ejemplo, si eres fotógrafo y la oferta es para un editor de vídeo de campañas digitales, no hace falta que incluyas la experiencia de las bodas a las que te han contratado.
Personalizar tu currículum no es empezar el currículum desde cero, es adaptar el lenguaje, cambiando algunas palabras clave y sobre todo ser selectivo con lo que pongas.
Voy a ser muy directo, los reclutadores son alérgicos a las palabras generales, a los adverbios innecesarios, a los clichés y sobre todo a las autoevaluaciones personales sin respaldo ninguno.
Así que evita usar un lenguaje genérico y vacío, porque lo único que hace es restarle fuerza a tu currículum, espero que te haga sentir cringe decir que eres proactivo, responsable y trabajador, porque podrías cambiarlo por algo más accionable como lideré la entrega de 12 proyectos audiovisuales en un cuatrimestre con un 100% de satisfacción del cliente.
Estoy sorteando una consultoría gratuita personalizada de tu currículum donde juntos revisaremos a fondo tu currículum, adaptaremos tu currículum a la oferta o el tipo de trabajo que te interese y te ayudaré a cuantificar logros.