Exactamente aquí, estos son los capilares, en donde se va a dar el intercambio de nutrientes y la sangre va a perder su oxigenación y mediante las venas va a volver nuevamente hacia el corazón.
La circulación sanguínea, como podemos observar en este caso, puede parecer complicada, pero la podemos hacer mucho más sencilla si la dividimos en dos tipos de circulación.
La circulación sistemática o también conocida como la gran circulación consiste en la distribución de sangre mediante la arteria aorta y todas las que provienen de esta a los distintos órganos del cuerpo.
No tenemos características muy recalcables, además que los distintos espesamientos que van a formar los músculos papilares y las trabéculas carnosas que describimos anteriormente.
Se trata del tendón del infundíbulo, que presenta el engrosamiento de las extremidades de cada valva semilunar, uniendo tanto a la válvula aórtica como a la válvula pulmonar.
Como sabemos, el miocardio de las aurículas y de los ventrículos está separado y es independiente, pero están unidos mediante las zonas conjuntivas revisadas anteriormente.
El miocardio de los ventrículos, como podemos observar, va a estar clasificado en dos tipos de fibras, fibras superficiales y fibras internas o fibras propias.
Empezaremos describiendo a la arteria coronaria izquierda, que se origina de la aorta a la altura del borde libre de la valva semilunar izquierda y el seno de la aorta.